Domingo 7 de diciembre.
19:00.
Fila 1 asientos 8 y 9.
La Seca Espai Brossa.
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sábado, noviembre 29, 2014
sábado, julio 19, 2014
píxeles
No me gusta el teatro.
Empecémosle así, un corte preciso, bisturí afilado, para qué engañarte, sin titubeos, à la Camus.
Hoy ha muerto mamá. Patapam.
Aunque lo que vi el jueves pasado ni siquiera se acerca a la idea que tengo de teatro.
No se acerca a la idea que tengo de nada.
O quizá sí, pero hay tantas referencias y tan bien ejecutadas que sólo pensarlo se me relajan los esfínteres.
Le Grand Macabre.
Todo Ligeti, vamos.
El último Lynch, el digital.
Todo Lynch, pensándolo mejor. Esa cámara en mano entrando en las habitaciones de la casa y llegando hasta una alfombra del lavabo, acercándose hasta que llegamos a descubrir lo que parece una mancha de orín la puedo conectar con el inicio de Terciopelo azul cuando la cámara, después de mostrar un apacible barrio de casas con jardín, se acerca al césped de una de ellas y revela una oreja cortada. La mancha de orín, o de semen, no queda claro, y la oreja cortada como sinónimos del mal, de la suciedad interior, y de que todo esto se va a torcer de un momento a otro.
Buñuel, claro, vaya, no lo apreciamos lo suficiente.
A Calanda iría yo ahora desde Barcelona montado en una máquina cortacésped solo para sentarme en su portal y mirar las estrellas.
El slasher. Esa Minipimer entrando por la coronilla y los efectos de sonido están más cerca de Tobe Hooper que la mismísima madre que lo parió.
Charles Trenet. La mer como contrapunto, un respiro en mitad de la pesadilla, lo que la convierte en parte de la pesadilla.
Danza contemporánea. No tengo ni idea de danza, qué está bien, qué es delicado o qué es tosco, pero a veces un cuerpo danzando espasmos es lo único que necesito ver. Tan extraño y radiante como un tigre verde jugando con un jilguero.
Me dejo cosas. Quizá iré descubriendo aspectos y referencias nuevas a medida que pasen los días.
El teatro contemporáneo está tan alejado del público como me parece a mí.
Pregunto y respondo.
Todo el arte contemporáneo está alejado del público simplemente por eso. Estamos demasiado cerca, solo vemos píxeles.
La gente aplaudió, yo aplaudí. Y los actores salieron a saludar unas diez veces, porque la gente y yo no parábamos de aplaudir, y en esta ocasión te diría que no me importó, más que por agradecerles el trabajo, por constatar que fueran humanos.
Rey Ubú. La historia es lo de menos. El texto original es lo de menos. Por una vez esta gente me hicieron creer que el texto es lo de menos, cuando nunca será ni deberá ser así.
Salí con la sensación de ser una persona mejor, de haber visto algo que el resto de conductores con los que me cruzaba de camino a casa no habían visto. De tener algo ya dentro de mí que hace dos horas no tenía. Es una sensación estúpida, pero es una sensación noble, qué quieres que te diga.
No sé cuándo volveré a ir al teatro.
Empecémosle así, un corte preciso, bisturí afilado, para qué engañarte, sin titubeos, à la Camus.
Hoy ha muerto mamá. Patapam.
Aunque lo que vi el jueves pasado ni siquiera se acerca a la idea que tengo de teatro.
No se acerca a la idea que tengo de nada.
O quizá sí, pero hay tantas referencias y tan bien ejecutadas que sólo pensarlo se me relajan los esfínteres.
Le Grand Macabre.
Todo Ligeti, vamos.
El último Lynch, el digital.
Todo Lynch, pensándolo mejor. Esa cámara en mano entrando en las habitaciones de la casa y llegando hasta una alfombra del lavabo, acercándose hasta que llegamos a descubrir lo que parece una mancha de orín la puedo conectar con el inicio de Terciopelo azul cuando la cámara, después de mostrar un apacible barrio de casas con jardín, se acerca al césped de una de ellas y revela una oreja cortada. La mancha de orín, o de semen, no queda claro, y la oreja cortada como sinónimos del mal, de la suciedad interior, y de que todo esto se va a torcer de un momento a otro.
Buñuel, claro, vaya, no lo apreciamos lo suficiente.
A Calanda iría yo ahora desde Barcelona montado en una máquina cortacésped solo para sentarme en su portal y mirar las estrellas.
El slasher. Esa Minipimer entrando por la coronilla y los efectos de sonido están más cerca de Tobe Hooper que la mismísima madre que lo parió.
Charles Trenet. La mer como contrapunto, un respiro en mitad de la pesadilla, lo que la convierte en parte de la pesadilla.
Danza contemporánea. No tengo ni idea de danza, qué está bien, qué es delicado o qué es tosco, pero a veces un cuerpo danzando espasmos es lo único que necesito ver. Tan extraño y radiante como un tigre verde jugando con un jilguero.
Me dejo cosas. Quizá iré descubriendo aspectos y referencias nuevas a medida que pasen los días.
El teatro contemporáneo está tan alejado del público como me parece a mí.
Pregunto y respondo.
Todo el arte contemporáneo está alejado del público simplemente por eso. Estamos demasiado cerca, solo vemos píxeles.
La gente aplaudió, yo aplaudí. Y los actores salieron a saludar unas diez veces, porque la gente y yo no parábamos de aplaudir, y en esta ocasión te diría que no me importó, más que por agradecerles el trabajo, por constatar que fueran humanos.
Rey Ubú. La historia es lo de menos. El texto original es lo de menos. Por una vez esta gente me hicieron creer que el texto es lo de menos, cuando nunca será ni deberá ser así.
Salí con la sensación de ser una persona mejor, de haber visto algo que el resto de conductores con los que me cruzaba de camino a casa no habían visto. De tener algo ya dentro de mí que hace dos horas no tenía. Es una sensación estúpida, pero es una sensación noble, qué quieres que te diga.
No sé cuándo volveré a ir al teatro.
jueves, julio 17, 2014
rey ubú
Vamos allá.
domingo, abril 06, 2014
el autor les saluda
El día veintitrés he pedido fiesta en el trabajo para ir a esto.
Ni que fuera el Primavera Sound.
Sólo quiero saludar al Zarraluki y, de alguna manera, pedirle perdón por haberle (¿haberlo? ¡Gabriela!) dejado abandonado.
Él que me quería tanto.
Siempre he pensado que las firmas en Sant Jordi son una oportunidad para dar las gracias. El verdadero lector no debería llevar un libro para que se lo firmara el autor (¡explícale esto a su editor!) sino sólo la mano extendida, los brazos abiertos, besos lanzados desde la yema de los dedos y que vayan cayendo aquí y allá, que la gente los pise y se mezclen con los pétalos de rosa que los niños irán recogiendo y guardando en los bolsillos de sus chaquetas, porque ese día nunca es del todo caluroso, y luego ya en casa la madre o el padre colgaría de nuevo la chaqueta en el armario del hijo, de la hija, y al cabo de unos días ya el anticiclón y la chaqueta guardada hasta el año que viene, aunque el año que viene ya no será de su talla y la madre o el padre decidirán guardarla en una de las cajas de tela que compraron para estos casos, y doblarán la chaqueta y la guardarán junto con toda la ropa de ese invierno y esa primavera, y la madre o el padre se subirán a ese taburete que compraron para estos casos y ajustarán la caja en el hueco de la estantería que tienen en el altillo para estos casos, y pasarán los años y el hijo o la hija tendrán hijos o hijas y en una conversación la madre o el padre, ahora abuelos, les recordarán que en el altillo tienen ropa de cuando eran pequeños, y el hijo o la hija deciden subir y abrir las cajas para escoger las prendas que más les gusten, y abren la caja donde estaba la chaqueta, que sigue ahí, por supuesto, quizá veinte años después y, al verla, recordarán aquel Sant Jordi y aquellos pétalos que fueron cogiendo del suelo para guardarlos en los bolsillos, y ahí estarían, pétalos de rosa enredados con los besos que la gente iba lanzando, y el hijo o la hija vaciarían los bolsillos de aquellos pétalos de rosa y se los llevarían para, más tarde, ya en casa, extenderlos sobre la cama y tumbarse encima y cerrar los ojos.
Sólo quiero saludar al Zarraluki y que Vila-Matas les dedique un libro a mis hijos, que todavía no saben leer, pero que algún día decidirán empezar París no se acaba nunca y descubrirán que en la primera página el autor les saluda.
Eso es lo único que quiero: dejarles pétalos entre las páginas.
Ni que fuera el Primavera Sound.
Sólo quiero saludar al Zarraluki y, de alguna manera, pedirle perdón por haberle (¿haberlo? ¡Gabriela!) dejado abandonado.
Él que me quería tanto.
Siempre he pensado que las firmas en Sant Jordi son una oportunidad para dar las gracias. El verdadero lector no debería llevar un libro para que se lo firmara el autor (¡explícale esto a su editor!) sino sólo la mano extendida, los brazos abiertos, besos lanzados desde la yema de los dedos y que vayan cayendo aquí y allá, que la gente los pise y se mezclen con los pétalos de rosa que los niños irán recogiendo y guardando en los bolsillos de sus chaquetas, porque ese día nunca es del todo caluroso, y luego ya en casa la madre o el padre colgaría de nuevo la chaqueta en el armario del hijo, de la hija, y al cabo de unos días ya el anticiclón y la chaqueta guardada hasta el año que viene, aunque el año que viene ya no será de su talla y la madre o el padre decidirán guardarla en una de las cajas de tela que compraron para estos casos, y doblarán la chaqueta y la guardarán junto con toda la ropa de ese invierno y esa primavera, y la madre o el padre se subirán a ese taburete que compraron para estos casos y ajustarán la caja en el hueco de la estantería que tienen en el altillo para estos casos, y pasarán los años y el hijo o la hija tendrán hijos o hijas y en una conversación la madre o el padre, ahora abuelos, les recordarán que en el altillo tienen ropa de cuando eran pequeños, y el hijo o la hija deciden subir y abrir las cajas para escoger las prendas que más les gusten, y abren la caja donde estaba la chaqueta, que sigue ahí, por supuesto, quizá veinte años después y, al verla, recordarán aquel Sant Jordi y aquellos pétalos que fueron cogiendo del suelo para guardarlos en los bolsillos, y ahí estarían, pétalos de rosa enredados con los besos que la gente iba lanzando, y el hijo o la hija vaciarían los bolsillos de aquellos pétalos de rosa y se los llevarían para, más tarde, ya en casa, extenderlos sobre la cama y tumbarse encima y cerrar los ojos.
Sólo quiero saludar al Zarraluki y que Vila-Matas les dedique un libro a mis hijos, que todavía no saben leer, pero que algún día decidirán empezar París no se acaba nunca y descubrirán que en la primera página el autor les saluda.
Eso es lo único que quiero: dejarles pétalos entre las páginas.
miércoles, febrero 05, 2014
tampoco
lunes, octubre 08, 2012
decadencia
Tocar 840 veces seguidas 18 compases.
Unas 12 horas de la más sublime alteza artística o del más soberano aburrimiento.
Esas eran, son y serán las Vexations de Satie.
El martes 9 de octubre, a partir de las 0:00 (ya miércoles 10) y hasta las 12:00 de ese miércoles 10, Carles Santos y Inès Borràs interpretarán, en sesiones de una hora cada uno, la locura minimalista del francés.
Yo iré el miércoles por la mañana, para ver las últimas horas de obra, la decadencia final y sudada.
Un artículo muy interesante, en inglés.
Planazo.
domingo, mayo 27, 2012
olvídate
Coinciden en Barcelona Carles Santos i Cesc Gelabert, en el Teatre Lliure, el primero en Gràcia el segundo en Montjuïc.
Santos presenta nueva obra, Schubertnacles humits, y Gelabert revisiona parte de la suya.
Me gustaría ir a verlos pero no voy a poder. Por eso te dejo aquí los enlaces para que compres las entradas y vayas tú, que eres joven. Quedan pocos asientos libres. Hazme caso. Olvídate de la crisis.
Esta pieza de Carles Santos está más allá del bien y del mal.
Santos presenta nueva obra, Schubertnacles humits, y Gelabert revisiona parte de la suya.
Me gustaría ir a verlos pero no voy a poder. Por eso te dejo aquí los enlaces para que compres las entradas y vayas tú, que eres joven. Quedan pocos asientos libres. Hazme caso. Olvídate de la crisis.
Esta pieza de Carles Santos está más allá del bien y del mal.
miércoles, noviembre 30, 2011
festivalet

Este fin de semana, si estás en Barcelona: Festivalet.
Estará mi hermana vendiendo joyas junto con otras bon vivants de la escena handmade.
Será bonito.
viernes, noviembre 25, 2011
grillos
Me gustaría ir a ver Le Grand Macabre.Si alguien quiere invitarme, se lo agradeceré.
noche cerrada
grillos
un tren a lo lejos
grillos
Sólo quedan dos funciones. (Pedir un favor y meter prisa)
Puedo escucharla en el Spotify pero no es lo mismo. Sobre todo por los anuncios.
Sin más, un saludo.
P.D.: Tengo un hijo al que alimentar.
(Ser ruin incluso en la postdata. Mejorado: Ser despreciable aun en la postdata. Que el lector se vaya con ese sabor agrio de vómito.
Por la postdata lo conocerás.
Entre tú y yo, una postdata es para siempre).
martes, mayo 10, 2011
miércoles, marzo 09, 2011
prólogo
Fui a ver el Ultrashow de Miguel Noguera.
11:25. Influencias: David Shrigley.
Pero me fui antes de que empezara.
Parece una de sus ideas: asistir a eventos y marcharte justo antes de que empiecen. Pero marcharte lentamente, como si esperases a alguien en la puerta, pero te alejas poco a poco de la puerta, sin mirar atrás, confiado en tus pasos, poco a poco te alejas de ese evento al que has asistido sólo a su prólogo.
Me fui antes de que empezara porque aquello se les fue de las manos.
A Blackie Books y a Barcelona entera, nadie tiene la culpa.
Bueno, los chicos de Blackie Books, un poco. Y esto lo digo con cariño.
Deberían asumir que ya no son una editorial pequeña.
Deberían asumir que ya son importantes. Sin más.
Podría haberme esperado en el local, a las puertas del local, para ver, de puntillas, al Noguera. Pero me dije: hasta dónde, la dignidad hasta dónde me llega.
Con diez años menos, quizá.
Y di media vuelta y me fui como te he dicho, poco a poco, como llegué.
También aquí está el asunto de la gratuidad de los eventos, de la cultura.
La gratuidad de la cultura es un error.
Pero eso sería otro tema.
Espero que los de Blackie Books grabaran el Ultrashow para que los perdedores como yo lo podamos ver algún día.
Luego está el asunto de la fauna barcelonesa.
Pe.Re.Za.
Cuánto tiempo hacía que no me relacionaba con gente, he pensado hoy.
Estoy desacostumbrado.
Y creo que es para siempre.
La imagen de una chica llevando de la mano a un chico, atraviesan la multitud, dándole dos besos a alguien encargado de dejarte pasar. Eso es Barcelona.
De esa Barcelona me he marchado esta tarde, poco a poco, como si realmente no me importara estar ahí o en el local de al lado, como un jubilado que estuviera ahí simplemente para supervisar que todo fuese bien.
Toda va bien.
Sí.
Ya he visto que todo está bien, a punto de empezar.
Pues me voy.
P.D.: Aquí dejo un vídeo entrevista cogido de underbrain.
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martes, marzo 08, 2011
perrillos de las praderas
Estoy investigando twitter.
Quien dice investigar dice perder el tiempo.
En toda investigación hay un cráter de pérdida de tiempo.
Todo investigador se para a pensar al menos una vez si lo suyo será útil.
No encierro al menos una vez entre comas, te has fijado, sería lo correcto, no lo he hecho porque ahora me dejo guiar por las normas que me dicta twitter, los caracteres, jamás me había planteado el asunto caracteres, el tema palabras sí, llevo un tiempo escribiendo cuentos teniéndolas en cuenta, limándolas, cortándolas o golpeándolas para que vuelvan a entrar en la tierra de donde emergieron, como aquellos juegos de centro comercial con perrillos de las praderas que asoman la cabeza, pero el tema caracteres no, y me tiene entusiasmado.
Quien dice investigar dice cómo se hace para subir fotos y todo eso.
A eso lo llamo yo investigar.
Nací en el 1978, qué esperabas de mí.
Y recuerda:
Ultrashow de Miguel Noguera,
mañana miércoles a las 19:00 en el Antic Teatre (Bcn)
Yo haré lo posible por ir.
Dicen, avisan: aforo limitado a 100 personas (aprox).
sábado, marzo 05, 2011
ultraviolencia
La semana que viene sale a la venta el libro Ultraviolencia, de Miguel Noguera.
Miércoles 9 de marzo.
19:00.
Ultrashow en el Antic Teatre (al lado del Palau de la Música).
jueves, marzo 03, 2011
mi cursiva te arropa
Me he abierto una cuenta en twitter.
Por segunda vez.
Ésta ha sido por participar en un concurso (vaya mierda de excusa) que organizará Kosmopolis.
Aquí te dejo el enlace directo de la juerga que se preparan.
Me quedo inmóvil delante del twitter.
Me supera.
Unas bambas nuevas para alguien que se ha olvidado de correr.
Intento modernizarme, que mis movimientos sean más dinámicos, la mano derecha en el bolsillo ya no se lleva, es la izquierda, la derecha sostiene el iPhone, pantalones con un solo bolsillo, pantalones para diestros o zurdos.
Saludar levantando las cejas tampoco se lleva, sobre todo porque ya casi nadie conoce a nadie por la calle.
Intento ser moderno y me abro una cuenta en twitter,
como si eso fuera a cambiar las cosas,
mi a veces decimonónica manera de pensar, quiero decir.
Intento ser moderno y me abro una cuenta de twitter
mientras mantengo este blog,
algo así como un jubilado con una gorra de Wired.
(Utilizo la cursiva como diciendo "eh, sé que esta palabra te suena rara, que no te pertenece, sé que te tranquiliza esta cursiva, por eso lo hago, estoy aquí, te arropo, mi cursiva te arropa".)
En definitiva,
intento ser moderno y me abro una cuenta de twitter
aunque sé que esto no podrá hacerme olvidar
que ya no subo las escaleras
con la agilidad de hace unos años.
domingo, diciembre 12, 2010
tabla del nueve
Me entero, hoy, al no tener facebook me entero de todo hoy o mañana, pero no ayer, como tú, me entero hoy de este ciclo de pelis clásicas, quien dice clásicas dice 70's y 80's, es decir, clasicotes si tienes unos treinta años, películas que quizá no pudiste ver en el cine porque no tenías tú esa capacidad de comprensión del lenguaje humano que tienes ahora, o quizá porque se te pasó ya que estabas enfrascado, enfrascada, en aquella tabla del nueve.
La cuestión es que no sé quién ha sido el ideólogo de este planazo, pero merece un reconocimiento en este blog, aunque sea justo de tiempo, pero aparecer en este blog significa ser grande.
Y esto lo es. Vaya si lo es.
Por ahora sólo (al menos yo no he encontrado-sabido encontrar todo el programa) está el anuncio de la primera sesión. Pero tremenda primera sesión.
¿Por qué no se le había ocurrido antes a alguien?
viernes, junio 18, 2010
humeante y rojo
Mañana sábado y el domingo, mi hermana, entre otras artistas de la farándula, artesanas caprichosas que se empeñan en moldear ideas con las manos, formarán un sarao con un objetivo común: vender todo lo que les sale del corazón.
Pocas ocasiones tendrás de comprar algo que haya salido de un corazón, humeante y rojo, para luego ser esculpido por unas manos temblorosas de emoción, de la emoción que sobreviene al estar creando algo bonito.
Yo iré el domingo por la tarde.
Lo digo por si no quieres cruzarte conmigo por lo que sea, así te organizas el fin de semana.
Aquí te dejo la web del sarao, el cartel y el mapa.


martes, mayo 18, 2010
creo que ha madurado
Se me olvidó decirte que el miércoles pasado estrenaron un nuevo programa en el 33 titulado Bestiari Il·lustrat y presentado por la Bibiana Ballbé. (Miércoles, 23:00, C33)
Está bien hecho, la verdad.
Todas la influencias son de Silenci?, el anterior programa de la Ballbé, pero, para mi gusto, mejorado.
Se basa en una entrevista a un personaje de actualidad dentro del mundo cultural català (no sé si más adelante ampliará miras) y va enlazando con otros personajes/grupos/lugares/etc. que aparecen en la conversación (ya sea fortuita -casi nunca- o premeditadamente).
La cuestión es que, vuelvo a repetir, está bien hecho.
Te puede caer mejor o peor la Bibiana (a mí cada día me cae mejor, creo que ha madurado (sic.) y esta madurez le sienta bien a ella y al programa) pero no se puede negar que el formato es entretenido y estéticamente atractivo.
Aquí dejo el de la semana pasada, con Albert Serra, todo un personaje.
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martes, marzo 16, 2010
cataclismo

Pola suplicando una camiseta de este blog
Tenemos chica nueva en la oficina.
Se llama Pola y es divina.
Se ve que su (nuevo, primer) libro es un cataclismo de los buenos.
Salió ayer aquí in Spain.
Se ve que es lo más.
Es lo único que puedo decir después de leer todas las recomendaciones que me han atropellado al abrir la web de su editorial.
Si quieres estar in, no te quedes out.
El jueves 18, a las 19:30, presenta el libro en La Central del Raval.
Creo que también canta, pero ahora no tengo ganas de ponerme a investigar.
Ya lo miraré mañana.
Me voy a dormir.
domingo, febrero 21, 2010
estómago vacío
1. El próximo miércoles 24, gracias a Versus, sale a la venta el dvd documental Vida y hazañas del Dr. Hunter S. Thompson (Gonzo: The life and work of Hunter S. Thompson). No sé tú, no sé tú, pero yo, pero yo, lo que se dice yo, no voy ni a mirar el precio. Así soy en estos casos: tosco.
2. Coincidiendo casualmente con mi angustiosa felicidad ante el descubrimiento de Klaus Kinski (¡pesado de mierda, cambia de tema ya!), o quizá debido a este angst que me corroe por dentro como un caballo salvaje queriendo escapar de mi estómago vacío, se edita, gracias a Blackie Books, el libro Werner Herzog. Conquista de lo inútil.
Sheila me lo guardó con cariño en cuanto llegó a la tienda, porque sabía que iba en su busca, y al día siguiente ya lo tenía entre mis manos, ronroneando y durmiendo a mis pies.
Se trata de un diario de notas del Herzog durante el rodaje de Fitzcarraldo. Será interesante comparar los dos puntos de vista Herzog-Kinski.
Es necesario decir que los chicos y chicas de Blakie Books miman hasta el último detalle las ediciones de sus libros. Sólo apuntar que la faja es un desplegable con un mapa de Sudamérica junto con unas palabras del Herzog.
3. A las seis, ahora me ducho, como y me voy, asistiré a otro acto de violencia poética perpetrado por Carles Santos y su piano en el Teatre Lliure.
La pantera imperial.
Ya te contaré. Tengo muchas ganas.
¿Qué te parece el cartel?
4. Junto con el libro de Herzog y una veintena más, me compré un diccionario etimológico. Siempre había querido tener uno.
Este mío es el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana Joan Coromines (Ed. Gredos)
Mira qué cosas más bonitas se pueden aprender leyendo así, a lo tonto:
cobalto: 1832, del alemán kobalt, variante de kobold (duende), por la creencia de los mineros, que consideraban sin valor este metal y creían que un duende lo ponía en lugar de la plata que había robado.
5. Este tiempo de mierda, ¿hasta cuándo?
miércoles, julio 01, 2009
coches derrapando por rotondas
Aquí en esta ciudad donde vivo, en este poblado al este del edén, además de coches derrapando por rotondas, a veces pasan otras cosas, incluso interesantes.Por ponerte un ejemplo, mañana, hoy ya jueves, y hasta el domingo, se celebra un festival de teatro en la calle que, debido al tedioso y grisáceo día a día en el que nos sume esta población durante el año, muerta cultural, espiritual y cívicamente, aparece como una preciosa flor en un estercolero, de vez en cuando se da el caso, la cual, aunque sabes que no va a durar mucho, es bonito mirarla y decirte: tanta mierda alrededor y nace esta flor.
Yo estos días saldré a buscar flores. Siempre encuentras alguna.
Aquí te dejo el programa, por si quieres venirte desde esa tierra tan lejana de donde me lees y me añoras, como una hoja de hierba al viento que la despierta y la hace sentir viva.
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