lunes, abril 04, 2011

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sábado, abril 02, 2011

filmado y compartido

Astrud y Col·lectiu Brossa, ayer en Atrium Viladecans.
Filmado y compartido en youtube por mi hermana.

viernes, abril 01, 2011

libros para st.jordi (25)

libros para st.jordi (24)

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libros para st.jordi (21)

libros para st.jordi (20)

libros para st.jordi (19)

libros para st.jordi (18)

la nueva tos

Ayer, dos espontáneos (la palabra espontáneo es muy amplia) irrumpieron (el verbo irrumpir, también) en el escenario del TNC mientras se representaba la obra Gang Bang.
Después de unas frases quasi incomprensibles (¡... no se puede utilizar la... de Dios, maldita sea!), uno de ellos grita ¡Viva Cristo rey!, ¡vivan los sacerdotes de Cristo!, ¡hijos de perra! y desaparecen de escena como dos personajes más del reparto.
La pregunta de si era algo preparado o no no la puedo contestar. Aunque leo que estas personas abandonaron el local sin ser identificadas (sic).
Pero una pregunta que sí lanzo al aire es: ¿se graban todas las funciones de todos los días? Y la lanzo desde mi más completa ignorancia.

De todas formas, la cuestión que quería comentar no tiene nada que ver con los dos individuos que irrumpen ni con lo que dicen sino con ese aplauso del público.
(Todo esto que viene ahora son preguntas.)
El público aplaude porque cree que es parte de la obra.
El público aplaude porque lo ha aprendido de programas de televisión: después de un grito, aplausos.
El público aplaude para rellenar un espacio de silencio incómodo. El aplauso es la nueva tos.
Qué, por qué, a qué aplaude el público de la obra.

jueves, marzo 31, 2011

libros para st.jordi (17)

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domingo, marzo 27, 2011

colores

Ayer descubrí a Xavier Theros.
En el Kosmopolis.
Ni siquiera iba preparado para él. De ahí el verbo.
Apareció en el escenario antes de Fdez. Mallo y Fdez. Porta y leyó un par o tres de poesías.

Me surgen dos tipos de sensaciones al descubrir algo: una negativa y otra positiva.
La negativa es una especie de rabia, malestar, incomodidad, incluso vergüenza, por no haber descubierto aquello antes.
La positiva, la alegría y la esperanza y la felicidad y el nerviosismo y el ansia y el hambre y la sed y de nuevo la alegría y la esperanza por todo lo nuevo que me queda por descubrir, por todo aquello que todavía no conozco y que ni siquiera, como en el caso de Xavier Theros, me imagino encontrar, a la vuelta de la esquina, esperándome, un sábado de primavera.

La alegría y la esperanza al comprobar que en la pizarra de tu cerebro todavía queda mucho espacio para dibujar.
Y alguien ha comprado cajas y cajas de tizas.
De todos los colores.

jueves, marzo 24, 2011

mancha de humedad

Ayer Brad Mehldau tocó un montón de versiones.
Has visto qué rápido se acaba una crítica.
Tocó un montón de versiones.
Creo que todo fueron versiones.
Me faltó reconocer tres canciones.
El resto las reconocí como versiones.
Desdibujadas y preciosas versiones que multiplicaban su duración por cuatro.

Teardrop (Massive Attack) Blackbird (The Beatles), Dream Brother (Jeff Buckley).
Con estas tres ya bastaría para eyacular.

Pero también, antes y después, My favourite things, Smells like teen spirit (Nirvana) y Martha (Tom Waits).
Sucedió que escuchaba esta última y no sabía ubicarla en mi imaginario musical ("en mi imaginario musical", a veces, qué quieres que te diga, me dispararía en la pierna), intentando buscarle una voz, que podía escuchar en mi mente, pero no reconocer.
No sé por qué pensé en alguna melodía de Leon Russell.
Luego se me apareció, una mancha de humedad en el techo de l'Auditori con la cara de Tom Waits.

Fue bonito ver al Mehldau solo con el piano, el hombre dominando a la máquina, convirtiéndola en un apéndice más de su cuerpo.
El pianista y el piano como un único ser.
Y Brad Mehldau terminó como empezó, con esa reverencia, con esos modales casi decimonónicos contrastando con los tatuajes de su brazo.
Una especie de serpiente queriendo siempre escapar.

domingo, marzo 20, 2011

hazaña

Ángulo recto de una nube en Colorado (EUA), descubierto desde el Google maps mientras buscaba el Overlook Hotel (Timberline Lodge) de El Resplandor.

Esta hazaña resume bien una tarde de domingo.

miércoles, marzo 16, 2011

domingo, marzo 13, 2011

un buen profesor

Acabo de ver Senderos de gloria.
Te acuerdas que te dije que tenía ganas de volver a verla. Pues hoy ha sido el día.
Pensaba que la tenía, pero no. Me la compré el viernes en El Corte Inglés de Diagonal, por 8,95.
La acabo de ver quince años después.
El profe de Latín nos la puso un día. No me preguntes por qué. Creo que era para que viéramos los diferentes mandos del ejército y los comparáramos con los de la época romana.
Una excusa así nos dio.
De todas formas hoy, desde aquí, le agradezco esa decisión.
Ángel Castro se llamaba, se llama. Un buen profesor.
Ángel, si alguna vez entras en este blog después de buscarte en el Google, que sepas que te recuerdo con cariño.

Y quince años después he ido recordando algunas de las escenas que me gustaron y que me han vuelto a gustar.

Quince años después, no he podido dejar de emocionarme con la última escena.
Soldados franceses tarareando una canción alemana.
La música humanizando la barbárie.

sábado, marzo 12, 2011

todo se destroza menos el hilo musical

La imagen del terromoto.
Más allá del agua anegándolo todo a su paso, brechas kilométricas en autopistas o centrales nucleares ardiendo.

La imagen que me llevo del terremoto de Japón, once del tres del once, es la de estas trabajadoras de un supermercado.

La idea de luchar contra una fuerza de la naturaleza, contra un terremoto de 8,9, sólo con tus manos.
Esa fricción de placas tectónicas producida a kilómetros de distancia combatida durante unos segundos por una decena de trabajadoras de un supermercado. Como si unos vándalos hubieran entrado a destrozar la tienda.
Vandalismo tectónico.

La imagen de las trabajadoras intentando que no se cayeran las botellas situadas en el estante superior, aguantando el peso de la estantería para que no se venga abajo. Simplemente porque cuando todo pase, no vendrá nadie a recogerlo.
Pensar en que el techo del supermercado también se podría haber venido abajo. El techo sepultando a las trabajadoras, brazos arriba, que se ocupaban de las botellas.

La aparente tranquilidad (se escuchan gritos más de asombro que de pánico) con la que afrontan las sacudidas y el gesto de salvaguardar los alimentos de las estanterías nos hacen saber que no es la primera vez que actuaban así.

Y es que esta imagen de sensatez y locura unidas, estas trabajadoras exponiendo sus vidas por una estantería tambaleándose, es la escena que nunca nadie antes había filmado o, al menos, la siempre desechada por el director.
Por incoherente.

Las explosiones, la gran ola, gente en las azoteas, todo eso, de alguna manera, ya lo habíamos visto antes.
Todos hemos visto ya antes la brutalidad y el caos.
Lo extraño es encontrar esta pequeña escena, esta gema brillante, esta imagen de rutina dentro de la locura.

La música ambiental que no se detiene, como la orquesta del Titanic.
Todo se destroza menos el hilo musical.

Lo rutinario, lo sensato, lo civilizado, se convierte, en este vídeo, en su antítesis.

Hay una nueva escena a incorporar en nuestro imaginario.
Aquí está.


miércoles, marzo 09, 2011

prólogo

Fui a ver el Ultrashow de Miguel Noguera.
Pero me fui antes de que empezara.
Parece una de sus ideas: asistir a eventos y marcharte justo antes de que empiecen. Pero marcharte lentamente, como si esperases a alguien en la puerta, pero te alejas poco a poco de la puerta, sin mirar atrás, confiado en tus pasos, poco a poco te alejas de ese evento al que has asistido sólo a su prólogo.

Me fui antes de que empezara porque aquello se les fue de las manos.
A Blackie Books y a Barcelona entera, nadie tiene la culpa.
Bueno, los chicos de Blackie Books, un poco. Y esto lo digo con cariño.
Deberían asumir que ya no son una editorial pequeña.
Deberían asumir que ya son importantes. Sin más.
Podría haberme esperado en el local, a las puertas del local, para ver, de puntillas, al Noguera. Pero me dije: hasta dónde, la dignidad hasta dónde me llega.
Con diez años menos, quizá.
Y di media vuelta y me fui como te he dicho, poco a poco, como llegué.

También aquí está el asunto de la gratuidad de los eventos, de la cultura.
La gratuidad de la cultura es un error.
Pero eso sería otro tema.

Espero que los de Blackie Books grabaran el Ultrashow para que los perdedores como yo lo podamos ver algún día.

Luego está el asunto de la fauna barcelonesa.
Pe.Re.Za.
Cuánto tiempo hacía que no me relacionaba con gente, he pensado hoy.
Estoy desacostumbrado.
Y creo que es para siempre.
La imagen de una chica llevando de la mano a un chico, atraviesan la multitud, dándole dos besos a alguien encargado de dejarte pasar. Eso es Barcelona.
De esa Barcelona me he marchado esta tarde, poco a poco, como si realmente no me importara estar ahí o en el local de al lado, como un jubilado que estuviera ahí simplemente para supervisar que todo fuese bien.
Toda va bien.
Sí.
Ya he visto que todo está bien, a punto de empezar.
Pues me voy.

P.D.: Aquí dejo un vídeo entrevista cogido de underbrain.

11:25. Influencias: David Shrigley.

martes, marzo 08, 2011

perrillos de las praderas

Estoy investigando twitter.
Quien dice investigar dice perder el tiempo.
En toda investigación hay un cráter de pérdida de tiempo.
Todo investigador se para a pensar al menos una vez si lo suyo será útil.
No encierro al menos una vez entre comas, te has fijado, sería lo correcto, no lo he hecho porque ahora me dejo guiar por las normas que me dicta twitter, los caracteres, jamás me había planteado el asunto caracteres, el tema palabras sí, llevo un tiempo escribiendo cuentos teniéndolas en cuenta, limándolas, cortándolas o golpeándolas para que vuelvan a entrar en la tierra de donde emergieron, como aquellos juegos de centro comercial con perrillos de las praderas que asoman la cabeza, pero el tema caracteres no, y me tiene entusiasmado.
Quien dice investigar dice cómo se hace para subir fotos y todo eso.
A eso lo llamo yo investigar.
Nací en el 1978, qué esperabas de mí.

Y recuerda:
Ultrashow de Miguel Noguera,
mañana miércoles a las 19:00 en el Antic Teatre (Bcn)

Yo haré lo posible por ir.
Dicen, avisan: aforo limitado a 100 personas (aprox).

domingo, marzo 06, 2011

vórtice

El pasado viernes, #annasimon fue el Trending Topic en Twitter (España).
O, lo que es lo mismo, el mundo se revoluciona ante la visión de dos tetas.
Anna Simón hizo descansar al mando a distancia por unos minutos al aparecer de esta guisa en el programa Tonterías las justas (Cuatro, 16:00).

Clica para ampliar (sic)

La cuestión es que la Simón luce (o le hacen lucir) escotes atrevidos día sí día también.
Pero lo del viernes, para mi gusto, produjo vergüenza ajena.
Con esto no digo que esté en contra de un escote ni nada de eso.
Creo que ya me entiendes.
Una cosa es la insinuación elegante, agradablemente estética, y otra esto.

Es cierto que la chica tiene esas tetas, qué va a hacer, está orgullosa de ellas y las muestra. Pero otra cosa es que se utilice de una manera tan descarada el sexo para ganar audiencia.
Porque aquí no hay una segunda lectura de los hechos, la imagen de Anna Simón, tanto si eres hombre como mujer, la única lectura, el único pensamiento que te permite es: tetas. Podría haber un hombre ahorcado al fondo que tú sólo verías: tetas. Le miras la cara de vez en cuando, como para comprobar que ella sigue ahí, pero lo único que pretende esta imagen es que le mires las tetas. Es la única función, hablemos claro. Pero, ¿debería ser la única función? ¿Acaso a alguien le importa si Anna Simón tiene talento, es simpática, ocurrente, inteligente?
Todas la virtudes y defectos que pudiera tener la presentadora son anulados por su escote.
Y esto es lo que de alguna manera yo denuncio.
(Qué de derechas sueno, ¿no? "Yo denuncio", dije.)
Pero bueno, qué es lo que vende, me dirás, toda la vida ha sido así.
Es eso lo que me cansa. Me cansan las cosas que son porque toda la vida han sido así.

Qué es lo que vende hoy en día: el sexo y la incultura.
Imagina que alguien asegura que existe una sex-tape de Belén Esteban.
Nadie podría calcular lo que las televisiones podrían pagar por ella.
Te lo puedes imaginar tú. Pregunto.
Una sex-tape de Belén Esteban.
Piénsalo.
Cima. Hito. Vórtice.

Y volviendo al tema Anna Simón y para acabar este discurso vacuo, también me cansa el machismo que lo envuelve todo (la televisión en especial y en este caso) como una capa de mierda seca, como un vómito que nadie limpió a la salida de un bar.
Y lo peor es que nosotros vivimos en ese bar, donde alguien colgó un cartel hace tiempo, escrito a boli, con letra temblorosa, en el que se puede leer: Cerrado por defunción.

Veo machismo en la tele, en las vallas publicitarias.
Pero también lo veo en los niños, en clase.
Y son ellos los que más me hacen pensar.

Aquí una muestra del machismo carpetovetónico y zascandil propio del programa en cuestión.
Me pregunto si ella está a gusto con esta situación. En serio. Supongo que sí, nadie la obliga a quedarse en ese programa.

Quién sabe si llora a solas en su camerino.
Y no estoy bromeando.



En fin, no me hagas caso, ya te lo dije: un vienés decimonónico.

Pero tú, como chica, ¿qué piensas de todo esto?
Y tú, como chico, también, ¿qué?

sábado, marzo 05, 2011

ultraviolencia

La semana que viene sale a la venta el libro Ultraviolencia, de Miguel Noguera.



Miércoles 9 de marzo.
19:00.
Ultrashow en el Antic Teatre (al lado del Palau de la Música).

jueves, marzo 03, 2011

mi cursiva te arropa

Me he abierto una cuenta en twitter.
Por segunda vez.
Ésta ha sido por participar en un concurso (vaya mierda de excusa) que organizará Kosmopolis.
Aquí te dejo el enlace directo de la juerga que se preparan.

Me quedo inmóvil delante del twitter.
Me supera.
Unas bambas nuevas para alguien que se ha olvidado de correr.

Intento modernizarme, que mis movimientos sean más dinámicos, la mano derecha en el bolsillo ya no se lleva, es la izquierda, la derecha sostiene el iPhone, pantalones con un solo bolsillo, pantalones para diestros o zurdos.
Saludar levantando las cejas tampoco se lleva, sobre todo porque ya casi nadie conoce a nadie por la calle.

Intento ser moderno y me abro una cuenta en twitter,
como si eso fuera a cambiar las cosas,
mi a veces decimonónica manera de pensar, quiero decir.

Intento ser moderno y me abro una cuenta de twitter
mientras mantengo este blog,
algo así como un jubilado con una gorra de Wired.
(Utilizo la cursiva como diciendo "eh, sé que esta palabra te suena rara, que no te pertenece, sé que te tranquiliza esta cursiva, por eso lo hago, estoy aquí, te arropo, mi cursiva te arropa".)

En definitiva,
intento ser moderno y me abro una cuenta de twitter
aunque sé que esto no podrá hacerme olvidar
que ya no subo las escaleras
con la agilidad de hace unos años.

viernes, febrero 25, 2011

vamos allá

Sin entrar en cuestiones partidistas y teniendo en cuenta que toda cosa, todo acto, tiene su razón de ser, mi pregunta es: ¿cuál es la de este vídeo?

Intenta visualizar, la reunión, la reunión creativos con directivos, el hacedor con el comprador, intenta visualizar esos primeros momentos justo después de que el proyector ya ilumine la pantalla, los directivos se acomoden en sus butacas, los últimos comentarios que se apagan, alguien aprovecha para aclararse la voz aunque sabe que no tendrá que hablar (siempre hay alguien que se aclara la voz justo antes de que se vea una imagen proyectada en una pantalla, como si se tratara de un absurdo tic, un absurdo tic de mierda), intenta visualizar ese preciso instante en el que el hacedor está a punto de presentar su gran obra, ese instante ya con la tenue luz de la sala de reuniones, directivos acomodados, laringes aclaradas, alguien que dice vamos allá.
Intenta visualizarlo.
Pero, sobre todo, intenta escuchar el silencio justo antes de la creación.

jueves, febrero 24, 2011

la mida de totes les coses



Dóna'm la mà

Dóna’m la mà que anirem per la riba
ben a la vora del mar

bategant,

tindrem la mida de totes les coses
només en dir-nos que ens seguim amant.

Les barques llunyes i les de la sorra
prendran un aire fidel i discret,
no ens miraran;

miraran noves rutes

amb l’esguard lent del copsador distret.

Dóna’m la mà i arrecera la galta
sobre el meu pit, i no temis ningú.
I les palmeres ens donaran ombra.
I les gavines sota el sol que lluu

ens portaran la salabror que amara,
a l’amor, tota cosa prop del mar:
i jo, aleshores, besaré ta galta;
i la besada ens durà el joc d’amar.

Dóna’m la mà que anirem per la riba
ben a la vora del mar

bategant;

tindrem la mida de totes les coses
només en dir-nos que ens seguim amant.

Joan Salvat-Papasseit
L’irradiador del port i les gavines

lunes, febrero 21, 2011

son algo los espejos


Ayer vimos El cisne negro.

Qué quieres que te diga.
Yo ya no estoy para tonterías.
El doppelgänger y todo eso.
Qué te explico.
Ya está, suficiente.
Yo ya he estado aquí.
Como el ensayo del Balló y el Pérez.
Está la Portman que está correcta y le darán el Oscar, qué otra cosa les queda.
Pero poco más.

Aronofsky es para veinteañeros.
Igual que Londres, el Razz o Herman Hesse.
Yo ya estoy en la etapa vienesa, que es una etapa reposada, con gusto, que con nostalgia mira de vez en cuando hacia el pasado. El veinteañero pocas veces mira hacia el pasado. Y además cree que Londres sería una buena ciudad para vivir.
Yo ya soy vienés, de salones encerados y platos servidos a la mesa. Nada de fish'n'chips en un banco del parque. Yo ya soy de campanilla en la mesa para avisar al servicio.
Por eso el Aronofsky ya no es propio de mí. Y si disfruté con Pi o Requiem por un sueño, tendría que revisarlas hoy para comprobar qué queda de todo aquello dentro de mí.

Luego hay espejos por aquí, siempre espejos, son algo los espejos, ya lo sabes, no están ahí para hacer bonito, son símbolos, quiero decir, lo entendemos todos, pregunto, espejos por allá, toda la puta peli llena de espejos. Es lo que se me queda. Intentar ver el fallo, intentar ver al cámara reflejado en el espejo y acabar desvinculándote de la trama, como cuando aparece una mosca en el plató de un telenoticias y ya nos es imposible escuchar una palabra, porque todo nuestro yo está en el insecto, en saber de su vida y sus movimientos, en sus propósitos.

Y la cámara detrás de la Portman mientras camina, casi snorricam, te acuerdas que hablé de eso, del snorricam, como si fuera un experto, hablé como si fuera un experto y no tenía ni tengo ni puta idea. Pues la cámara persigue a la Portman por aquí y por allá. Ella se gira o no, dependiendo de las exigencias del guión.
Está guapa toda la película, cosa que llega a incomodar incluso.
De tan guapa, incomodas, Natalie. Nadie se atreve a decirle eso.
Aún no estaba embarazada cuando grabó la peli. Fue después. El preparador físico. Muchas horas juntos haciendo plié, pirouette y fouetté, sobre todo fouetté. Le acaban saliendo bien los fouetté a la Natalie.

No pasará a la historia esta peli.
Sí el Espartaco de Kubrick. No sé por qué desde hace unos días tengo ganas de volver a ver esta película. Y por eso la nombro ahora. Esa y Senderos de gloria. Quiero verlas un día de éstos.

En fin, lo dicho, para veinteañeros, sí.

domingo, febrero 20, 2011

aquella cosa graba

La noticia de la semana, sin lugar a dudas mucho más importante que las revueltas norteafricanas, ha sido este vídeo en el que dos chicas, o al menos una de ellas, coloca una mini cámara en su culo. Y aquella cosa graba. Y podemos ver lo que graba.
Debido al atractivo físico de las directoras del film, hombres (¿Alejandro Sanz en el 1:49?), mujeres e incluso el mismísimo Jesús resucitado (1:53), les miran el culo por donde quieran que vayan.

Mi primera pregunta es: qué esperaban encontrar tras el visionado de lo filmado.
Mi segunda pregunta es: dónde está la noticia.

jueves, febrero 10, 2011

lo único que nos queda

El otro día,
camino de regreso,
me miro los pies.

En el derecho,
un gomet verde,
pegado a modo de recordatorio,
una señal para facilitarle las cosas,
la vida,
a los niños.

Un gomet verde pegado en el pie derecho,
para indicar que ese el derecho,
para facilitarles la tarea
a la hora de bailar
a los niños.

Es más fácil decir
el pie del gomet
que
el pie derecho.

Es más fácil
para un niño
y para un adulto.

Así que para enseñarles a bailar bailes de salón,
los pasos básicos,
la propuesta es un gomet verde en el pie derecho,
para que ese color signifique
un punto de partida o,
al menos,
una especie de salvación.

Salen los niños del cole
con un gomet verde en sus pies derechos.
Y también salgo yo
sin darme cuenta de que
todavía lo llevo pegado en el empeine.

Camino por la Diagonal y miro mis pies,
el gomet aparece y desaparece con mis pasos.

Y entonces me viene a la mente
mi abuela
que,
al irse quedando ciega,
colocó un clip
en la zapatilla derecha para,
al contacto con el pie,
saber que esa era la derecha
al levantarse
de la cama.

Hay
un círculo que se cierra
en todo este asunto.

Lo único que nos queda
es intentar reseguir el contorno
sin que nos tiemble
demasiado
el pulso.

domingo, febrero 06, 2011

hedor, silencio, muerte

Hay en esta fotografía dos partes, dos secciones, dos mundos: el vivo y el muerto.
La mitad derecha, blanca, nos muestra el cadáver de Marilyn Monroe, media espalda desnuda y magullada, pelo sucio, sábanas blancas, hedor, silencio, muerte.
La mitad izquierda, negra, nos ofrece el último caos, papeles y sobres encima de la mesita y por el suelo, una papelera, un jarrón, una lámpara a modo de cirio funeral. Pero, sobre todo, el brazo, la mano y el dedo índice señalando las pastillas, el tendón y el músculo y el nervio de ese dedo, como impidiendo incluso el último descanso, el jersey negro desembocando en la mano y en ese dedo delator, soberbio, vivo.

jueves, febrero 03, 2011

la corriente

Miguel Noguera está un paso por delante.

En su blog puedes ver más Ultrashow(s).

Es difícil definirlo.
Aquí te dejo este pequeño Ultrashow que me ha parecido delirante, sobrecogedor y, sobre todo, nuevo.
Miguel Noguera es lo nuevo.
La ventana abierta en el piso cerrado de tus abuelos del pueblo.
La ventana y la puerta.
La corriente.

Quizá no te gusta, porque roza un límite extraño de concretar. Es lo que suele ocurrir con lo nuevo.

El mes que viene los de Blackie Books publican su nuevo libro, Ultraviolencia.
Atentos. Atentas.

miércoles, enero 26, 2011

farolas encendidas

Hubo una época en la que escuchaba mucho esta canción, yendo de aquí para allá, del trabajo a casa, quiero decir.
La recuerdo de noche, tendría entonces el turno de tarde.
Hay farolas encendidas y luces de coches ante un semáforo de peatones.
Está en la banda sonora de Ghost Dog.
Es un temazo.

cada dos por tres

Ayer me abrí una cuenta en twitter.
Duré ocho minutos. O incluso menos.

Me rindo ante las almohadillas (#) y los (¿las?) arrobas (@). Y es que ni siquiera sé si todavía se les llama así. (De todas formas, yo a la almohadilla siempre la he llamado sostenido. Dónde ve la gente una almohadilla en ese símbolo. Pregunto.)

Y, en parte, me abrí una cuenta de twitter precisamente para eso, para enfrentarme al presente, yo, tan inmigrante digital como soy.
Pero los ocho minutos de vida en twitter me hundieron en la miseria.
Sobre todo al darme cuenta de que no tengo amigos con quien tuitear. Ni siquiera conocidos de los que esperar un tuiteo. Aunque sea un tuiteo de mierda. Aunque sea Estoy viendo #buenafuente en mi @sofá.

Estos símbolos siempre me hacen pensar en un cómic donde cada dos por tres hay portazos, golpes y explosiones.
Eso es para mí twitter: algo que explota continuamente.

Y uno de los motivos por los que me quise abrir una cuenta en twitter fue porque un chico recomendó este blog desde el suyo.
Y el día en que lo recomendó tuve tantas visitas como durante todo el año.
Eso no quiere decir que te desprecie a ti, que me lees cada día, incluso sin actualizar, desde hace ya tanto tiempo, seguidor, seguidora, expectante ante cualquier tontería que pueda contarte, con tanta paciencia durante todo este tiempo.
Simplemente quería agradecérselo intentando ser moderno.
Con una almohadilla antes de la palabra gracias.

(A veces pienso que, hoy en día, utilizar un blog es como escribir una carta a lápiz, luego pasarla a boli, para más tarde meterla en el morral de un mensajero a caballo.
Pero me alegro al ver que blogs, facebooks, twitters y demás criaturas de la noche, pueden llegar a ser amigos.)

Y, por otro lado, también pensé en abrirme la cuenta para decirle, para tuitearle a Álex de la Iglesia, que su acto de sensatez es algo que no esperaba leer en un periódico.
No porque desconfiase de él, sino por la falta de costumbre y el desencanto que llevamos a cuestas ante tanta incompetencia. Durante tanto tiempo.

Para él, también: #gracias.

sábado, enero 22, 2011

comprar, tirar, comprar

Si tienes un momento, mírate este documental.
Te lo dejo aquí toda la vida, para cuando quieras.
Es de hace unas semanas, en La 2.

martes, enero 18, 2011

ricky gervais

Siguiendo con la entrega de los Globos de Oro, al día siguiente todo el mundo hablaba de Ricky Gervais, el presentador de la gala.
Leo en El País que Hollywood le ha dicho que se olvide de volver a presentarla.
La colina se lo ha dicho, sí.
De todas formas, creo que el Gervais no tenía muchas ganas de volver.

No la vi desde el principio y, por tanto, me perdí lo que te dejo ahora, que son los cinco primeros minutos más demoledores en la historia de una entrega de premios (¿cuándo volveremos a ver algo así?) junto con algunas presentaciones a lo largo de la ceremonia.

Por momentos creo que subirá alguien de seguridad y le invitará a abandonar el escenario.
O el hotel.
O el estado.

Por cierto, fíjate cómo acaba el vídeo. Y no lo he editado yo.

Esto es memorable.

yo le sacaba a bailar

Ayer estuve viendo los Globos de Oro por internet.
Es la primera vez que hago una cosa de este tipo.
Supongo que, si me dan la oportunidad, haré lo mismo con los Oscars.
Estuve ahí en la cama, con el ordenador sobre mi panza subiendo y bajando, viendo cinco minutos de anuncios por tres de entrega de premios.
Ni siquiera sabía las nominaciones ni todo ese rollo.
Lo hice por casualidad.
Y por la modernidad que suponía el acto.

Lo vi aquí, en directo, como puedes ver tú ahora lo que hagan en este momento.

No somos modernos. Pregunto.

Quizá es una tontería que tú ya tienes superada pero yo, todo esto de la inmediatez me pone los pezones duros, como a aquella de Showgirls cuando le pasan el cubito y en fin ya me entiendes.

La cuestión es que estaba allí viendo todas aquellas mesas redondas.

Estaba guapa porque es guapa Julianne Moore, y está bueno el Christian Bale así con el pelo largo y barba, ¿no, nena? Yo le sacaba a bailar. ¿Qué estará grabando ahora? Siempre he pensado que el Bale debe de oler bien. Y la Moore siempre me huele a champú de niños.

Iban saliendo los premiados al escenario, ahora éste ahora aquel.
Algunos con más gracia que otros.
Parece una gala, ésta, casi improvisada. La gente no calla ni un momento. Sólo cuando habló DeNiro se hizo un poco el silencio. Aquello parecía, por momentos, una boda gitana.

No me gusta la risa (en el minuto 1:10) de Natalie Portman. No le hace justicia a lo exquisita que es toda ella.

Pero bueno, lo que más me gustó es que ahí estaba yo, viendo aquello en directo, algo que estaba pasando en un hotel de Beverly Hills lo estaba viendo en ese preciso momento yo en mi casa, en mi cama, y allí estaban ellos, los actores, los ganadores, a miles de kilómetros de distancia, sacando un papel doblado del bolsillo donde tenían apuntadas a las personas que no querían olvidar en ese momento.

Eso fue lo mejor para mí de la otra noche.

Comprobar que, por mucho que avance todo, siempre nos hará falta un trozo de papel, un trozo cualquiera, de una libreta antigua guardada en un cajón, un trozo que doblaremos sin mucho esmero, sólo para que quepa en nuestro bolsillo, un trozo de papel donde poder escribir el nombre de las personas a las que no queremos olvidar.