lunes, mayo 24, 2010

arrastran las sillas al sentarse

Son casi las tres de la madrugada.
Debería estar estudiando o, en su defecto, durmiendo para mañana seguir estudiando.
Pero todavía no noto el frío cañón de la Smith & Wesson en mi nuca, todavía no la soga aprieta demasiado, todavía no.

Sheila duerme a mi lado en el sofá.
Al otro lado, Billie Jean.
Casi respiran al mismo tiempo.
Podría estar mirándolas como un idiota hasta que me durmiese yo también.

Oigo ruidos arriba. Siempre estoy oyendo ruidos. Siempre de noche.
Te diría, me gustaría decir, en el piso de arriba. Al menos esos ruidos estarían justificados.
La cuestión es que vivo, vivimos, en una casa de una sola planta.
Así que de vez en cuando oigo crujir algo allá arriba.
Sheila dice que son los cambios de temperatura, el crujir de las maderas, todo eso.
Por supuesto que debe de ser eso. Aunque a veces quiero pensar que algo se pasea por el tejado, prepara la mesa y llama a los demás para cenar.
Y entonces los demás vienen, ahora uno, más tarde el otro y, sin ningún tipo de buenos modales (ya que son seres de los tejados), arrastran las sillas al sentarse. Sea la hora que sea.

Billie Jean me golpea con las patas traseras queriendo hacerse más hueco en el sofá. Le tendría que decir todo eso de mientras yo te alimente, mientras vivas bajo mi mismo techo, y no sé qué más. Pero, ¿cómo se le explica eso a un gato?

Acabo de descubrir el blog de Francisco Ferrer Lerín. Un poeta de lo más extraño del que nunca había oído hablar. Acaba de ganar el Premio de la Crítica con su último libro, Fámulo.
No sé por qué he dicho de lo más extraño.
Me ha encantado lo que he leído en su blog. Ya está linkeado en blogs.
También me ha parecido curioso su amor hacia los buitres.
Soy consciente de que curioso tiene un significado demasiado amplio.
El otro día Félix de Azúa, amigo de Lerín, habló de él en L'hora del lector, un programa que puede llegar a ser delicadamente vomitivo, aunque el pasado viernes fue, para mi gusto y gracias a nuestro Señor Jesucristo, de digestión ligera.

Los ruidos arriba van y vienen.
Ahora un perro ladra unas calles más abajo.
¿Por qué sé que está más abajo?

Estoy leyendo, entre otros, Historia social del cómic, de Terenci Moix.
Me gusta la pasión con la que escribía. No puedes hacer otra cosa que rendirte.
No he leído ninguna ficción de él. Si algún día leo alguna creo que me decantaré por Onades sobre una roca deserta. Siempre me ha gustado ese título.
Hay una librería de segunda mano que tiene la primera edición.
No tenía el precio marcado.
De todas formas, no hubiese sabido si era caro o barato.

Ahora sí que me acuesto.

Al carecer de senos frontales creyeron más fácil la extracción de las ideas mediante ventosas.

sábado, mayo 22, 2010

no digas que no te lo advertí

Estaba buscando un vídeo de El resplandor, porque mañana se cumplen treinta años del estreno de esta peli y había pensado en homenajearla, en cantarle un siniestro happy birthday como se merece, estaba buscando un vídeo, digo, y me he encontrado con esto, que no deja de ser un vídeo, y que me ha parecido curioso, interesante, llámalo como quieras, y he pensado en compartirlo contigo que, por lo que veo, te sigues empeñando en perder el tiempo en este blog. Me parece bien, pero cuando el tiempo aparezca, llame a tu puerta y se te eche encima queriendo violarte, no digas que no te lo advertí.
El vídeo lo ha editado un tipo llamado Rob Ager, que tiene una web, Collative Learning, donde analiza films, simbolismos, dobles lecturas, imágenes subliminales, en fin, lo que haces cuando tienes treinta y cinco años y no tienes pareja.
En este vídeo, el Ager disecciona - pregunta, zoomea, repite, informa (nos mete miedo, vamos, porque todo el que informa acaba metiendo miedo),- la escena (ahora no sé si la coma va antes o después del guión) de la cascada de sangre saliendo del ascensor.
El porqué de este análisis exhaustivo (siete minutos analizando la escenita) es la aparición de algo, algo sólido, delante de la puerta del ascensor bajo el torrente de sangre. Se puede apreciar ese algo desde la primera toma, la original, pero por si no te habías dado cuenta, y para una mejor visualización de aquello, el Rob se toma la molestia de repetirlo ahora más grande, ahora más pequeño, ahora más claro, para ver si alguien puede decir qué es aquello. Hay opiniones para todos los gustos, lo que quiere decir que nadie tiene ni puta idea.
Alguien dice que puede ser sangre congelada, o una bolsa que contuviera sangre y se coló ahí. Es la opción con la que me quedo.
Aunque la pregunta es ¿por qué el Kubrick, tan perfeccionista que era, da por buena esta toma (que, por lo que he leído, se repitió unas cuantas veces)?
Es aquí donde entra el pajilleo total, de que si es una imagen subliminal, de qué nos habrá querido decir el Kubrick, etc.
En fin.
Lo que yo quería decir era: Felicidades.


viernes, mayo 21, 2010

con toda la mierda

Aunque John Cale se equivoque de acordes (0:55) y esté un poco atontolinado en general (Lou Reed tampoco es que estuviese fresco como una rosa), con toda la mierda que debían de llevar corriendo por las venas, sin duda son capaces de hacer la mejor versión de esta canción.

martes, mayo 18, 2010

creo que ha madurado

Se me olvidó decirte que el miércoles pasado estrenaron un nuevo programa en el 33 titulado Bestiari Il·lustrat y presentado por la Bibiana Ballbé. (Miércoles, 23:00, C33)

Está bien hecho, la verdad.
Todas la influencias son de Silenci?, el anterior programa de la Ballbé, pero, para mi gusto, mejorado.

Se basa en una entrevista a un personaje de actualidad dentro del mundo cultural català (no sé si más adelante ampliará miras) y va enlazando con otros personajes/grupos/lugares/etc. que aparecen en la conversación (ya sea fortuita -casi nunca- o premeditadamente).

La cuestión es que, vuelvo a repetir, está bien hecho.
Te puede caer mejor o peor la Bibiana (a mí cada día me cae mejor, creo que ha madurado (sic.) y esta madurez le sienta bien a ella y al programa) pero no se puede negar que el formato es entretenido y estéticamente atractivo.

Aquí dejo el de la semana pasada, con Albert Serra, todo un personaje.

lunes, mayo 17, 2010

se padece o se goza

Messiaen fue un músico que padeció sinestesia: f. Biol.: Sensación secundaria o asociada que se produce en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado en otra parte de él.
No sé si la sinestesia se padece o se goza, la cuestión es que Messiaen intentó reflejar estas sensaciones en su música.
Una de sus obras más importantes es el Catalogue d'oiseaux. Un trabajo de campo, literalmente, de los de antes.
Y hasta aquí el apunte cultural de hoy.

Qué sosa esta entrada, ya.

sábado, mayo 15, 2010

sin ningún criterio

Hoy he estado cantando toda la mañana, podría haber puesto puta mañana, pero con escribir toda la mañana creo que se sobreentiende lo de puta mañana, la cuestión es que he estado cantando toda la mañana porque hoy era el punto final, por llamarlo de alguna manera, del curso académico y todas las corales universitarias se reunen un día como hoy para demostrar lo que valen y luego cantar un tema juntos, en plan germanor, pues hoy era el día, la mañana, he llegado un poco antes de las nueve porque ensayábamos por última vez en el paraninfo de la universidad de Barcelona, no sé por qué la escribo con mayúsculas, Barcelona es cada día más de minúsculas, pues a las nueve estaba yo allí, he tenido que poner mi mejor cara, claro, que, sin duda, no sé cuál es, pero creo que es una que utilizo muy de vez en cuando y en la que me parece notar, rollo músculos faciales y todo eso, que estoy sonriendo, pues con esa cara me presento allí, va llegando la gente, los jóvenes, los mayores, al fin y al cabo estábamos todos en el mismo saco, qué más daba ser joven o anciano hoy, esta mañana, pues voy subiendo las escalinatas, espero a un grupo, como para sentirme aceptado, como para decir yo formo parte de esto, sí, como, no nos engañemos, para hacerle entender al segurata que yo iba con ellos, y que el segurata pudiera o intentase hacer el sobreesfuerzo de desglosar desde la primera persona del singular hasta la tercera del plural y llegar a la conclusión de que estaba formando parte de un grupo, al menos durante unas horas de esta mañana, pues estoy subiendo las escaleras de esa universidad, todo muy solemne, demasiado para los tiempos que corren, y me viene a la memoria el colegio de B.U.P. (qué pereza escribir una be, un punto, una u, un punto y una pe y un punto, había escrito bup, porque ya se entiende, he supuesto, pero al final lo he cambiado, no me preguntes por qué), y me viene a la memoria mi cole de B.U.P. porque era prácticamente igual, todo demasiado solemne, total vamos a hacer cuatro exámenes, para qué hacen falta estos techos tan altos, este mármol, estos cuadros, no sabría decirte de qué siglo, no sabría decirte en qué siglo estaba mientras caminaba por esos pasillos, y el claustro, y el paraninfo, y las butacas y los bancos, hay inscripciones grabadas, fíjate, y qué más da toda esta solemnidad si vamos a cantar aguantándonos la risa, si voy a cantar pensando en que se me escapa el tren, sin que sea éste ninguna metáfora, y qué más da el paraninfo o los lavabos, pues subiendo las escaleras y caminando por los pasillos en grupo, intentando socializarme, llego al paraninfo, al lugar de los hechos, todo tan solemne que piensas "a ver si voy a tragar saliva y van a pensar: pero, ¿cómo se le ocurre hacer una cosa así en este sitio?", y quién lo pensaría, no lo sé, cosas que se me ocurren mientras estoy sentado en un banco escuchando, o haciendo ver, a una de las corales que también actuarán en este paraninfo solemne, y en general todo va bien hasta que aparece el cardenal, un cardenal, no sé de dónde coño aparece, o estaba allí, o ha estado allí toda la vida, el cardenal de Barcelona, creo, en todo lugar solemne tiene que aparecer un cardenal, sentarse en su trono y presidir la ceremonia o, al menos, parte de ella, la que a él le vaya bien, total, es un cardenal, qué le vas a decir, qué se le dice a un cardenal, ¡Cállese de una puta vez!, eso es lo que se le puede decir, o gritar si se prefiere, a un cardenal, pues allí estábamos todos, habíamos dado el último repaso a las piezas, habíamos hecho ver que escuchábamos a los demás y a nosotros mismos, todo iba más o menos bien y aparece el cardenal, en su trono, siempre tienen que sentarse en un trono, para que les quepan los cojones, el trono tiene que ser de grandes dimensiones, no por nada, sólo para que les quepan los cojones, es un detalle que siempre tienen con los cardenales, si algún día organizas un evento y te aparece un cardenal, ofrécele un trono y, en caso de no tener ninguno disponible, directamente el sofá, para que repose sus cojones tranquilamente, unos cojones que los tendrías que coger cada uno con una mano, así de grandes, para que te hagas una idea, La Moreneta no sostiene en su mano derecha una esfera que simboliza el universo, no, sostiene un cojón de un cardenal, así de grandes son, y entonces empieza a hablar, la típica charla de cardenal, demodé, qué quieres que te diga un cardenal, qué consejos espero de un cardenal, la luz de Jesús ilumina tu vida, esto lo he podido escuchar esta mañana, y he pensado, no, a mí al menos, no, a mí me ilumina la vida otras cosas, otras personas, pero Jesús, precisamente, no, me la ilumina Sheila, mis padres, mi hermana, mis abuelas, y el ver Aceptada cuando pago con tarjeta, pero no Jesús, al que no tengo el gusto de conocer, y el cardenal sigue su cháchara anticuada aunque quiera introducir palabras como facebook por ahí en medio, sin ton ni son, y todos allí nos estábamos aburriendo, o eso me ha parecido a mí, y me he imaginado a alguien del público poniéndose en pie y disparándole a ese cardenal, con una escopeta, pistola, arco, da igual, la cuestión es que lo hiciese callar, y entonces yo me levantaría, no debido al impacto de ver aquella escena sino para correr y abrazar a aquella persona, como si abrazase a un hermano reencontrado después de muchos años, y llorar juntos, cada uno con sus motivos, yo de alegría y él, quizá, de arrepentimiento, y conectando y desconectando el discurso del cardenal, sus cojones bien colocados sobre el terciopelo del trono, me fijo en unas estatuas, unos bustos, bustos, que, por supuesto son de clérigos de algún tipo, unos bustos blancos y brillantes, todas las personas que no han hecho nada por la humanidad tendrán unos bustos blancos y brillantes, ahí estaban, presidiendo la mesa desde donde hablaba el cardenal, y no me había dado cuenta hasta ahora, mira tú por dónde, y luego, inmediatamente después, elevo la vista, subo la mirada, miro hacia arriba, o como quieras decirle a este simple acto, y compruebo una especie de mural con infinidad de nombres, en letras no muy grandes, Leonardo, Newton, Mozart, Platón, Aristóteles, en fin, por decir cuatro o cinco, así unos cincuenta nombres, la Champions de la cultura y el progreso allí hacinados sin ningún criterio, aunque ya la palabra hacinar signifique eso, pues allí arriba los que al menos hicieron algo y aquí abajo, en bustos y en un trono, los que no han hecho ni harán nada, y así fueron pasando los minutos y las horas, hasta la una y media, he salido al exterior, desprendiéndome de tanta solemnidad como un buzo de su traje, he caminado hacia la estación, hoy ha hecho más o menos buen día, aunque hay nubes altas que se mueven rápido y no sé hacia dónde se dirigen ni cuándo acabarán.
Ni siquiera sé si una nube puede llegar a acabar.

martes, mayo 04, 2010

un mueble de Ikea

Si te tengo que recomendar un libro, y eso lo hago muy de vez en cuando, porque yo eso de leer como que me da pereza, ensartar una letra con otra y comprender la palabra, y luego la frase y luego el todo, comprender la palabra y el todo a mí me da pereza, por eso empiezo un libro cada diez segundos y cada diez segundos lo dejo y empiezo otro, y así compruebo que el todo que estoy comprendiendo se acerca más a la nada que al todo propiamente dicho, la cuestión es que hace unos días me empecé a leer un libro y todavía no lo he dejado, llevo más de diez segundos con él, incluso más de diez días, distribuyéndome las página para que este festival no se acabe nunca o, a poder ser, se alargue lo más que pueda, y este libro lo recomendaba el crítico de cine Sergi Sánchez en un suplemento especial kitsch de Sant Jordi que tuve en mis manos no más de diez segundos, pero en ese tiempo pude leer la recomendación del Sánchez, que hace años anda recomendándome, sin él saberlo, libros y pelis, desde que un día me recomendó, sin él saberlo, Sesión de cine, de Robert Coover, y yo fui a comprármerlo, sin él saberlo, y me lo leí, ni mucho menos él sabía que me lo estaba leyendo, ni mucho menos, y cómo me gustó Coover, y qué descubrimiento gracias al Sánchez, luego Quim Monzó me dijo que Azotando a la doncella era uno de sus libros preferidos, junto con El hurgón mágico, del que escribe el prólogo en la edición Anagrama, la cuestión es que, mirando durante diez segundos el suplemento kitsch de Sant Jordi, (no sé por qué pongo en cursiva kitsch) pasando rápidamente las páginas como quien busca el nombre de un familiar en la sección de sucesos, descubro al Sánchez recomendando un libro del que nunca había oído hablar, un libro de 1991, traducido ahora, editado por Libros del Asteroide, titulado Jernigan y escrito por David Gates (1947), así que al día siguiente me lo compré, tacto y peso agradables, color naranja y, aunque no tiene la más mínima importancia, prólogo del pesado de Rodrigo Fresán, que a este paso llegará a escribir el prólogo de las instrucciones de montaje de un mueble de Ikea.

En fin.
Si no me quieres hacer caso a mí, házselo a Sergi Sánchez, pero este libro es lo mejor que he leído en años.

sábado, mayo 01, 2010

campanas de bronce

El otro día fui a Barcelona para finiquitar el tema de las camisetas.
He encontrado el sitio donde las hacen como había imaginado.
Tampoco he buscado mucho ni he comparado precios.
Es la suerte de los que tenemos tanto dinero, que no comparamos.
Para qué.
La cuestión es que, aun con la cantidad de dinero que tengo disponible para gastar en este pasatiempo onanista, como te dije, quiero hacer camisetas personalizadas en lo que a talla y color se refiere (nada del nombre y número detrás, à lo garrulo).
Por eso, ahora que la imprenta está caliente y el chico que se encarga de todo ha dado el visto bueno, necesito, más que nunca: tallas, colores y dirección de envío o lugar de recogida.
Así, y siento ser tan pesado pero la vida es así, no la he inventado yo, si quieres una camiseta y no me lo dijiste en su momento, todavía estás a tiempo enviándome un correo a

dcruzserrano@gmail.com

con los siguientes datos:
talla,
color (aproximado, quiero decir que si te encanta el magenta con reflejos grises, no sé yo) y
lugar de envío o, si lo prefieres, encuentro face to face con el autor de este blog que te regocija, del que siempre esperas más pero siempre te da menos.
Un dato importante para las chicas (los chicos en este sentido, y en muchos más, no tenemos problemas: si estás gordo, una XL; si estás delgado pero puede que engordes, una L; si estás delgado y lo único que haces es adelgazar por mucho que comas (cabrón), una M): las tallas de American Apparel son una mica especials, un poco cabronas.
Qué quieres decir, Diego, explícate porque me tengo que ir al cine y no quiero perder más tiempo con esta entrada que ya dura demasiado.
Quiero decir que quizá una S no es una S, quizá una S es más pequeña que una S as we know it, que quizá tú tienes un cuerpo S pero tendrás que rendirte ante American Apparel y decir: está bien, para ti soy M. You know what I mean.
Y lo mismo con el resto de tallas. Tienden a ser más pequeñas que la talla que marcan.
No sé, lo digo porque (y siento la grosería que viene ahora, mama), cuando veas el diseño de la camiseta voy a oír el sonido de tus cojones caer al suelo aunque estés a quinientos km de distancia. Dos campanas de bronce de mil kilos cayendo desde el campanario a la plaza del pueblo en plena madrugada.
Lo digo por eso.
Y a ti, mujer, te digo lo mismo.

Me voy a comer.

domingo, abril 25, 2010

cuando no

Cuando no miro el vídeo de Lady Gaga, paseo por galerías de museos escuchando a Schubert.

necesario


Hay un pájaro en la antena del vecino.

Podría haber dicho
Hay un pájaro posado en la antena del vecino de enfrente,
pero,
realmente,
¿hubiera sido necesario?

Pregunto.

A eso me refiero.

sábado, abril 24, 2010

mil patadas

Estoy viendo este videoclip una y otra vez.
Es lo único que hago este sábado.
He parado para ducharme y comer.
Ahora mismo puedo decir que es el mejor vídeo musical de la historia.
A la mierda el Thriller. Éste le da mil patadas.
El responsable de esta obra maestra es Jonas Akerlund, autor también de, entre otros, My favourite game de The Cardigans y Smack my bitch up, de The Prodigy.

Ocho cosas que me gustan (en estricto orden de aparición):
1- Las gafas de cigarrillos (1:27)
2- Las latas de refresco a modo de rulos del pelo (2:50)
3- El gesto del 4:30 y el paso de baile justo antes de salir de la cárcel (4:33)
4- El sonido del plástico del envoltorio (5:00)
5- Let's make a sandwich (6:34)
6- Lady Gaga siguiendo el ritmo con mordiscos (6:51-6:56)
7- Cook'n'Kill de Poison TV (7:03-7:09)
8- El gesto final (8:43) de Lady Gaga con el vestido de leopardo.

miércoles, abril 21, 2010

sólo cuatro

Hoy es el cumpleaños de mi hermana.
Nos llevamos cinco años.
Aunque desde hoy al 1 de mayo, sólo cuatro.
Hace tiempo que se calzó unos chapines colorados.
Poco a poco, a su manera, va construyendo su camino de baldosas amarillas.
Elige con mimo la forma, la textura y el peso de cada una de ellas y las coloca en el lugar oportuno, en el momento oportuno y en la dirección que ella cree que será la correcta.
Porque mi hermana no quiere un camino hecho.
Para eso ya están las películas.

Feliz cumpleaños, hermana pequeña.

sábado, abril 17, 2010

el magma, el magma



No te parece bonito,
quizá lo más hermoso que has vivido hasta ahora,

no te parece emocionante,
un volcán,

no te parece extrañamente bello
el humo de un volcán,
la cara de una bestia desconocida dibujada en él,
paralizando al mundo moderno,
al mundo moderno entero,

a nosotros,
tan adelante,
el progreso nuestro,

tu dedo índice desliza una imagen por una pantalla, si quieres, utilizando el índice y el pulgar puedes ampliar la imagen para una mejor visualización,
pronuncia el nombre de la persona con la que quieres hablar y habla con ella,
una palmada, enciendes la luz, dos palmadas, la apagas,

no te parece vibrante,
las cenizas de un volcán,
algo tan prehistórico,
tan salvaje,
la brutalidad en estado puro,

el magma,
el magma,

lava:
miel roja
que se suele deslizar lentamente por la ladera de un volcán
dejando pegajosos árboles, rocas y todo lo que toca a su paso,
y atrayendo al dibujo animado de un oso grizzlie
que organiza, casi siempre, junto al resto de dibujos animados de osos grizzlies,
una gran fiesta que dura varios días.


compra unas entradas por internet, elige el sitio que prefieras, ponte unas gafas para ver la película en 3D, una nueva forma de cine, nace una nueva era en el cine,

pero
el magma,
el magma,

la nube de cenizas,
lo prehistórico, lo ancestral, lo salvaje, lo puro,
llega a nuestros días,
dejándonos en tierra,
mirando al cielo,
como hace cinco mil años,

(¿es este día nublado de hoy
hijo de la nube de cenizas?)

el móvil me avisa con un zumbido que acabo de recibir un sms de un amigo, o conocido, porque llamarle amigo después de tantos años sin vernos no sería lo correcto, que me escribe desde Bangladesh. El sms adjunta una foto de gente lavando la ropa en el Ganges hace exactamente dos minutos, justo cuando, con el índice y el pulgar, aumentaba la foto de la ecografía de mi hijo de cinco meses de edad.

No te parece bonito,
quizá lo más hermoso que has vivido hasta ahora,

saber que estás viviendo

por fin

una escena
que no estaba en el guión.

lunes, abril 12, 2010

you're so cute when you're frustrated

Ayer, mientras veíamos el resumen del partido, Sheila, al ver la desolación de Iker Casillas (el único que me pareció afectado, el único que parece pasar vergüenza), pronunció esa frase y me recordó que Interpol son un grupo de buenas canciones.

No sé si prefiero a Iker Casillas o a Sara Carbonero.
Sin duda, Casillas es el único hombre que me hace dudar de mi heterosexualidad.









lunes, abril 05, 2010

hay una cortina

En la foto, una mujer y un hombre, Djennet y Umalat.
Ninguno de los dos sonríe, aunque Umalat parece que podría empezar a hacerlo en cualquier momento.
Hay una cortina detrás de Djennet. Detrás de Umalat hay una ventana o una pared blanca.
La foto pudo haber sido hecha por el mismo Umalat, quien parece estar estirando su brazo izquierdo para apretar el botón de la cámara.
Quizá también pudo ser programada, aunque la distancia hasta el objetivo nos hace dudar de esta opción.
O bien una tercera persona pudo retratarles.
También podemos pensar, debido al tipo de imagen, que es una fotografía tomada con una cámara web.
Esa sería una cuarta opción.

De todas formas, estas opciones no nos importan mucho.
Es más, no nos importan.

De lo único que estamos seguros es de que estamos ante una foto inquietante.
Aunque no sabríamos decir exactamente por qué.

¿Qué es aquello que la convierte en inquietante?


¿Son las pistolas?
¿O es el velo?

domingo, abril 04, 2010

especias

Acabo de comer potaje que me dio mi abuela el jueves en un recipiente de plástico.
Lo he calentado en el microondas.
Lo malo del microondas es que calienta el plato pero no el contenido.
He sido consciente de la aberración que cometía calentando en microondas el potaje pero no tenía más remedio. Frío hubiera estado bueno también.

He pensado en la etimología de la palabra y la he buscado en el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana Joan Coromines que me compré hace poco.
potaje: 1444, del francés potage "puchero, cocido", y antes "sopa", derivado de pot "puchero".

Mi abuela le pone muchas especias. 
He intentado averiguar cuáles eran pero me he dicho: no sé nada de especias. Y simplemente he disfrutado del sabor que parecía transportarme a una tierra antigua.

Mientras iba comiéndomelo pensaba en mi abuela y en que un día se morirá. 
No quiero que se muera pero un día se morirá. Igual que yo tampoco quiero morirme. Pero me moriré. No hay que darle muchas vueltas a lo inevitable. Y no suelo pensar mucho en este tema pero a veces lo relaciono con algo que estoy viviendo o experimentando. Normalmente cuando estoy disfrutando de algo pienso que acabará tarde o temprano.
No sé si así lo disfruto más. Al menos sí de otra manera.
Luego he pensado fugazmente en la frase que hizo famosa la barriga de Angelina Jolie: Quod me nutrit me destruit, y la he hecho mía por unos instantes: Este potaje me ayuda a morir o, más épica: Cada cucharada de este potaje me acerca a la muerte.

Con la muerte de mi abuela también desaparecerá el sabor de este potaje que me acabo de comer hace treinta minutos. 
Quizá una opción sería que me enseñara a hacerlo para seguir disfrutando de este sabor.
Pero, ¿acaso sería exactamente el mismo sabor, la misma sensación?
Creo que no vale la pena intentarlo.
Y no es una cuestión de pereza. 
Estoy hablando de dignidad.

Hay cosas que es mejor que desaparezcan para así poder volver a invocarlas de vez  en cuando.
A nuestra manera.

miércoles, marzo 31, 2010

el alma a los pies

Después de escuchar la noticia de los atentados del otro día en Moscú, 
después de escuchar que el ataque podría haber sido perpetrado por un grupo islamista insurgente del Cáucaso, en concreto por dos viudas negras, mujeres que han perdido a sus maridos o familiares directos y que siguen la lucha inmolándose en ataques terroristas,
después de darme cuenta de que no tenía ni idea de dónde estaba el Cáucaso ni del porqué de estos ataques ni de nada en general, 
escuchando esa noticia por la mañana, 
me dije:
me da la sensación de que toda la historia de la humanidad, 
la historia en general, 
el quehacer humano, 
el día a día de la humanidad, 
me da la sensación de que todo lo que sabemos del mundo es gracias a sus atrocidades, 
a sus conflictos, 
a los huracanes y a los terremotos, 
a las guerras, a los odios, 
a las bombas pegadas a la barriga de una mujer, 
a una noche de cristales rotos, 
me da la sensación de que todo lo que sé del mundo lo sé gracias a sus días más tristes, 
qué es el siglo veinte sino una recopilación de días tristes, 
si te dicen: busca las imágenes que creas más representativas para hacer un collage del siglo veinte,
seguro que te vienen a la cabeza más imágenes tristes que alegres. 
Y si te propusieran, aunque no lo vayas a ver acabar, un collage del siglo veintiuno, 
la primera y más grande sería la de una torre ardiendo y un avión a punto de estrellarse contra la otra. 
Destrucción.

Hay pocas alegrías escritas en los libros de historia. 

Qué es un libro de historia: un libro de guerra y miseria, 
cuántas fotografías encontrarás en un libro de historia en las que aparezca un niño saltando encima de la cama, 
celebrando algo, algo, 
cuántas fotografías de globos al aire, 
de palomas volando, 
de ríos en los que se baña la gente un domingo de verano, 
de sábanas tendidas al sol una tarde de primavera, 
cuántas fotografías de este tipo: 
ninguna. 
Y no es porque nada de esto haya podido suceder, 
sino porque la historia de la humanidad,
y sobre todo la del siglo veinte, 
se ha escrito con sangre. 

Todo lo que sé del mundo lo sé a través de retales de su propia miseria.

Por ejemplo, y cambiando un poco de tema, es triste decirlo, pero cuando el terremoto de Haití, al ver un mapa en el periódico me di cuenta de que Haití no estaba donde yo siempre había imaginado (y nunca mejor dicho) sino aquí:
Lo que quiero decir es que hay pocas noticias agradables que sirvan para hacerte señalar un punto en el mapa. 

Lo que quiero decir es que no puedo explicar la historia del mundo en el que vivo sin que se me caiga el alma a los pies.

lunes, marzo 29, 2010

procesión

Ya puedes votar en la nueva encuesta


Mis ideas se han ido de procesión.

jueves, marzo 25, 2010

tres kilómetros

Hoy voy a hablar de Christian Marclay, un artista que descubrí ayer.
(Bueno, voy a dejar links para que otros hablen de él por mí, que siempre es más cómodo y gratificante).
Podría haber dicho que llevo toda la vida siguiendo su obra pero me he dicho: a quién intento engañar, ¿a ellos o a mí?

Llegará un día en que todas las mentiras que dijimos se vuelvan en nuestra contra.

Alguien toca al timbre de madrugada.
Son ellas. 
Están cansadas y hambrientas.
Abres un poco la puerta.
No creías que iban a ser tantas.
Hay una que le arranca el pelo a otra, la otra muerde en la yugular a la que le precede y mancha de sangre la escalera comunitaria que, precisamente, esta semana te toca limpiar a ti.
Al fondo puedes ver cómo algunas de ellas se están encaramando por la barandilla. Se caen por el hueco de la escalera y vuelven a subir.
Como prisioneras de un campo de exterminio, todas tienen grabado un número en su ropa: la fecha de nacimiento. Algunas son niñas, otras ancianas. 
Las miras a los ojos y las reconoces.
Mientras contemplas el espectáculo, una decena, las más pequeñas y piadosas, ya se han colado por entre tus piernas. 
Abren la nevera y saquean lo poco que te queda. 
Van hacia la habitación y se meten en tu cama, sin despertar a tu pareja para que, cuando lo haga, la sorpresa sea más terrible.
Derrotado, dejas que la puerta se abra de par en par.
No creías que iban a ser tantas.

La cuestión es que descubrí a Christian Marclay ayer por la noche mientras leía el suplemento Cultura/s de La Vanguardia y me pareció de lo más interesante.
Ahora mismo me he puesto a investigar sobre el tipejo. 
He encontrado información que todavía no me he leído detenidamente. Digamos que la leerás tú (si te interesa) al mismo tiempo que yo.

Así que sólo puedo opinar de la obra Guitar Drag, que es de la que hablaban en el Cultura/s.
Todo empieza el siete de junio de 1998, cuando tres miembros del Ku Klux Klan ataron una cadena a los pies de un hombre negro, James Byrd jr., unieron el otro extremo a la parte trasera de una furgoneta y lo arrastraron por el suelo tres kilómetros hasta matarlo.
Lo que hace Marclay es atar una guitarra eléctrica a la parte trasera de su camioneta y conectar el amplificador. 
El visionado de Guitar Drag fuera de contexto es algo absurdo y aburrido. 
No tiene ningún interés ni a nivel fílmico ni musical. 
Pero es la noticia de la muerte de Byrd, la barbarie humana, en definitiva, la que convierte en esta obra en algo estremecedor, algo en lo que pensar.
Sinceramente, creo que esto que sigue es lo más cercano a lo que yo considero la esencia del arte.
Aunque aquí se abriría un interrogante que, de hecho, nunca se cerrará: ¿qué es el arte?




Un artículo interesante de Acción Paralela.

Su sección en la web del MoMa.

Y, para acabar, aquí dejo dos partes (parte 1 y parte 2) de la vídeo instalación titulada Video Quartet. Me ha parecido curiosa.

martes, marzo 23, 2010

quiero estar dentro de ti

Han salido a la luz pública algunos de los sms que Tiger Woods le enviaba a su amante (o a sus amantes, no tengo ni puta idea si esta cantidad de basura que sigue ahora era para una o para cien mujeres diferentes).
La cuestión es que, para mi gusto, dejan mucho que desear. 
La cuestión es que, para mi gusto, para publicar esta mierda no publiquéis nada. 
La cuestión es que, para mi gusto, si Heidi y Pablo hubieran tenido móvil, estoy seguro de que los sms hubiesen sido mucho más high voltage que esta bazofia que me ha hecho perder el tiempo y que te lo va a hacer perder a ti.
Heidi: Pablo, no te imaginas de dónde estoy sacando heno todavía.

De todas formas, yo me pregunto, que lo de los sms está awesome, sí, qué le vas a hacer, pero yo me pregunto: 
¿por qué este hombre tiene que dar explicaciones de su vida privada? (bueno, aquí entraríamos a analizar la prensa rosa), 
¿acaso el champán con el que rociaba a sus amantes lo ha pagado alguno de nosotros?, 
¿por qué este hombre se disculpa ante toda una NACIÓN?, 
¿qué ha hecho la NACIÓN por él para tantas disculpas?,
¿por qué este hombre, ya feo cuando está contento, tiene que castigarnos con su cara compungida mientras se disculpa ante toda una NACIÓN?

A mí me da absolutamente igual lo que ha hecho este tío. 
Ahora dice que era adicto al sexo, blablabla. 
¿Y eso me lo tienes que explicar a mí, me tienes que decir: Diego, mira, que te tengo que decir una cosa, que me he estado tirando a treinta tías mientras que estaba con mi mujer porque, joder, entiéndelo: soy adicto al sexo? 
¿Y yo qué te respondo, Tiger? 
¿Y qué te tiene que responder toda esa NACIÓN?
¿Qué te va a decir la NACIÓN: "ya te vale, Tiger, te has pasado"?
¿Acaso no tengo yo bastante con mis putos problemas, con mi vida, con mi futuro, acaso no tenemos todos bastantes con lo nuestro, Tiger?

Haz el puto favor de no aparecer más en televisión pidiendo disculpas, déjate de disculpas, ostia, no vayas a las televisiones, ¡no vayas!, con el dinero que tienes puedes comprarlas todas y despedir a los presentadores, cómprate un Jay Leno y te lo llevas a casa, haz el favor de distraerte, cómprate un Simón, lee la Biblia, ¿no es lo que hacéis todos allí?, pues empieza por el Génesis y lee poco a poco, hasta que se haga de noche, pero haz el puto favor de no salir más en la tele llorando, joder, no me importas una mierda, Tiger, no me importabas antes, ahora tampoco, a mí no me tienes que dar explicaciones porque para mí no significabas nada, no representabas ningún valor, ni esfuerzo, ni tenacidad, ni elegancia, ni ostias, nada, para mí eras un hombre que jugaba al golf, es decir, nadie, no eras ni serás importante nunca para mí, así que cállate de una vez, importante para mí es el conductor de autobús que me lleva a la uni, ese tío sí que es importante, pero incluso a él no le aceptaría unas disculpas como las tuyas, porque a mí no me tienes que hablar de este tema, Tiger, ni a mí ni a nadie, que no te engañen, Tiger, la gente no quiere ver cómo te disculpas porque la gente es como tú, todos somos como tú. 
La gente, Tiger, lo que quiere ver son vídeos y fotos.  

Así que deja de llorar y edita lo que tengas grabado.

Y estos son los sms del Woods. Comento algunos.

TIGER
: Enviado el 30.07.2009 / 06:01 PM: Dejaré un sobre en recepción a nombre de Ms. Daniels. Tu habitación es la 305. Instalate y dime cuándo estás lista. Yo estaré.

TIGER: Enviado el 30.07.2009 / 06:01 PM: Habitación 201. Baja por la escalera que está al lado de tu habitación. Asegurate de que nadie te ve.
Diego: estos dos primeros podrían ser el guión/pasos a seguir de un videojuego.

TIGER: Enviado el 23.08.2009 / 11:08 PM: Me gusta que me hagas eso.
Diego: creo que le envié un sms así a mi madre un día que volví de trabajar y ella me había hecho una tortilla de patatas.

TIGER: Enviado el 28.08.2009 / 04:06 PM: Quiero estar dentro de ti.
Diego: este sms se lo envío a mi cama cada mañana cuando voy camino de la uni.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 03:37 PM: ¿Has hecho alguna vez un trío con otros tíos o chicas?
Diego: este sms, o uno parecido, se lo envié a un colega con el que iba a ir a un karaoke esa misma noche.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 03:41 PM: No has contestado la pregunta.
Diego: este sms suposo un gran avance en la investigación de las infidelidades. 

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 03:43 PM: Me gustaría hacer un trío con alguna otra chica.
Diego: lo que le dije a mi colega antes de ir al karaoke. Yo, con segundas voces, gano.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 03:43 PM: ¿Te excita?
Diego: esto se lo pregunté a un jubilado que estaba mirando una obra.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 04:21 PM: ¿Dónde quieres que te muerda?
Diego: esto se lo pregunto mentalmente a un Bollycao antes de empezarlo, porque siempre dudo por qué punta morder primero: ¿empezar con menos chocolate e ir avanzando poco a poco, o morderle directamente en la vejiga?

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 04:24 PM: O.K. Donde quieras. Vas a ser mía.
Diego: este sms lo mandó Guardiola seis veces la temporada pasada.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 04:24 PM: Te voy a morder hasta que me pidas perdón.
Diego: esto es lo que le dice el Yoni al Róber en el patio del cole.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 04:43 PM: Cualquier cosa que te excite.
Diego: esto es una de las cosas que te dice la enfermera cuando vas a donar esperma. 

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 04:39 PM: ¿En qué te vas a transformar?
Diego: este sms se lo suelen enviar entre los quinceañeros emo antes de salir de casa.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 04:43 PM: Dime en que quieres que me transforme.
Diego: diálogo emo.

TIGER: Enviado el 29.08.2009 / 04:43 PM: Siempre lo serás. No te fíes de la gente.
Diego: un sms que le podría haber enviado un abuelo a su nieto.

TIGER: Enviado el 07.09.2009 / 12:30 PM: Yo llegaré antes que tú seguro. Sólo te tienes que asegurar de que me vas a cuidar cuando estés allí.
Diego: sms que Bambi envió a su madre.

TIGER: Enviado el 07.09.2009 / 12:30 PM: Eso es fenomenal.
Diego: sms de vital importancia en la investigación. 

TIGER: Enviado el 08.09.2009 / 10:23 AM: ¿Cuándo voy a poder ver ese culo otra vez?
Diego: esto creo que me lo dijo alguna vez la enfermera que me estuvo curando un quiste sacro que tuve.

TIGER: Enviado el 08.09.2009 / 12:40 PM: Volveré en un par de horas.
Diego: vital información, ahora ya me cuadra todo: ¡se la está pegando con otra!

TIGER: Enviado el 08.09.2009 / 12:42 PM: Tengo que hacer una cosa a las 4.30, pero volveré a las 7.30 para cenar y tomar muchos postres contigo. ¿Qué tal uno rápido antes de que me vaya?
Diego: sms de un jubilado adicto a la tarta de Santiago y los flanes, y también al dominó.

TIGER: Enviado el 10.04.2009 / 10:40 AM: Unos tipos de Dubai. Inversores. Mi agente ha sugerido que podemos volver a la mansión para comer. Evidentemente, no sabe nada.
Diego: guión de peli de James Bond.

TIGER: Enviado el 10.04.2009 / 12:07 PM: (Cuando casi les pillan) Te lo dije. Dios mío, no puedo creer que haya pasado.
Diego: sms de una madre a un padre diciéndole que su hijo ha pasado a la segunda ronda de OT.

TIGER: Enviado el 10.04.2009 / 12:07 PM: No me jodas. Si mi agente y esos tíos te hubiesen visto…
Diego: guión de peli de espías de Bollywood.

domingo, marzo 21, 2010

coger ideas

Una vez fui a una fiesta a casa de un amigo. A mí no me gustan las fiestas pero mi amigo insistió. No me gustan las fiestas porque no me gusta hablar. No me gusta hablar porque no sé hablar. Apenas conocía a nadie. Me senté en el sillón. La gente caminaba de aquí para allá como suele caminar la gente en las fiestas y en la vida en general: imitando todo lo que han visto en películas. Me puse a mirar los dvds que tenía mi amigo en la estantería. Cogí el de Woodstock y lo puse. De todas formas, nadie se interesaba por lo que estaba haciendo. Recordaba haberlo visto hacía muchos años. Me venía a la mente Richie Havens cantando Freedom. Le faltaban todos los dientes superiores. Quise ver otra vez a ese hombre cantando para mí Sometimes I feel like a motherless child.

Aunque subí el volumen del televisor, no me importó no escucharlo bien. 
Pulsé Repeat. Vi la actuación tres veces.
A mi alrededor la gente parecía estar pasándoselo genial. De vez en cuando se oía alguna carcajada por encima de la música. La gente empezaba a subir el tono de voz. Pensé en los vecinos, cosa que nadie estaba haciendo, y eso me hizo sentir mayor. A mi lado se sentó un chico y, al rato, una chica. Empezaron a hablar. Como no tenía otra cosa mejor que hacer, me puse a escucharlos. Quería saber de qué se habla en una fiesta. Coger ideas. Pero aquella pareja no se dijeron nada interesante. Y, sobre todo, no se escucharon el uno al otro. Entonces pensé que aquel era el verdadero secreto de las fiestas. 
El toque mágico para que una fiesta sea perfecta es que nadie escuche a nadie. 
Me levanté del sillón y busqué a mi amigo por encima de las cabezas. 
El mismo amigo que tanto había insistido en que fuera a su fiesta.
No lo vi. 
O no lo quise ver. 
Y me fui.
Me sentí mal por Richie Havens. 
De camino a casa me lo imaginé solo, ante esa audiencia conjunto vacío, actuando una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez.
A long way from my home.

miércoles, marzo 17, 2010

siempre sola




A France Gall le escribieron buenas canciones.
Eso sí, a la hora de dirigirle un videoclip, la dejaron siempre sola.
(El min. 1:30-1:50 de Nous ne somme pas des anges me ha recordado un poco a La hora chanante)

Pero qué guapa. 

martes, marzo 16, 2010

cataclismo

Pola suplicando una camiseta de este blog

Tenemos chica nueva en la oficina.
Se llama Pola y es divina.

Se ve que su (nuevo, primer) libro es un cataclismo de los buenos.
Salió ayer aquí in Spain.
Se ve que es lo más. 
Es lo único que puedo decir después de leer todas las recomendaciones que me han atropellado al abrir la web de su editorial.

Si quieres estar in, no te quedes out.
El jueves 18, a las 19:30, presenta el libro en La Central del Raval.

Creo que también canta, pero ahora no tengo ganas de ponerme a investigar. 
Ya lo miraré mañana. 
Me voy a dormir.

rudimentario

Hace años vi un documental sobre una cárcel. 
Lo recuerdo vagamente. 
Una musicoterapeuta venía y les ponía música a un grupo de presos. 
Estaban en una habitación pequeña y la mujer utilizaba un aparato muy rudimentario. 
La mujer les iba poniendo música y les preguntaba qué sensaciones les producía. 
En un determinado momento sonó el aria Nessun Dorma. 
Al acabar, la mujer le preguntó a uno de los presos qué le había parecido. 
El preso dijo que no había entendido el idioma pero que aquello había sido bueno para él.
No sé a qué venía esto ahora.
Supongo que esas palabras del preso se me quedaron grabadas. 
Porque, al fin y al cabo, lo que había sentido aquel hombre es lo mismo que puedes sentir tú y yo.

sábado, marzo 13, 2010

gran masturbador

Hace casi cuatro años, cuando empecé con esto del blog (hoy ya tan demodé, hoy como escribir a lápiz y luego pasarlo a limpio a boli, como que el profe utilice una máquina de transparencias, como pegar un sello en una carta, ¿saben los niños de diez años a qué sabe un sello?), cuando empecé, decía, no me podía llegar a imaginar tener veintitrés seguidores expectantes detrás de mi pantalla, para ver lo que digo, si es que se me ocurre algo.
Y tú me dirás: ¿veintitrés?, tampoco es para tanto.
Y yo te diré: teniendo en cuenta que en este blog no hablo de nada en concreto, es más, no hablo de NADA, que veintitrés personas tengan el valor de dar la cara y digan: Yo leo esto (una especie de I belong), me parece uno de los mayores logros como persona humana que pueda llegar a tener en esta mi edad adulta.

La cuestión es que gracias al gran masturbador que significa el Google analytics para un blogger, he podido contemplar, con gran asombro y un principio de erección, un nuevo récord de visitas mensuales. No sé si es necesario decir "nuevo" en este caso.
No te voy a decir cuántas visitas son porque te asustarías. Me asusto yo ahora, al imaginarme la cara que pondrías cuando te las dijera. Imagínate. (Cuánta imaginación).
Así, esto de las visitas ha sido el detonante para poner en marcha una idea que me rondaba la cabeza desde hace un tiempo: fabricar (había puesto "hacer") camisetas de este blog. 
Una idea revolucionaria. Como casi todas las que he tenido en mi vida. 
Tuve dos o tres que no fueron revolucionarias, que no llegaron a cuajar, pero todas las demás: revolucionarias.

Y esto de hacer camisetas lo digo, lo escribo, más para mí (para obligarme) que para ti. Aunque para ti vaya a ser más importante, claro, ya que las haré por y para ti, lector mío, lectora mía.

Decálogo para conseguir una camiseta de este blog:
1. Ser seguidor.
2. No utilizar nunca (ni siquiera para anunciar la fiesta de cumpleaños de tu hijo) la tipografía Comic Sans.
3. Dejar salir antes de entrar en el metro.
4. No llamar a otra persona silbando para adentro.
5. Si eres chica, saber hacer un nudo con el rabo de una cereza utilizando sólo la lengua, como aquella de Twin Peaks. 
6. Si eres chico, reconocer que lo único que te interesa de las exposiciones de arte contemporáneo es poder cruzar una mirada con una chica y hacer ver que a ti esas tonalidades también te emocionan.
7. Felicitar al/a la cocinero/a de un restaurante donde nos ha gustado la comida.
8. Ser consciente de la desazón y las ganas de suicidio colectivo que produce leer tí.
9. Saber que Catedral de Raymond Carver será un cuento que nadie podrá superar nunca.
10. Y saber lo mismo de la canción Silver Springs de Fleetwood Mac.

Ya está.
Si tienes claro estos diez puntos, lo único que me hace falta saber ahora es tu talla.

Las camisetas, aunque mi hermana diga que las del H&M son más baratas, serán American Apparel. Lo digo por si creías que las iba a comprar en un Natura de Gràcia. 10x6€. No.
Para que lo sepas, simplemente. 
Puestos a ser snobs, lo vamos a ser hasta las últimas consecuencias. 
Moriré arruinado, pero con una sonrisa en los labios.
Mi único objetivo es conseguir que no utilices la camiseta para dormir sino para ligar. 
Que no te la quites tú sino que te la quite alguien.
Más o menos así sería el lema. Habría que pulirlo.

Para encargar las camisetas, envíame la talla por correo, para que me vaya haciendo una idea de las dimensiones de mis lectores/as, y también para saber el número aproximado de prendas. 
Si tienes algún color favorito, dímelo. Ya puestos. 
Si no especificas color (aunque sea aproximado, ya que algunos colores de AA no son muy convencionales, ojea la web), éste será elegido por Sheila o por mi hermana, que poseen un sentido estético más amplio y coherente que el mío.

Nada más.

El correo es: dcruzserrano@gmail.com

Un grupo de personas al enterarse de que voy a empezar a regalar camisetas porque sí

miércoles, marzo 10, 2010

lunes, marzo 08, 2010

puedo afirmar

Cuando nieva hacemos fotos. 
Qué otra cosa se puede hacer. 
Desde la ventana de tu habitación ves nevar y haces una foto. 
Luego compruebas a ver cómo te ha quedado. 
Pero la nieve hace que te quede bien cualquier foto. 
Desde la ventana de nuestra habitación, el limonero. 
Indefenso y elegante, a la intemperie. 
La nieve se va acumulando en sus hojas y en sus ramas.
Sin dejar de ofrecer su amarillo. 

Qué raro un limonero mientras nieva. 

Podríamos decir que un limonero es un árbol simpático y agradecido.
Es más, puedo afirmar que no hay ningún árbol más simpático y agradecido que el limonero.

La nieve se sigue acumulando en sus hojas y en sus ramas.
Pero él, indefenso y elegante, a la intemperie, nunca pedirá ayuda.

No quiere molestar.

domingo, marzo 07, 2010



Mark Linkous

pinchas las patatas con desgana

Acumulo fotos. 
Las voy guardando en una carpeta llamada sutilmente fotos blog. Fotos que me llaman la atención o que me podrán servir para la olvidada sección fotos con mensaje que sé que tanto te gusta o para cualquier otra chorrada que se me ocurra. 
Acabo de revisar la carpeta. He hecho limpieza. No me acordaba de muchas ni de por qué las guardé. Hay otras de las que sí recuerdo cuál era la finalidad que quería darles. Una finalidad estúpida pero finalidad al fin y al cabo.
Y de este grupo he rescatado una foto que guardé con el único propósito de colocarle un texto, que quizá no era este, porque yo tampoco era el mismo entonces:

Imagina un día. 
Imagina un día no hoy, más adelante, quizá mañana, hoy no.
Imagina un día soleado, hoy no, uno soleado.
El cielo está nítido.
Imagina un día, una comunicación con el espacio exterior.
El cielo nítido, un día soleado, quizá mañana, el espacio exterior.
Imagina que hay otra forma de vida, más allá, detrás de ese cielo nítido, no lo ves, pero detrás de lo azul hay más vida.
Imagina una comunicación con esa vida, un día soleado, hoy no.
Esa forma de vida del espacio exterior se quiere comunicar con nosotros, contigo, que tienes el messenger abierto de par en par, una amapola en primavera es tu messenger para esa vida extraterrestre.
Imagina un día, soleado, cielo nítido, tu messenger abierto como una granada recién caída al suelo, desbordando tus contactos y tus conversaciones privadas por el suelo, manchándolo todo de rojo, porque lo privado es rojo.
También tienes abierta la página de un periódico digital. (Y eso será lo importante, no el messenger).
Imagina un día, todo tú abierto, abierta, tu messenger, el cielo nítido, alguien se quiere comunicar, quiere saber de ti, no de ti especialmente, de todos nosotros, alguien en el espacio exterior ha podido acceder a tu ordenador.
Tu messenger abierto, y tu diario digital también. Rojo sobre negro. 
Imagina un día, tú abierta, tú abierto, dejando, sin saber, que el exterior sepa de ti, de nosotros, de ellos.
Fuiste a comer y el messenger abierto como una granada abierta en el suelo abierto, y tu diario preferido abierto, así lo dejaste, todo de par en par, mientras ibas a comer.
A la vida extraterrestre no le importa el messenger porque no conoce nuestros códigos.
Así que la vida extraterrestre obvia tus emoticones, pasa la vista por encima de tus faltas de ortografía mientras busca una señal. 
Nuestro lenguaje es para esa vida extraterrestre como el barro para Predator.
Imagina un día. Cielo nítido. Todo tú abierto, abierta, como una granada rebosante de vida, esparcida por el suelo, quién la recogerá. Tu messenger abierto, que no importa. Tu diario digital abierto, mientras comes. Una vida exterior ha llegado a tu ordenador. Tú pinchas las patatas con desgana, la vida extraterrestre obvia tu messenger y se centra en el diario digital abierto. 
Mientras comes, tu ordenador abierto, una vida extraterreste se ha colado en tu ordenador, en tu vida, en la nuestra. 
Quiere saber de nosotros.
Y ahora mira las fotografías. Único código que reconoce. La imagen. 

Imagina un día, una vida extraterrestre ojea tu ordenador mientras comes. Y tú te dejaste la página del diario abierta de par en par por una noticia en concreto, hablaban sobre el Toro de la Vega. Luego la leeré, pensaste, mientras te ibas a comer. 
Coges un flan de la nevera. 
La vida extraterrestre llega a la página que dejaste abierta. 

Y observa la imagen. 

Diez mil años luz ha viajado esa vida extraterrestre, te encontró mientras comías.
Imagina diez mil años luz viajando y buscando una señal.
Y luego observa la imagen.

Diez mil años luz de viaje.


Imagina un día soleado. 
El cielo está nítido.

sábado, marzo 06, 2010

cansado o derrotado

Ayer mi hermana vino a cenar a casa. 
Compramos unas pizzas en La Piccola (la mejor pizzería de Viladecans), y nos las comimos como quien se tumba en el césped y lo va arrancando poco a poco: con despreocupación y alegría.
Después de cenar estuvimos perdiendo el tiempo delante del ordenador.
Entre pérdida y pérdida, mi hermana nos enseñó el vídeo de un gato sentado en el borde de la cama de una forma antropomórfica. El gato parece cansado o derrotado, aunque se puede observar cómo mueve la cola, lo que daría a entender que, simplemente, estaba descansando.

No sé si es mi mente enferma o la edad, pero a mí este vídeo no me resulta gracioso sino terrorífico. Llámame demente forever. 

La cuestión es que, viendo al gato ahí sentado, me imaginé otro tipo de música de fondo (en vez de ese Lemon tree tan M80).

Hacía tiempo que no te proponía eso de baja el youtube, sube el goear. 
Pues hoy es el día señalado.

Aquí tienes el terror en estado puro.

Con Penderecki, el mundo deja de ser gracioso.


ego subido

Un vídeo del American Museum of Natural History.

Para aquellos días en los que tienes el ego subido.


viernes, marzo 05, 2010

desde la ignorancia


Una nueva campaña antitabaco en Francia compara el fumar con la sumisión sexual. 
Lo ves claro en la foto. No hace falta saber francés (risas forzadas) porque la fotografía es bastante explícita.
Yo no fumo, ni he fumado. Por eso, mi pregunta, desde la ignorancia del no fumador, es la siguiente:
A un fumador, ¿le sirven para algo las campañas antitabaco? 
Hablo de todas las campañas que se han hecho, no de ésta en concreto, que sólo ha sido una excusa para introducir la pregunta.
¿Te sirven para algo?, repito.
¿O el fumar es algo más grave, algo que desborda los límites de la publicidad?