Cuándo me dejará mi hijo
cuándo dejará de quererme
cuándo me abandonará
yo a él nunca
es de lo único que estoy seguro en esta vida
pero él
cuándo me olvidará
apenas sé nada de él
no sé lo que piensa de mí
y puede que nunca lo sepa
cuándo me dirá adiós, me voy
cuándo dejará de hablarme
cuándo me odiará
quizá nunca
espero que nunca
hago todo lo posible para que nunca
pero
a la vez
presiento que no está en mis manos
y soy consciente de que esto es el amor
la vida
en definitiva
pero
qué voy a hacer cuando mi hijo me abandone
cuando deje de quererme
cuando me olvide.
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jueves, junio 26, 2014
sábado, abril 12, 2014
nadie me miró las rodillas
Mis abuelos tenían
un limonero
en el huerto
cuánto tiempo llevaba ese árbol
allí
qué más da
cogíamos limones
cuando mi abuela hacía paella
alguna vez
en las tardes de verano
trepaba por sus ramas
brazos de gigante
y me quedaba sentado
allí
viendo cómo
las hormigas
desfilaban por
u
n
a
h
o
j
a
podía pasarme horas
hasta que mis piernas
se empezaban a entumecer
estando allí, inmóvil,
los pájaros se posaban en las ramas
creyéndome parte del árbol
creyéndose a salvo
un día me caí
y me rasgué las rodillas
que empezaron a sangrar
cuando aparté la tierra
sangre bajo la tierra
una lava latente y poderosa
que necesitaba oxígeno
coger una bocanada de aire
y manifestarse como algo limpio
y vivo
y rojo
nadie se enteró
porque
nadie me miró las rodillas
hoy
cada vez que parto un limón
me acuerdo de mis abuelos
de la paella que nunca más comeré
de aquellas tardes de verano
dejando que las horas pasaran
como sombras chinescas
reflejadas en la pared
hoy
cada vez que parto un limón
hormigas trepan
por mi
p
i
e
r
n
a
que ya se empieza a entumecer
sangran mis rodillas
y vienen pájaros a mis manos
que se posan
en mis dedos
creyéndose
a salvo.
un limonero
en el huerto
cuánto tiempo llevaba ese árbol
allí
qué más da
cogíamos limones
cuando mi abuela hacía paella
alguna vez
en las tardes de verano
trepaba por sus ramas
brazos de gigante
y me quedaba sentado
allí
viendo cómo
las hormigas
desfilaban por
u
n
a
h
o
j
a
podía pasarme horas
hasta que mis piernas
se empezaban a entumecer
estando allí, inmóvil,
los pájaros se posaban en las ramas
creyéndome parte del árbol
creyéndose a salvo
un día me caí
y me rasgué las rodillas
que empezaron a sangrar
cuando aparté la tierra
sangre bajo la tierra
una lava latente y poderosa
que necesitaba oxígeno
coger una bocanada de aire
y manifestarse como algo limpio
y vivo
y rojo
nadie se enteró
porque
nadie me miró las rodillas
hoy
cada vez que parto un limón
me acuerdo de mis abuelos
de la paella que nunca más comeré
de aquellas tardes de verano
dejando que las horas pasaran
como sombras chinescas
reflejadas en la pared
hoy
cada vez que parto un limón
hormigas trepan
por mi
p
i
e
r
n
a
que ya se empieza a entumecer
sangran mis rodillas
y vienen pájaros a mis manos
que se posan
en mis dedos
creyéndose
a salvo.
jueves, noviembre 21, 2013
velo negro
El ojo
de un monstruo marino.
La lotería de Navidad como algo terrorífico.
Una criatura abisal
que surge para castigarnos.
El mar ruge
y ella acecha.
Veintidós de diciembre
como fecha premonitoria de la embestida.
El ojo
de un monstruo marino.
Sólo
furia
en él.
Dentro del iris,
el nacimiento de Jesús.
Dentro de esa cólera,
la paz de un establo.
El nacimiento del cristianismo como núcleo
de la maldad.
Ese quizá mensaje
ya no tan subliminal.
Nadie se esperaba que el horror surgiría de lo más profundo,
ahora.
Serie 011. Fracción 14.
El lugar
donde habita la bestia.
Como uno de los círculos
del Infierno de Dante.
El monstruo marino que parece
haber emergido
para tomar aire.
Quizá para tomar impulso.
El agua cubre su lomo
y la luz del sol
centellea
sobre su piel.
El ojo de un monstruo marino.
Cthulhu.
Leviatán.
Quién sabe cuánto tiempo estuvo
esperando este momento.
¿Y si cae aquí?
La que tendría que ser una pregunta llena de esperanza,
se cubre con un velo
negro.
Ahora
sólo
desasosiego.
miércoles, septiembre 18, 2013
la gente al pasar
Llegaremos
a tiempo
Cruzaremos
en verde
Soplaremos
las velas
Saldremos
de todos los pozos
Llegaremos
a tiempo
Resurgiremos
de nuestras cenizas
Reiremos
de tonterías
Ganaremos
pequeñas batallas
Llegaremos
a tiempo
Apagaremos
todos los fuegos el fuego
Escaparemos
de la tormenta
Avanzaremos
por caminos de tierra
Sí sí sí
hoy es siempre todavía
Llegaremos
a tiempo
Llegaremos
a tiempo
Llegaremos
a tiempo
Llegaremos
aunque sea lo último que haga
a tiempo.
a tiempo
Cruzaremos
en verde
Soplaremos
las velas
Saldremos
de todos los pozos
Llegaremos
a tiempo
Resurgiremos
de nuestras cenizas
Reiremos
de tonterías
Ganaremos
pequeñas batallas
Llegaremos
a tiempo
Apagaremos
todos los fuegos el fuego
Escaparemos
de la tormenta
Avanzaremos
por caminos de tierra
Llegaremos
a tiempo
Recogeremos
las flores
Saltaremos
de alegría
Cantaremos
canciones nuevasSí sí sí
hoy es siempre todavía
Podremos
con todo
Va
que podremos con todo
Besaremos
a nuestros hijos
Besaremos
a nuestros padres
Besaremos
a la gente al pasar
Llegaremos
a tiempo
Llegaremos
a tiempo
Llegaremos
a tiempo
Llegaremos
aunque sea lo último que haga
a tiempo.
lunes, octubre 15, 2012
diente a diente
La orquesta del Titanic vive hoy en la sonrisa de una azafata de vuelo
Entre cada diente
de una azafata
está sentado un músico
con su instrumento
y entonces una tormenta
en pleno vuelo
la azafata sonríe
y todos los músicos
diente a diente
preparan sus instrumentos
y empiezan
a tocar
la sinfonía
viernes, septiembre 14, 2012
pliegue de piel
La ausencia de párpados.
Es allí
donde el terror habita.
Todos los secretos escondidos
en una membrana
que ahora
no se ve.
El diablo baila su danza macabra
dentro de párpados ausentes.
La locura humana
definida
por ese ligero matiz gestual,
ese pequeño
pliegue de piel
que guarda o descubre el espanto
infinito.
La mirada perdida,
mirando más allá de cualquier objeto visible,
mirando a través del tiempo,
quizá al pasado inmediato,
quizá al siniestro futuro.
No
hay
esperanza.
Es allí
donde el terror habita.
Todos los secretos escondidos
en una membrana
que ahora
no se ve.
El diablo baila su danza macabra
dentro de párpados ausentes.
La locura humana
definida
por ese ligero matiz gestual,
ese pequeño
pliegue de piel
que guarda o descubre el espanto
infinito.
La mirada perdida,
mirando más allá de cualquier objeto visible,
mirando a través del tiempo,
quizá al pasado inmediato,
quizá al siniestro futuro.
No
hay
esperanza.
domingo, junio 03, 2012
la verdad
Ahora que ya está perdida toda esperanza,
muerto el enemigo,
saludado el anfitrión,
plantado el árbol,
llenada la copa de vino,
leída la carta de amor.
Ahora que ya está enterrado el abuelo,
tomada la pastilla,
acompañado en el sentimiento,
despedido el último tren,
acostado el niño,
cerrado el plano.
Ahora que ya están atados los cordones,
guardadas las chaquetas,
vistas para sentencia,
abiertas las tiendas,
besadas las manos,
hechas las maletas.
Ahora que ya está aprendido el poema,
realizada la ecuación,
ensayada la sonata,
estudiado el examen,
completado el ejercicio,
escrito como es debido.
Ahora que ya están caminados los caminos,
alimentados los gatos,
ganados los títulos,
cortadas las uñas,
reparadas las puertas,
traducidos los letreros.
Ahora que ya está escrita la mejor novela,
pintado el mejor cuadro,
compuesta la mejor canción,
filmada la mejor película,
fotografiada la mejor imagen,
elevado el más alto edificio.
Ahora
cuando nos damos cuenta de que ya está todo hecho,
atado, perdido, limpio, visto para sentencia,
ahora
ha llegado el momento
de decirle a mi hijo
la verdad,
de convencerle,
de asegurarle,
de entusiasmarle,
de transmitirle,
de apasionarle,
en definitiva,
es hora de decirle
que
todo
está
por hacer.
viernes, mayo 25, 2012
miércoles, marzo 07, 2012
dibujo libre
De pequeño pensaste
que en la vida
todo iba a ser dibujo libre.
De mayor te das cuenta
de que cada día
hay examen sorpresa.
Y nunca
nunca
nunca
hay patio.
disparo
La vida es
un disparo a cámara lenta
en una película de serie B
que nadie alquila.
jueves, febrero 23, 2012
nuestra vecina
Ya no nos quedan árboles
en los que ahorcar a nuestros amigos
Ya no nos quedan carreteras por las que caminar
descalzos
a media noche
Ya no nos queda miedo debajo de la cama,
ni detrás de la puerta,
ya la noche
no nos dice
nada
Ya no nos quedan
colores para pintar
el cielo
de aquel dibujo de nuestro hijo
Ya no nos quedan veranos
Ya no nos quedan
uñas que morder
Ya no nos quedan mañanas,
ni soleadas ni lluviosas
Ya no nos queda suavizante,
se acabó
ayer
Ya no nos quedan excusas,
los horarios de los trenes,
nuestra abuela muerta
cinco veces,
ya por fin todo el mundo sabe
que somos unos vagos
Ya no nos quedan milagros
se los llevaron unos
que entraron a robar
en verano
cuando no estábamos
Ya no nos quedan
finales sorprendentes
Ya no nos quedan caricias,
por suerte tenemos
los emoticonos del whattsup
Ya no nos quedan
canciones que hablen de nosotros,
ni siquiera las que sí lo hicieron,
hoy,
escuchadas de nuevo,
se refieren a otra persona
a la que
por cierto
odiamos profundamente
Ya no nos queda saldo
Ya no nos quedan
sendas tenebrosas,
y el monstruo se cansó
de esperarnos detrás del árbol
ahora fuma
en el banco
de una estación de tren de las afueras
Ya no nos quedan nanas,
sólo nos vienen a la cabeza
sintonías
de programas del corazón,
y así es como se duermen
ahora
nuestros hijos
Ya no nos quedan librerías en el barrio
ni siquiera barrio
ahora que lo pensamos
nunca hubo barrio
Ya no nos quedan
pasos de baile
Ya no nos queda sal,
y nuestra vecina se mudó
hace años
Ya no nos quedan bostezos,
los agotamos
escuchando
versos en el colegio
Ya no nos quedan héroes
conscientes del peligro que corremos,
aquí arriba en la cornisa,
sujetándonos a duras penas con tres dedos,
el abismo a nuestros pies,
se hace de noche,
empieza a llover,
pero ya ningún héroe
dije
se digna a ponerse el traje
y venir
a rescatarnos
a rescatarnos
Ya no nos quedan posturas para conciliar el sueño
Ya no nos quedan sorpresas tras la puerta,
y el timbre de casa que hace años significaba una alegría
hoy representa una amenaza o,
al menos,
incomodidad
Ya no nos quedan acordes que inventar
Ya no nos quedan panderetas
para cantar villancicos,
todas se rompieron
por el mismo sitio,
todas por el mismo sitio
Ya no nos queda
luz
al final del túnel
Ya
ni siquiera
nos queda
túnel.
lunes, enero 23, 2012
domingo, octubre 23, 2011
la tapa de un yogur
La silla por el suelo,
un vaso contra otro,
el flop de la nevera,
la tapa de un yogur,
el crujirte los dedos,
abrir un par de latas,
los muelles del colchón,
el volumen de los anuncios,
una página de diario,
la bolsa de basura,
abrir el cubo de la basura,
el pedal que abre
el cubo de la basura,
la madera por la noche,
un estornudo a las tres,
un mensaje de whattsup,
el cartero, ahora, el cartero,
la lavadora, la secadora y el espíritu santo,
el papel que envuelve el chocolate,
no el envoltorio, sino
el fino papel de aluminio
que envuelve el chocolate,
tirar de la cadena,
el secador,
cerrar una puerta,
caminar,
respirar,
respirar,
respirar,
todo siempre hará
demasiado ruido
cuando tu hijo
duerma.
jueves, junio 02, 2011
columnas
I.
Me da la sensación
de que ensordeceremos
cuando se rompan
las columnas
que nos soportan.
II.
Hay un pájaro que trina
y se posa en la rama
del limonero
y la rama
se balancea
y el pájaro con ella,
mira a un lado y a otro,
nervioso o divertido,
nunca lo sabré,
y podría estar mirando la escena
durante un día
entero,
sin hacer
absolutamente
nada
más,
pero el pájaro
desaparece
mientras bostezo,
y me pregunto
si son mis bostezos
los que hacen desaparecer
la vida
que pasa
a mi alrededor.
III.
cuando llegue la hora,
ni mucho menos
vamos a tener
ganas de luchar.
jueves, febrero 10, 2011
lo único que nos queda
El otro día,
camino de regreso,
me miro los pies.
En el derecho,
un gomet verde,
pegado a modo de recordatorio,
una señal para facilitarle las cosas,
la vida,
a los niños.
Un gomet verde pegado en el pie derecho,
para indicar que ese el derecho,
para facilitarles la tarea
a la hora de bailar
a los niños.
Es más fácil decir
el pie del gomet
que
el pie derecho.
Es más fácil
para un niño
y para un adulto.
Así que para enseñarles a bailar bailes de salón,
los pasos básicos,
la propuesta es un gomet verde en el pie derecho,
para que ese color signifique
un punto de partida o,
al menos,
una especie de salvación.
Salen los niños del cole
con un gomet verde en sus pies derechos.
Y también salgo yo
sin darme cuenta de que
todavía lo llevo pegado en el empeine.
Camino por la Diagonal y miro mis pies,
el gomet aparece y desaparece con mis pasos.
Y entonces me viene a la mente
mi abuela
que,
al irse quedando ciega,
colocó un clip
en la zapatilla derecha para,
al contacto con el pie,
saber que esa era la derecha
al levantarse
de la cama.
Hay
un círculo que se cierra
en todo este asunto.
Lo único que nos queda
es intentar reseguir el contorno
sin que nos tiemble
demasiado
el pulso.
miércoles, noviembre 10, 2010
sangre falsa
Nos dejaron las puertas abiertas
para que pudiéramos elegir.
Pero nunca antes habíamos escuchado
ese verbo.
Ni tan siquiera sabíamos que se trataba
de un verbo.
Así que nos quedamos quietos
ante todas esas puertas
abiertas,
porque era eso lo que siempre,
hasta ahora,
habían esperado de nosotros.
Luego
nos fuimos haciendo mayores
y nos quisimos comer el mundo.
Eran tantas nuestras ganas
que perdimos el tiempo
comparando quién de nosotros
podía abrir más la boca.
Y ese tiempo que perdimos
mirándonos al espejo,
entre nosotros,
imaginando todo lo que íbamos a hacer,
fue el que utilizó
la vida
para ir condimentándonos.
Poco más tarde nos dimos cuenta
de que todo aquello que nos queríamos comer
nos estaba devorando
a nosotros.
Y parecía tomárselo con calma.
Ahora
somos un grupo de gente
que camina de aquí para allá,
un grupo de zombies secundarios
a los que
nunca
nadie
dispara.
Zombies con la boca abierta,
porque así nos quedamos.
Y empieza y acaba la película
con nosotros ahí,
en un callejón,
arrastrando los pies,
mirando al cielo
cuando pasa
un helicóptero.
Nadie nos dispara
porque no hay presupuesto
para tantas balas.
Las balas hay que ganárselas,
oímos decir a alguien.
Y no sabemos
qué es lo que hay que hacer,
a estas alturas de la película,
para ganarse
un par de disparos.
Certeros.
Pero ya no tenemos ganas de seguir preguntando.
Ni siquiera nos molesta
seguir con la boca abierta.
Ya no tenemos todas aquellas puertas
abiertas
ante nosotros.
Y el verbo elegir ya no aparece en nuestros diccionarios.
Ahora aparecen otros
que
ni siquiera
sabemos
lo que significan.
Toda la sal y pimienta que nos echó la vida,
se ha ido convirtiendo en una extraña capa
viscosa
que hace que resbalen
los pocos abrazos que nos dan.
Y por un momento
queremos preguntar
qué es lo que nos pasa.
Pero ya no tenemos ganas
dije
ni de seguir preguntando.
Por no tener no tenemos
ni bolsas
de sangre falsa
en los bolsillos de nuestras camisas.
martes, septiembre 21, 2010
sé de cuadros por robos
Sé de huesos por roturas,
de existencias por desapariciones
y de alfombras por polvo,
sé de pueblos por inundaciones,
de mares por vertidos
y de archipiélagos por cumbres,
sé de cuadros por robos,
de músicos por sobredosis
y de coches por desguaces,
sé de películas por censura,
de canciones por anuncios
y de árboles por incendios,
sé de animales por matanzas,
de libros por estanterías
y de carreteras por accidentes,
sé de risa por llanto,
de llanuras por bandoleros
y del ártico por deshielos,
sé de pájaros por perdigones,
de perros por excrementos
y de gatos por arañazos,
sé de alivio por dolor,
de ligero por pesado
y de bien por mal,
sé de tiritas por cortes,
de algodón por sangre
y de neumáticos por pinchazos,
sé de callar por hablar,
de asnos por rebuznos
y de vacas por mugidos,
sé de agua por salpicar,
de fuego por quemar
y de hilo por botón,
sé de muelas por empastes,
de insectos por picaduras
y de historia por guerras,
sé de arena por castillos,
de síes por noes
y, en definitiva,
(y no sabría decirte si esto es bueno o malo)
sé de ti por mí.
domingo, abril 25, 2010
necesario

Hay un pájaro en la antena del vecino.
Podría haber dicho
Hay un pájaro posado en la antena del vecino de enfrente,
pero,
realmente,
¿hubiera sido necesario?
Pregunto.
A eso me refiero.
sábado, abril 17, 2010
el magma, el magma

No te parece bonito,
quizá lo más hermoso que has vivido hasta ahora,
no te parece emocionante,
un volcán,
no te parece extrañamente bello
el humo de un volcán,
la cara de una bestia desconocida dibujada en él,
paralizando al mundo moderno,
al mundo moderno entero,
a nosotros,
tan adelante,
el progreso nuestro,
tu dedo índice desliza una imagen por una pantalla, si quieres, utilizando el índice y el pulgar puedes ampliar la imagen para una mejor visualización,
pronuncia el nombre de la persona con la que quieres hablar y habla con ella,
una palmada, enciendes la luz, dos palmadas, la apagas,
no te parece vibrante,
las cenizas de un volcán,
algo tan prehistórico,
tan salvaje,
la brutalidad en estado puro,
el magma,
el magma,
lava:
miel roja
que se suele deslizar lentamente por la ladera de un volcán
dejando pegajosos árboles, rocas y todo lo que toca a su paso,
y atrayendo al dibujo animado de un oso grizzlie
que organiza, casi siempre, junto al resto de dibujos animados de osos grizzlies,
una gran fiesta que dura varios días.
compra unas entradas por internet, elige el sitio que prefieras, ponte unas gafas para ver la película en 3D, una nueva forma de cine, nace una nueva era en el cine,
pero
el magma,
el magma,
la nube de cenizas,
lo prehistórico, lo ancestral, lo salvaje, lo puro,
llega a nuestros días,
dejándonos en tierra,
mirando al cielo,
como hace cinco mil años,
(¿es este día nublado de hoy
hijo de la nube de cenizas?)
el móvil me avisa con un zumbido que acabo de recibir un sms de un amigo, o conocido, porque llamarle amigo después de tantos años sin vernos no sería lo correcto, que me escribe desde Bangladesh. El sms adjunta una foto de gente lavando la ropa en el Ganges hace exactamente dos minutos, justo cuando, con el índice y el pulgar, aumentaba la foto de la ecografía de mi hijo de cinco meses de edad.
No te parece bonito,
quizá lo más hermoso que has vivido hasta ahora,
saber que estás viviendo
por fin
una escena
que no estaba en el guión.
lunes, marzo 08, 2010
puedo afirmar
Qué otra cosa se puede hacer.
Desde la ventana de tu habitación ves nevar y haces una foto.
Luego compruebas a ver cómo te ha quedado.
Pero la nieve hace que te quede bien cualquier foto.
Desde la ventana de nuestra habitación, el limonero.
Indefenso y elegante, a la intemperie.
La nieve se va acumulando en sus hojas y en sus ramas.
Sin dejar de ofrecer su amarillo.
Qué raro un limonero mientras nieva.
Podríamos decir que un limonero es un árbol simpático y agradecido.
Es más, puedo afirmar que no hay ningún árbol más simpático y agradecido que el limonero.
La nieve se sigue acumulando en sus hojas y en sus ramas.
Pero él, indefenso y elegante, a la intemperie, nunca pedirá ayuda.
No quiere molestar.
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