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martes, noviembre 25, 2008

una rienda suelta

La adolescencia es como la casa de Gran Hermano: todo se magnifica.

Cuando no tengo prisa, llego pronto. Es la prisa la que me hace llegar tarde.

El otro día pensaba en la dificultad de contar un chiste por escrito. Escuché éste por la radio y me hizo gracia:
Una mujer llama por teléfono a su marido, que acaba de salir de un juicio por robo.
La mujer le pregunta: ¿Cómo ha ido, Manolo?
El hombre le responde: Pues mira, me han dicho que ocho meses de cárcel o doce mil euros.
A lo que la mujer concluye: Manolo, no seas tonto, tú coge el dinero.

El fin de semana pasado fuimos a Granada.
Dadle un ramo verde de luz a mi mano, una rienda suelta, un galope largo.
No hay nada que no hayas oído ya de Granada que te pueda decir yo.
Es bonita, sí.
Y La Alhambra es algo demoledor, irreal.
Lo que a veces me cansa a mí es el felicismo sempiterno del sur.
El jaleojaleo porque sí.
Las palmas y los Chunguitos en la terraza de un bar.
El acento de chiste continuo, interminable y agotador.
La cantidad de perrifláuticos, a.k.a. bon vivants, que abarrotan el mirador de San Nicolás. Allí te sentirás a gusto si te es agradable el picor de las pulgas en las piernas.
Olvídate de ver La Alcazaba al atardecer con la tranquilidad que te han inculcado las fotos del National Geographic. No hay National Geographic que valga. Aquí sólo vale una monedita.

A veces me cansa, dije.

La cultura del tapeo.
A mí siéntame a una mesa como a las persona civilizadas.
Ya no estoy para comer de pie, ya no tengo edad.
Que me siente y tú vienes y anotas lo que quiero y te vas y vuelves con lo que te he pedido y luego te pido la cuenta y te pago y me voy.
A estas alturas necesito ya una rutina.
No me apetece estar atento en la barra por si me has visto.
Ya no me hace gracia si me devuelven mal el cambio.
Ya soy un burgués.
Y dame algo que no hayas frito dos veces.

En La Alhambra eché en falta un McDonald's. Iba caminando y pensaba: Aquí lo que hace falta es un buen McDonald's, con su McAuto y todo, con su caution! piso deslizante y todo también.
Pensaba, mirando la maravilla arquitectónica, que La Alhambra entera está pidiendo a gritos un McDonald's. Hay mensajes subliminales por todas partes.

                                                                       I'm lovin' it!

sábado, octubre 11, 2008

playear pasodobles



Acabo de encontrar este vídeo que vi reseñado no sé dónde.
Me ha parecido curioso y la niña me ha caído bien.

'Cansancio llevo encima.
Ahora ejercito mis dedos para playear pasodobles en la resi.
Playear pasodobles en la resi podría ser una canción de Siniestro Total. Me ha recordado a Matar jipis en las Cíes. En fin.
Es bonito y extraño que un abuelo llore al escuchar una canción.
Y más si la estás tocando tú.
Cuando seamos ancianos, a parte de la vitalidad, una de las pocas diferencias entre nosotros y un niño de tres años será el recuerdo.

viernes, julio 25, 2008

deja de agacharte

¿A quién le importa cómo acabe Perdidos?

Hoy no voy a hablar de nada en concreto así que prepárate, siéntate bien, la espalda recta y tráete algo de bebida o chocolate.

(Ahora mismo estoy en la tienda escuchando Neu!, un grupo alemán para gafapastas de Barcelona y del mundo así en general, pero sobre todo de Barcelona.)

Me dan pena algunas personas. Esto es lo primero que se me ocurre decir.
No hablo de la pena que te puede dar, por ejemplo, Amy Winehouse en un determinado momento, en según qué fotos. (A mí la Amy a veces me da una pena que lloraría, en serio. También a veces pienso como tú: pues a mí no me da ninguna pena, se está metiendo jaco, coño, y ya es mayorcita.)

Hablo de la pena que te puede dar, por ejemplo, Bernardo, el cantante Bernardo, sabes quién te digo.
Me doy cuenta que me dan pena algunas personas que no tendrían por qué dármela.
Por qué me pasa eso, no lo sé.

Quizá tendría que haber pensado una lista de personas que me dan pena.
No lo he hecho, diré las que me vengan a la cabeza.

Josmar. ¿Sabes quién es?, ¿te acuerdas de Josmar, es superfort? A mí ese chi@ me da pena de llorar, que bostezo para disimular cada vez que lo veo. No me preguntes por qué.

También me da pena Josep Mª Rubio, el actor que hacía de Sr. Barragán.
No me da pena el personaje, sino el actor. Tampoco me preguntes por qué.

Kurt Vonnegut también me da pena cada vez que le veo en alguna foto. Me parece entrañable.

Mariano Rajoy. Es un hombre triste que me transmite lástima. No parece que pueda estar realmente contento nunca.

Estoy pensando y no me da pena nadie relacionado con el mundo de la música.
Quizá Robert Wyatt.
El resto me parecen prepotentes, todos, sobre todo los grupos de Barcelona, excepto La orquesta de la muerte, que ya no existe.

También me dan pena algunos clientes habituales de la tienda.
Uno que sólo compra techno y siempre pide que le quites el plástico del cd.
Otro camionero que sólo compra la colección I Love Disco, música disco de los ochenta. Le tendrían que invitar a cenar un día los directivos de Blanco y Negro. Me da pena.
Otro que viene a la hora de comer, supongo que sale de la oficina, da una vuelta y se va. El traje le viene grande y será que lo relaciono con un clown.

En fin. No sé a qué venía este rollo sentimentaloide.

Otra cosa.
He escuchado varias veces el disco de Bon Iver.
Le he dado varias oportunidades a este loser.
Que le dejó la novia y se fue a una cabaña y parió este disco.
Mira, que no me cuenten más historias, no me contéis historias.
Me da igual que le haya dejado la novia, que haya perdido a sus hijos en el bosque o que su padre se haya comido a su madre.
Me da igual.
Dame algo nuevo, Bon Iver, dame algo que te salga de dentro, no esta mierda mediocre, estoy harto de perder el tiempo, Bon Iver, ¿a ti te sobra?, porque a mí no.
Escucha cien veces el Lady in satin y déjate de tonterías de rupturas y de cabañas.
Te fuiste a una cabaña a hacerte pajas porque aún te duraba el calentón, joder, no nos engañes, que ya tenemos una edad.

La cuestión es que todo el mundo lo pone por las nubes y por supuesto todos los fotologs donde lo encuentres te dirán que es un discazo.
Mierdas.

Hay discos buenos, malos y mediocres. Y el de Bon Iver es mediocre.
Así de sencillo es el asunto.

No me engañes más, prensa musical gratuita.

Mira, el otro día hablaba con Víctor de la prensa gratuita, la prensa musical gratuita.
Yo estoy en contra totalmente, así de claro.
No estoy diciendo que desaparezca (o sí, por mí sí) porque la prensa musical gratuita está bien si tienes entre diez y veintitrés años y algo puedes aprender durante ese tiempo.

Después de los veintitrés te tienes que buscar otra cosa.
Después de los veintitrés lee en inglés. Busca a Lester Bangs o a Simon Reynolds.
Después de los veintitrés deja de agacharte para coger cualquier revista.

Y estoy en contra porque es un viva la vida, que dirían Coldplay.
La prensa musical gratuita es un chat del messenger en el que cada uno dice la suya.
No estoy diciendo que la no-gratuita sea excepcional y que no sea también un poco eso. No.
De hecho, ahora que lo pienso, que desaparezca tanto la una como la otra, que desaparezca la crítica musical tal y como la conocemos.
Unos catálogos mensuales con las novedades discográficas y punto.

Hoy en día, y ahora muy en serio hablo, con el emule o con lo que diablos te bajes la música, con las facilidades de internet, con lo bueno y lo malo que tiene internet pero con lo fácil que es hoy en día acceder a cualquier música, a cualquier información, de cualquier tipo, con lo fácil que es hoy en día, si se quiere, tener un criterio musical propio, dime, ¿qué sentido tiene la crítica musical?

Hombre, me dirás, un poco para orientarse, ¿no? Yo no la veo tan mal.

Y también me podrías decir: ¿y qué puto sentido tiene entonces que tú digas aquí que el de Bon Iver es mediocre?

Ninguno, te respondería mientras me saco un moco, ninguno.

La cuestión es que yo nunca he pretendido nada, ni siquiera tener sentido.
Ahí radica la diferencia.

Yo te digo que el de Bon Iver es mediocre y tú:
a) ya no te lo bajas porque te lo he dicho yo,
b) te lo bajas para ver si tengo razón o si soy un bocazas, o
c) te subes los pantalones al oír a tus padres abrir la puerta.

Fíjate. Si yo hubiera dicho que el de Bon Iver es una obra maestra, las opciones serían las mismas.
A eso me refiero.

La crítica musical no sirve absolutamente de nada.

Siempre acabo hablando de lo mismo.
Mierda.

sábado, noviembre 17, 2007

predicador frustrado



Varias cosas quiero decir. Cosas varias quiero decir. Quiero decir cosas varias. Decir cosas varias quiero.

Una. A partir de ahora no usaré la segunda persona de plural para dirigirme a vosotros, lectores, sino la segunda del singular. Es decir que no os hablaré a vosotros como estaba haciendo hasta ahora, en plan predicador frustrado. Te hablaré a ti. Será mejor para todos, para vosotros, para mi y para ti.

Dos. Este libro, por si no sabes qué regalarme.

Tres. Felicita a la abuela blogger si la ves por la calle, y ayúdale con las bolsas.

Cuatro. El año musical acaba cuando sale tu disco favorito. Aquí van mis diez mejores del año. Mañana serán otros, pero eso ahora no importa.

Cinco. ¿Por qué Jorge Garbajosa tiene una columna en El País? No me importa lo que le pase en la NBA. Menos lloriqueos.

Seis. Cuestión de sexo (martes noche en Cuatroº) es una serie respetable, y nacional.

Siete. Mara Torres (la 2 noticias, 0:00) es mi presentadora favorita de todos los tiempos. Ya lo sabes.

Ocho. Lee el blog de Rafael Reig. Te gustará.
Si no te gusta, no lo leas.

Nueve. Hasta el trece de enero tienes de tiempo para ir a ver Bodies.

Diez. Un día soñé que subía la marea y yo estaba con mi hermana y mis primos y teníamos cara de estúpidos, como ahora, la cara que se te suele poner cuando ves subir la marea y empieza a anegarlo todo.

martes, octubre 30, 2007

chachis pirulis



Hace un tiempo, Pete Doherty declaró en una revista: Kate (Moss) hates my music!.
Yo también. Más que ella. Mucho más. Muchísimo más. Jodercómolaodio.

Leo en la revista Quimera que la SGAE (Siempre Ganamos Algunos Eurillos) les ha puesto una multa de 9.000 euros por faltarles al "honor" en un artículo publicado en el número de octubre. En el artículo, el colaborador les llama "piratas" y eso es lo que les ha ofendido cuando ellos, SGAE, se dirigen con ese término a todos aquellos que se bajan mú, en fin, a ti y a mí.
No piden que rectifiquen sus palabras ni que se disculpen públicamente, no. Piden nueve mil euros. El "honor" de la SGAE vale 9.000, ya lo sabéis. (Por cierto, tres veces más que las injurias a la corona de El jueves, que sólo tuvo que desembolsar 3.000 por dibujar a la Leti a lo doggy style).
Se ve que Jorge Drexler le quiere comprar un abrigo de visón a la Watling y que Sisa se tenía que comprar una guitarra nueva en Londres y que Mikel Erentxun tenía que pagarse una ortodoncia y unas clases de composición y más cosas que da igual ponerlas o no.
Eh, SGAE, que es broooooma, que sois guays, super guays, diría yo. Es más: chachis pirulis.
Aquí podéis observar (todos en pie, por favor) a la junta directiva. Veréis que las mujeres tienen el culo gordo de estar sentadas tanto rato mirando el Diario de Patricia y los hombres ya no saben con qué mano acariciarse los genitales.
También en Quimera, leyendo el artículo en cuestión, me entero de que los boy scouts americanos tienen que pagar un canon por los derechos de autor...(redoble)...de las canciones que canten alrededor de la hoguera!!! (sic). Oh! Susanna, My land is your land, y toda esa, como diría Kiko Amat, white trash. En fin, todo llegará, no os preocupéis.

Y para ir acabando, esto es lo que yo llamo un puto profesional.

P.D.: La actriz de la foto es Ava Gardner. Haceos con La noche de la iguana y dejaos de tonterías. Actrices era antes.

P.D.2: Paloma es la reina.

jueves, febrero 15, 2007

tu novi@

Algunas frases sueltas (vol.8):
El otro día iba caminado por la calle y me crucé con un chico que llevaba una camiseta negra en la que ponía: Tu novi@ también mira porno.
Estoy en una fase oscura escuchando todo Angels of light, sobretodo el "How I loved you", y Swans, "The great annhilator". Discos que tenía olvidados, por miedo a que me gustasen demasiado.
Me tengo que leer "La fiesta del Chivo" de Vargas Llosa. Ya sé que esto os importa mucho, por eso os lo digo.
Esta noche veré "Hasta que llegó su hora", una peli de Sergio Leone. "El ritmo de la película pretendía crear la sensación de los últimos jadeos que da una persona justo antes de morir". No me digáis que no os han entrado ganas de verla.
Nada más por hoy.

jueves, enero 18, 2007

no es coherente porque es real

Algunas frases sueltas (vol.7):

Me he levantado a las 10:30. He ido a casa de mi abuela. He acompañado a mi tío al hospital a hacerse unas pruebas. Luego lo he vuelto a acompañar a su casa. Y ahora estoy escribiendo esto desde la mía. A las 15:30 me cortarán el pelo. A las 16:00 entraré a trabajar por última vez en esa tienda. Nuevo look para el último día. A las 22:00 saldré y luego he quedado contigo.

El hospital es uno de los lugares más deprimentes que conozco. Existen muchos más, claro, pero el hospital está en el top 3. Porque decir lugar deprimente es muy relativo. Por ejemplo, si pensamos en un tanatorio, quizá alguien lo ve como un lugar deprimente. Yo no. Y un cementerio tampoco. Es como decir que te pones nervioso cuando ya has acabado el examen. En cambio los hospitales, las estaciones de tren y los aeropuertos son tres de los lugares más deprimentes que puedo visitar. En los tres la vida está de paso, hay buenas y malas noticias, encuentros y desencuentros. Supongo que todo eso es lo que me deprime. Mira, llamadme idiota.

Mi profesor cada vez me cae mejor, rima, y más desde que ayer dijo que no tenía carnet de conducir. Ese es el tipo de cosas que hacen a una persona inteligente, hombre. También dijo una frase que apunté: “La vida de las personas no es coherente. No es coherente porque es real”.
Por otro lado, al corregir mi ejercicio, destacó una cosa que a mí me pareció una tontería: decir braguitas. Según él, es más correcto braga. Yo le dije que si escribía braga pensaba en mi abuela, en una prenda color carne. También según él, una chica no dice voy a comprarme unas braguitas. ¿Ah, no? Bueno, pues perdone el señor. Chicas que leéis este blog, necesito vuestros comentarios para reafirmar la palabra braguita. Si no consigo al menos tres comentarios, me lapidarán lanzándome “En busca del tiempo perdido” en la próxima clase. De vosotras depende mi vida. ¿Dejaríais que lapidaran a una persona por escribir braguita? Es más ¡Vivan las braguitas! Braguitas. Braguitas. Braguitas. Braguitas.
Ya basta.

Mañana vuelo hacia Dublín. Estaré allí hasta el miércoles, así que no subiré ninguna entrada hasta ese día, miércoles 24, apuntadlo en vuestra agenda, como si fuera la nueva temporada de Prison Break o alguna serie de estas que os gustan a los jóvenes de ahora.

Os recomiendo visitar el blog de Álex de la Iglesia. Lo podéis clicar en mis blogs amigos. Es el seguimiento del rodaje de su nueva peli. Tiene su gracia.

domingo, enero 07, 2007

cabezas de caballos

Algunas frases sueltas (vol.6)

Este miércoles retomo las clases. Comentaremos el clásico contemporáneo "Juegos de la edad tardía" de Luis Landero. Voy por la página 30 y tiene 400, y no es que vaya lento porque quiera disfrutarlo.
Esto es lo que estoy escuchando ahora, mientras escribo: M.Ward-"Post war".
Una de mis costumbres es la de ponerme una almohada pequeña o un cojín entre mis rodillas cuando me acuesto de lado, de tal forma que éstas no se toquen, al menos mientras intento dormirme. Por lo visto, no soy el único con esa manía. Un día mi madre apareció sonriente con un regalo para mi. Rodisleep se llamaba, y ahora duerme conmigo cada noche, separando amistosamente mis rodillas y luego perdiéndose entre las sábanas de tal forma que al día siguiente puedes observar un bulto bajo el edredón y te asustas un poco y, antes de deshacer la cama para ver lo que se esconde ahí dentro, piensas en cabezas de caballos, por darle más emoción a la escena más que nada.
"And I was a boy from school" de Hot Chip, es el tema que más me gusta por ahora de la recopilación de Rockdelux. Cuando lo aborrezca pasaré a otro.
Como véis no tengo muchas cosas interesantes que contar. Parece como si mis palabras estuvieran disfrutando de los regalos y hoy sólo hubiesen venido las que se portaron mal y no tuvieron. O como si hubieran ido a una guerra de insultos y faltas de ortografía y ahora llegasen "a sido orrible, las aces fueron las primeras en caer, luego las tildes, an ido a por nosotros, a por los mas debiles, orrible, orrible, emos vuelto las mas abiles pero no por ello las mas utiles".
Y Alberti diría: "siento esta noche heridas de muerte las palabras".
Voy a intentar seguir leyendo. Será lo mejor para todos.

viernes, noviembre 24, 2006

nueve Rayuelas

Bien, después de este breve paréntesis onanísta convirtiendo este blog en un fotolog de un quinceañero que quiere ser aceptado, de no escribir ni una sola palabra durante varios días excepto nombres de actrices, de escuchar voces lejanas que me dicen que deje de subir fotos de tías, que eso es aburrido, después de todo esto, ha llegado la hora de seguir bajando a toda pastilla por esta espiral de sinsentidos varios en la que se ha convertido este blog con una nueva entrega de:

Algunas frases sueltas (vol.5)

Para hacerme el listillo y el pelota a la vez, le pregunto a mi profesor por alguna revista interesante de literatura. Me recomienda tres: para marujear y entretenerse el Qué leer, para leer buenas críticas de libros, Revista de libros, y para ajustarse las gafas de pasta con el índice mientras sonríes a la cajera, la revista Quimera.
Al salir de clase cojo unas gafas de pasta de General Óptica, les quito la alarma y me las llevo puestas, luego les quito los cristales apretando con el pulgar, click y click, voy a la Central del Raval, busco en la sección de revistas por la Q, encuentro la revista, la hojeo, ojeo a la cajera, ojeo más que hojeo, dejo caer un poco mis gafas para poder ajustármelas mientras pague, voy a pagar, la cajera no me mira, le doy el dinero (cinco euros vale), sigue sin mirarme, me da la revista en una bolsa, sigue sin mirarme, ¿qué tengo que comprarme para que me mires? ¿Rayuela otra vez? Nueve Rayuelas tengo ya, malditas cajeras arpías. Salgo a la calle y tiro las gafas en la primera papelera que encuentro. De la papelera cojo el suplemento Cultura/s de La Vanguardia que alguien me ha tenido la delicadeza de dejar. Me lo pienso y vuelvo a coger las gafas de pasta. Este suplemento debería regalarlas algún día. Como en una novela de Auster, el último artículo del suplemento habla sobre una web que vende, al precio de cien dólares, cajas con basura recogida en las calles de Nueva York. ¿Bufonada artística o negocio del siglo?, nos pregunta el artículo. Pues, para mí, más bien lo segundo. Pero un aplauso le doy, claro que sí.
Hojeo ya en casa la revista Quimera y creo conveniente recomendarla a todos vosotros, seres del inframundo que perdéis el tiempo leyendo este blog. Millones y millones de páginas web por descubrir y vosotros leéis ésta. La verdad es que os merecéis un trozo de cielo. No sé si podré, pero intentaré incluirlo en la recopilación, de la cual no me he olvidado.
Pues bien, antes de que se acabe noviembre, os recomiendo esta revista que este mes contiene un dossier de literatura y música más que interesante. Recomendable de verdad.

Nada más por hoy. Despedirme con cuatro palabras sacadas de El diccionario de Coll, libro que compraron mis padres allá por el 1976 y que leo cuando no leo Rayuela. Un libro que me hace sonreír con facilidad y olvidarme, aunque sea por unos minutos, de toda la cultura/s basura que nos rodea.

Galopar: pareja de franceses.
Pateo: que niega la existencia de Dios con los pies.
Demoño: diablo, espíritu del mal, con el pelo recogido en la parte posterior de la cabeza.
Cleptómono: el que roba simios de manera inconsciente e inevitable.