miércoles, diciembre 08, 2010

esparciendo los tropezones

Hoy, cuando se cumplen treinta años de la muerte de John Lennon, voy a hablar de la novia de su hijo. Porque de él ya lo sabes todo, pero de la novia de su hijo, poca cosa.

La novia del hijo de John Lennon se llama Charlotte Kemp Muhl, a partir de ahora la Kemp.
El hijo de John Lennon del que te hablo se llama Sean, pronunciado [shon], y es una suerte de Joaquín Reyes trendy. O más aún, I mean.
Compruébalo en esta foto y dime que no está listo para una nueva sesión de Testimonios.
Por su parte, la Kemp demuestra al mundo que no encontrará ropa que le apriete.

Sean conoció a la Kemp en el Lollapalooza, un festival lleno de dickheads, guapos de series, famosos de todo tipo y, sobre todo, lleno de it girls.
El Lolla es como el Primavera Sound pero por toda la ciudad de Chicago, como si el Fòrum vomitara y enviase un escenario allá y otro acullá, esparciendo los tropezones por toda una ciudad ya de por sí llena de ellos.
La cuestión es que el Sean flipó cuando vio a la Kemp y se decidió a tirarle los tejos. A la Kemp le gustó esta decisión del Sean, además de su apellido, que le recordaba al de un músico guay al que mataron. El Sean flipó otra vez al ver que la Kemp se le cogía del brazo como si nada.
Pasearon por toda la ciudad de Chicago en busca del grupo que más le gustase a ella. Hablaron de sus vidas, de sus gustos, sus aficiones, toda una serie de sus interminable.

Al poco tiempo la Kemp se mudó al apartamento del Sean, en Manhattan, porque si algo debe tener una it girl como ella ha de ser decisión.
Y allí la Kemp y el Sean se fueron haciendo el uno al otro un hueco en la cama, pelos largos ahora en la ducha, un nuevo cepillo de dientes, desafiante, en el vaso de siempre, un nuevo olor y una nueva luz en la vida del Sean, sobre todo después de que la Kemp le enseñara a subir las persianas antiguas del apartamento.
En este vídeo, con momentos de vergüenza ajena inclusive, se nos muestra a la Kemp más de estar por casa (de su novio).
(Lo del piano no lo llamaría talento sino tiempo libre).



Es tanto el amor, que deciden formar un grupo.
Y es tanto el amor, que deciden llamarlo Ghost of a saber tooth tiger, también encontrado en Youtube como GOASTT.
Es aburrido como ver crecer las uñas.
No tiene ningún interés.
Bueno, sí, la Kemp, como demuestra este vídeo grabado por un asistente a una actuación quien, al oír la voz de la ninfa, olvida por completo al pobre Sean, que tanto hizo por este concierto poniéndole el apellido al cartel.

(La relación chica mona - sección rítmica/xilófono/instrumentos de juguete algún día me gustaría que alguien me la explicara).


niños analfabetos

"Julian Assange"

Todo el asunto de Wikileaks, ¿a ti qué te parece?
Para mí es algo totalmente nuevo, quiero decir drástico en el mundo, y no sólo en el periodístico.
Pero, ¿por qué esta noticia (la publicación de las filtraciones) pasa sin pena ni gloria en los telediarios? ¿Por qué se le destina a esta noticia el mismo tiempo que a las inundaciones en Écija? ¿Acaso hay algo más importante ahora mismo? Lady Gaga, quizás.
Sin duda me pone nervioso (si es que algo me ha podido poner nervioso alguna vez) que lo que está pasando, que lo que estamos sabiendo, no sea considerado como un antes y un después en la historia contemporánea. Porque así será, pero no lo parece.
Wikileaks es un nuevo 11-S.

Por supuesto que sabíamos que vivíamos engañados pero, hasta qué punto, cuál es el límite que un ciudadano de a pie puede o debe soportar.
Me parece todo tan vergonzoso.
Y lo peor de todo es, ¿qué puedes hacer?


P.D.: Aunque este vídeo (y otros alojados en esta web -rápido, antes de que la cierren-) tiene ya unos meses, siempre está bien ir mirándolo de vez en cuando.
La guerra es un videojuego.
Niños analfabetos de veinte años jugando a matar.
El origen del odio.

(Está claro que soy contrario a cualquier tipo de fundamentalismo, a cualquier tipo de violencia, y no será políticamente correcto decir lo que voy a decir ahora pero yo, viendo este tipo de vídeos, relativizo el 11-S).

lunes, diciembre 06, 2010

cambia el gato o el perro

Imagina que tienes un perro. Un gato.
Imagina un animal en casa, o en el jardín.
Imagina que una noche sueñas que el perro o el gato se muere.
Te despiertas asustado, asustada, y te levantas y vas al salón o al jardín o allí donde pienses que duerme tu perro o tu gato.

Y lo encuentras muerto.

Imagina días más tarde, una noche, sueñas.
Imagina que sueñas que te mueres a los 48 años.
Si no hubiera sucedido lo de hace unos días, el asunto sería una simple anécdota.
La cuestión es que tú tienes 47 años.

Vas al médico para hacerte un chequeo.
Y el médico te descubre algo. Algo grave. Algo que te podría haber matado de no haber acudido a la consulta.

Entonces coges una cámara de vídeo y decides filmar el día a día de tu supuesto último año de vida.

Cambia el gato o el perro por un caballo y ese es el argumento de un a priori interesante documental: The edge of dreaming, de Amy Hardie, directora y sufridora protagonista.

lunes, noviembre 22, 2010

desfachatez

El sábado acompañé de nuevo a mi padre a la tienda Apple de La Maquinista porque el pasado se compró un accesorio que no era compatible con su ordenador y fue por ese motivo por el que fuimos a devolverlo o a cambiarlo por otra cosa.
Esa puede que sea la tragedia contemporánea.
Si en la antigüedad aparecían palabras como incesto, hoy en día tenemos que hablar de actualización del sistema.
La tragedia griega actual sigue partiendo de un viaje iniciático, pero hoy el vellocino de oro se ha transformado en un cable compatible.
Sólo pedimos eso: un cable compatible.
Y ese cable nos alivia, pensar en su compatibilidad nos hace ligeros, nos decimos: tener un cable compatible me hace compatible.

La cuestión es que acompañé de nuevo a mi padre y a mi madre a ese lugar a las afueras de Barcelona. (¿Cómo es posible que hayan tenido la desfachatez de poner una tienda Apple en esa zona, con todo ese tipo de gente merodeando por ahí y, sobre todo, que la gente del centro se tenga que desplazar hasta allí?)

Estuvimos menos de media hora en ese local donde sólo sonaban los Beatles de la última época y luego nos fuimos al centro, a la zona noble de la ciudad, donde se casaba una amiga de mi hermana, y vimos a los invitados esperando en la puerta y luego a mi hermana y luego a la novia y al novio, que es a lo que habíamos venido, mi hermana se nos acercó y la saludamos y luego volvió a perderse entre la multitud de invitados, entonces dimos media vuelta, los tres, y fuimos a comer.
Yo pedí unos canelones porque hacía tiempo que no los comía.
Estuvo bien el sitio y la comida y el servicio.

Luego mi madre se fue a enseñar a coser y mi padre y yo nos quedamos en Laie Pau Claris, donde mi padre se compró un libro y yo dos: Sukkwan Island y el nuevo de Mark Strand.

Paseando de vuelta al coche me descubrí diciéndole a mi padre: Cuando se vaya el sol, hará frío.
Ha llegado el día en que pronuncio frases que siempre asocié a la gente mayor.
No quise darle mucha importancia a lo que significaba este momento.
Miré al muñequito verde parpadear, aceleré el paso y mi padre me imitó.

domingo, noviembre 21, 2010

I go to rio de la noche

Cuánto daño, el croma.
Pero qué temazo, a la mierda el croma.
Y se supone, uno supone, que en su momento fue algo innovador, una aurora boreal de la técnica visual, el croma
Y míralo ahora, el croma.
Qué será de nosotros si el mismísimo croma, una aurora boreal en su momento, ha terminado así tal y como lo conocemos hoy en día. Qué será de nosotros. Pregunto.

Por su parte, Peter Allen, si no supiera quién fue, casado con Liza Minnelli estuvo y todo, pensaría que es un concursante de The X Factor.

Locura final con una antesala de lo que sería el croma años más tarde.


domingo, noviembre 14, 2010

calamidades


Las marchas, los desfiles y la gente que aplaude en los teatros o en los conciertos me son insoportables. Las calamidades siempre las provocan las masas enfervorizadas que aplauden. Todos los horrores provienen de los aplausos.

T. Bernhard

miércoles, noviembre 10, 2010

sangre falsa

Nos dejaron las puertas abiertas
para que pudiéramos elegir.
Pero nunca antes habíamos escuchado
ese verbo.

Ni tan siquiera sabíamos que se trataba
de un verbo.

Así que nos quedamos quietos
ante todas esas puertas
abiertas,
porque era eso lo que siempre,
hasta ahora,
habían esperado de nosotros.

Luego
nos fuimos haciendo mayores
y nos quisimos comer el mundo.

Eran tantas nuestras ganas
que perdimos el tiempo
comparando quién de nosotros
podía abrir más la boca.

Y ese tiempo que perdimos
mirándonos al espejo,
entre nosotros,
imaginando todo lo que íbamos a hacer,
fue el que utilizó
la vida
para ir condimentándonos.

Poco más tarde nos dimos cuenta
de que todo aquello que nos queríamos comer
nos estaba devorando
a nosotros.
Y parecía tomárselo con calma.

Ahora
somos un grupo de gente
que camina de aquí para allá,

un grupo de zombies secundarios
a los que

nunca

nadie

dispara.

Zombies con la boca abierta,
porque así nos quedamos.

Y empieza y acaba la película
con nosotros ahí,
en un callejón,
arrastrando los pies,
mirando al cielo
cuando pasa
un helicóptero.

Nadie nos dispara
porque no hay presupuesto
para tantas balas.

Las balas hay que ganárselas,
oímos decir a alguien.

Y no sabemos
qué es lo que hay que hacer,
a estas alturas de la película,
para ganarse
un par de disparos.
Certeros.

Pero ya no tenemos ganas de seguir preguntando.
Ni siquiera nos molesta
seguir con la boca abierta.
Ya no tenemos todas aquellas puertas
abiertas
ante nosotros.
Y el verbo elegir ya no aparece en nuestros diccionarios.
Ahora aparecen otros
que
ni siquiera
sabemos
lo que significan.
Toda la sal y pimienta que nos echó la vida,
se ha ido convirtiendo en una extraña capa
viscosa
que hace que resbalen
los pocos abrazos que nos dan.
Y por un momento
queremos preguntar
qué es lo que nos pasa.
Pero ya no tenemos ganas
dije
ni de seguir preguntando.

Por no tener no tenemos
ni bolsas
de sangre falsa
en los bolsillos de nuestras camisas.

sábado, octubre 23, 2010

escupiendo confeti

Sin duda, me he quedado mucho más tranquilo sabiendo que en la F*** se lo siguen pasando igual de bien que cuando estuve trabajando.
Como París, cada mañana era una fiesta.
Tú que estuviste allí conmigo lo puedes corroborar.
Cada día llegaba con las bambas llenas de confeti, el pelo, la barba, aún encuentro, años han pasado y aún encuentro confeti en algunas prendas, en los bolsillos, confeti y globos desinflados que guardé, recuerdos de una época pasada, una época gloriosa. Y no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, si yo cada día volvía a casa con las bambas llenas de confeti, el pelo, la barba, sobre mis hombros, caspa de dibujos animados, escupiendo confeti, en el tren de vuelta a casa, con lágrimas en los ojos esperando a que llegara el día siguiente, como un enamorado, esperando verla de nuevo, eso era yo, un enamorado.
Y mírame ahora. En casa, echando barriga, pudiendo estar escupiendo confeti día tras día.
Eso sí, mirando el vídeo, me ha extrañado que dejaran salir a las cajeras de sus cubículos vitales para que pudieran participar de la fiesta. Es más, qué raro saber de la existencia de piernas en cajeras.

No puedo hablar objetivamente de este vídeo.
Me sube el confeti a la boca.

miércoles, octubre 20, 2010

la orilla

Este vídeo es, como diría aquel, más antiguo que la orilla del río.
Aunque poco importa si se trata de uno de los vídeos más demented forever de la historia.
Hacía tiempo que no escuchaba esta canción.
Otro instant classic en su momento.
Play it fuckin' loud!

sábado, octubre 16, 2010

recorro en bambas el universo

Al cumplir diez

Sólo de pensarlo me pongo enfermo,
y es peor que el peor dolor de estómago
o que las jaquecas
que se me levantan por leer con poca luz:
una suerte de sarampión del espíritu,
de paperas de la psique,
de desfiguradora varicela del alma.

Me dices que es demasiado pronto para mirar al pasado,
pero eso es porque te has olvidado
de la perfecta sencillez que supone ser uno
y de la hermosa complejidad introducida por dos.
Puedo tumbarme en la cama y recordar todos los números.
A los cuatro era un mago de Arabia.
Podía volverme invisible
si me bebía un vaso de leche de una determinada manera.
A los siete era un soldado; a los nueve, un príncipe.

Ahora, sin embargo, paso el tiempo junto a la ventana,
contemplando la luz del atardecer.
Entonces nunca daba tan solemnemente
en los costados de la casita del árbol,
y mi bicicleta nunca se apoyaba en el garaje
como lo hace hoy,
desposeída de su velocidad azul.

Aquí nace la tristeza, me digo,
mientras recorro en bambas el universo.
Es hora de decir adiós a mis amigos imaginarios,
de cumplir mi primer gran número.

Parece que fue ayer cuando creía
que debajo de mi piel sólo había luz,
que, si me cortabas, fulgía.
Pero ahora, cuando me caigo en las aceras de la vida,
me pelo las rodillas. Y sangro.

Billy Collins
Navegando a solas por la habitación (2007)

almacenes

Es hora de seguir vaciando almacenes.

martes, octubre 12, 2010

ratas descubiertas

Me paseo por librerías, las manos atrás para que no me acusen de ladrón, a base de experiencias nos moldean, los demás, nos convertimos en lo que el resto quiere, me paseo por librerías con las manos atrás, nunca en los bolsillos, símbolo inequívoco de hurto, la mano en el bolsillo, y durante ese paseo no dejo de ver libros del nuevo, flamante, Premio Nobel, así que libros por todas partes del nuevo y flamante Premio Nobel escalan las paredes y saturan las mesas de las librerías, y no toco ninguno pero no me hace falta, no toco ninguno de esos libros pero los puedo ver y, sobre todo, oler, puedo oler toda esa carne de almacén, del árabe Al Majzan ("el depósito"), y ya ese olor a libro cadavérico, encerrado durante años, amontonado en pilas que sólo significaron cifras justo hace una semana, estantería o1-114, ya ese olor, digo, vicia el aire de las librerías convirtiéndolas en nuevos depósitos de cadáveres, en nuevos almacenes, y simplemente lo que hace una semana copaba estanterías en alguna nave de algún polígono industrial, ahora se desparrama por las mesas y escala frenéticamente, ratas descubiertas tras encender la luz, las paredes de todas las librerías, impregnándolo todo de ese olor nefasto a cadáver olvidado en un almacén, y entonces y no antes, con ese olor ya para siempre en mis fosas nasales, las manos todavía cogidas detrás de la espalda, envuelto por donde quiera que mirase por ese nuevo y flamante Premio Nobel, es entonces, dije, y no antes, cuando pienso que un premio sólo sirve para vaciar almacenes, y también entonces me imagino a las editoriales enviando listas del stock de sus almacenes, me imagino a un encargado del almacén de una editorial enviando una carta, nunca un e-mail, una carta a los señores suecos donde les especifica el stock, sentados en su trono, alfombra de piel de oso, el crepitar de un fuego, candelabros de oro, y entonces el mensajero irrumpe en la sala y, tras la reverencia, extiende su mano y ahí la carta escrita por el encargado del almacén de una editorial de un lejano y pobre país, y así haría con todas las editoriales, interrumpiendo siempre con elegancia el encuentro de los señores suecos, que ahora ya tienen sobre la mesa los datos, bien, ya tenemos los datos, dice uno, y estos datos, cifras, derivarán en el nuevo y flamante Premio Nobel, y el encargado del almacén premiado, un ser casi siempre olvidado y denostado durante el año, se convierte ese día, se convirtió el otro día, en el nuevo héroe de la literatura española y latinoamericana.

deshagamos el camino


Nuestros cristales rotos

Estuvimos lanzándole piedras a lo que creímos cristales,
durante años pensando
que todo aquello habían sido cristales rotos,
para nosotros ya no quedaba ninguno por romper en la ciudad,

entonces nos sentamos en el bordillo para descansar,

un gato de debajo de un coche salta un muro,
y en ese muro nuestras señales,
marcas de piedras en un muro de cemento,

caminemos,
deshagamos el camino, dijiste,
para reconstruir nuestra barbarie,
certificar nuestros actos,
descubrir los añicos,

pero allí donde pensábamos encontrar cristales rotos,
nuestros cristales rotos,
sólo encontramos
muros de cemento.

Phoebe L. Dewey
La mujer sostiene un vaso en la oscuridad de la noche (1997)

it was good what we did yesterday


sábado, octubre 09, 2010

no lo dejes


Aunque tienes hasta final de año, no lo dejes para el último día y vota ya en la nueva encuesta.

miércoles, octubre 06, 2010

me desperezo un momento

foto de Mark Hanauer

El viejo anarquista

mi vecino me deja la llave de su casa
cuando se va de vacaciones.

doy de comer a sus gatos
riego las flores y el
césped.

le dejo el correo en un pulcro montoncito
en la mesa del comedor.

¿soy el mismo que planeó
hacer saltar por los aires la ciudad de Los Ángeles
hace 15 años?

cierro la puerta de su casa.
me paseo por el sendero de entrada
hago un alto
me desperezo un momento
al sol mientras pienso,
todavía hay tiempo,
todavía hay tiempo para
volver por mis fueros.
nunca he estado a mis anchas entre
estos otros.

voy acera adelante
hacia mi casa

con cuidado
de no pisar
las grietas.

Charles Bukowski
Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta.

lunes, octubre 04, 2010

los rayos del sol

Me asignaron la habitación nueve.
Fue puro azar. O no.
Pudo haberme tocado la quince, situada al otro lado del edificio, con vistas a las montañas.
Pero la señora de recepción, después de examinarme unos segundos, se volvió y descolgó de un tablón la llave de la habitación nueve.
Me pregunto qué pudo ver en mí para suponer que preferiría aquella y no la otra, la quince, por ejemplo, desocupada también y con vistas a las montañas.

Esto es lo que veía cada mañana, justo después de despertarme.
Una pared, una puerta y una escalera.

Me vino a la mente un cuadro de Hooper, aunque allí nunca llegasen los rayos del sol.

Una mañana, el último día antes de abandonar el hotel, estuve unos minutos mirando la escena con detenimiento.
Observando el pomo de la puerta, concentrándome en él, creí ver cómo giraba lentamente.
Aunque supongo que sólo fueron imaginaciones mías.
Como se me hacía tarde, decidí fotografiar mi vista durante aquellos días, con la esperanza de que, algún día, mientras mirase aquella fotografía, la puerta se abriera, al fin.

Por supuesto sé que es una auténtica idiotez, pero no mentiré si digo que, cada noche, antes de irme a dormir, miro esta fotografía en busca de alguna señal.

Me pregunto qué pudo ver en mí aquella señora para suponer que yo preferiría aquella habitación y no otra, la quince, por ejemplo, desocupada también.

Y con vistas a las montañas.

viernes, octubre 01, 2010

las marimbas, pereza

El otro día (concreción periodística ante todo) murió en extrañas circunstancias la montadora y colaboradora de Tarantino, desde sus inicios con Reservoir Dogs hasta la reciente Malditos Bastardos.
Se llamaba Sally Menke y tenía 57 años.
Todo apunta a un golpe de calor mientras paseaba por un parque en Los Ángeles.
¿Nadie se da cuenta de lo que esta muerte significa?
Significa que el cine de Tarantino tal y como lo conocemos termina en Malditos Bastardos.
Es decir que ya Tarantino no será más Tarantino.
Y esto no creo que sea ninguna exageración.

He pensado en esta noticia mientras veía el nuevo vídeo de El Guincho, Bombay.
Dirigido por Nicolás Méndez, el toque personal, por supuesto, se lo da Marc Gómez del Moral, director de fotografía.
Por toda la blogosfera es sabido que yo prefería a El Guincho cuando tocaba la batería en La Orquesta de la Muerte. Pero, hoy en día, a quién le importa lo que tú prefieras.
Este proyecto suyo me da pereza desde el primer día.
Todo lo tropical me da pereza.
Las marimbas, pereza.
Aunque, todo hay que decirlo, este último tema no está del todo mal.
Y el vídeo ayuda mucho a que no esté del todo mal, porque puedes verlo veinte veces y la canción se te va clavando como una astilla bajo la uña.
(Por momentos me recuerda al Frontier Psychiatrist, de The Avalanches.)

jueves, septiembre 30, 2010

persiana

Piquetes, informando.


Combustión informativa de neumáticos.


Policía, informando también.


Trabajadores que, debido al exceso de información, no saben si subir o bajar la persiana.


Será difícil, de aquí a un tiempo, será difícil, explicarles, cuando pasen unos años, explicarles a nuestros hijos, más bien convencerles, será difícil convencer a nuestros hijos, de aquí a unos años, cuando por casualidad lleguen a saber o quieran interesarse por nuestra época, nuestro tiempo, será complicado no parecer mentirosos mientras les explicamos que aquello que vivimos también fue una democracia.
Igual que la que estás viviendo tú, hijo. Igual.

Será difícil.

domingo, septiembre 26, 2010

martes, septiembre 21, 2010

sé de cuadros por robos

Sé de huesos por roturas,
de existencias por desapariciones
y de alfombras por polvo,

sé de pueblos por inundaciones,
de mares por vertidos
y de archipiélagos por cumbres,

sé de cuadros por robos,
de músicos por sobredosis
y de coches por desguaces,

sé de películas por censura,
de canciones por anuncios
y de árboles por incendios,

sé de animales por matanzas,
de libros por estanterías
y de carreteras por accidentes,

sé de risa por llanto,
de llanuras por bandoleros
y del ártico por deshielos,

sé de pájaros por perdigones,
de perros por excrementos
y de gatos por arañazos,

sé de alivio por dolor,
de ligero por pesado
y de bien por mal,

sé de tiritas por cortes,
de algodón por sangre
y de neumáticos por pinchazos,

sé de callar por hablar,
de asnos por rebuznos
y de vacas por mugidos,

sé de agua por salpicar,
de fuego por quemar
y de hilo por botón,

sé de muelas por empastes,
de insectos por picaduras
y de historia por guerras,

sé de arena por castillos,
de síes por noes
y, en definitiva,
(y no sabría decirte si esto es bueno o malo)
sé de ti por mí.

sábado, septiembre 18, 2010

spaghrazy




Aunque los violines del inicio también, sobre todo a partir del 2:22.
Spaghetti western nigga.

martes, septiembre 14, 2010

far alert

Original: Far beyond - Locksmith [Unlock the funk] 1980
Sample: Red alert - Basement Jaxx [Remedy] 1999


domingo, septiembre 12, 2010

la llave mágica

Hacía días que quería hablarte de los mineros atrapados en la mina San José, en la región de Atacama, al norte de Chile.
Pero quizá no tanto de esos treinta y tres hombres sino de las imágenes que nos llegan de ellos y que son, al fin y al cabo, la única manera de conocerlos.
Y, aprovechando la tragedia de los Andes de 1972, recuperaré algunas de las fotografías que el mundo pudo contemplar entonces con el fin de relacionarlas, si ello fuera posible.
A esto que me dispongo hacer hoy lo llamaré

Representaciones de la tragedia (1972/2010)

Las primeras fotografías a comparar son las de las caras de los protagonistas.
En las dos imágenes vemos las caras en recuadros pero, mientras que la de los supervivientes de los Andes pertenecen a fotos recortadas, donde algunos están sonriendo, otros no miran al objetivo, etc., las caras de los mineros (excepto tres) han sido extraídas de algún carnet, pasaporte o ficha de identificación.
Esta diferencia lo único que hace es humanizar a los primeros quienes, por supuesto involuntariamente, nos hacen pensar en alguien todavía vivo, y ni siquiera se nos pasa por la cabeza, extrapolándolas de su historia, pensar en una tragedia como la que vivieron.
Mientras tanto, las fotos de carnet de los mineros, pese a representar, como sabemos, a alguien todavía vivo, también nos podrían recordar a aquellas imágenes en las que aparecen personas que están siendo buscadas por la ley o, al menos, personas temidas, nunca víctimas. Sólo la mano, quizá de un familiar, que aparece sobre el papel y que tapa alguna de las caras, produce el efecto humanizador de la imagen completa. Es quizá esta mano, que parece buscar la única manera de contacto con el familiar desaparecido, la que permuta el significado primero de las fotografías de los mineros: aquellos que quizá nos parecieron lobos, son ahora, gracias al gesto cariñoso de algún familiar, corderos.
Días después de ser sepultados en la mina y gracias a un pequeño conducto construido por los equipos de rescate, se logra confirmar que los mineros están vivos.
La fe de vida de este grupo de hombres consistió en un trozo de papel blanco en el que, en letras rojas, se podía leer "Estamos bien en el refugio los 33". Es, por tanto, la escritura, la alfabetización de alguno de los treinta y tres hombres atrapados, la poseedora de la llave mágica para comunicarse con el exterior.

Los equipos de rescate logran hacer llegar una videocámara con la que cada minero se filma durante unos segundos y manda algún mensaje a su familia. De esta manera se pudo comprobar el estado, tanto físico como psíquico, de los treinta y tres hombres.
La primera imagen captada por la pequeña cámara fue ésta, una imagen que parece llegada de un lugar terriblemente desconocido. Lo único que podemos apreciar son unos ojos y nariz humanos que parece que emergieran después de un tiempo de letargo. Es también una imagen comparable a todas aquellas fotografías de supuestos fantasmas. Quizá sólo el brillo de los ojos nos confirma que eso que estamos viendo pertenece a nuestro mundo.

Y estos de aquí abajo son algunos fotogramas de la grabación en la que los mineros se dirigían a sus familias.
Los fotogramas han sido dispuestos en una cuadrícula (4x3) de igual manera que las fotografías carnet que vimos anteriormente. Es en estas últimas, pero, cuando podemos observar la verdadera expresión de esos hombres. Alguno sonríe, otros saludan al objetivo, la mayoría se muestran cansados, pero la sensación que tenemos después de verlos es ya muy diferente a aquella que quizá tuvimos tras ver las primeras fotografías publicadas. Serán estas últimas imágenes, estos fotogramas, y más que nos seguirán llegando a través de grabaciones, las que desde ahora nos servirán como representación iconográfica de los treinta y tres hombres atrapados. Olvidaremos, pues, de forma casi inconsciente, las primeras imágenes que vimos anteriormente, fotos de carnet, y las substituiremos por estas nuevas, digitales, inmediatas.

Esta inmediatez, el hecho de que gracias a una cámara podamos ver fotografías y oír grabaciones de los mineros casi a tiempo real, hará que, una vez rescatados, el misterio de lo que allí pasó durante tantos meses sea insignificante.
Incluso algunos han realizado videoconferencias con sus familiares.
Lo que nos puede hacer pensar en aquellas con astronautas.
Aunque, por supuesto, unos están en contra de su voluntad, los dos nos hablan desde lugares alejados de la vida terrestre.
Al final, por supuesto que habrá anécdotas que contar, pero el día a día y, sobre todo, los cambios físicos de esos hombres, son algo que estamos contemplando casi involuntariamente a diario. Esos treinta y tres hombres son las personas con las que coincides cada mañana en el autobús.

De igual manera pero con algunas diferencias, en 1972, una cámara fotográfica también fue testigo de algunos momentos que pasaron los supervivientes del accidente de avión.
Se pudieron ver incluso imágenes de justo antes del impacto, dentro del avión, siendo éstas las únicas imágenes de los supervivientes en un lugar cerrado. Todo lo contrario a los mineros.

Si en las imágenes de los mineros nos puede llegar a asfixiar la oscuridad envolvente y la apariencia de calor y humedad, en las fotografías de los Andes reina el color blanco y la sensación de frío.
Otra característica importante si diferenciamos las imágenes de una y otra tragedia es la disposición de los personajes en el cuadro, en la fotografía.
Mientras que las fotos de los Andes son, inevitablemente, paisajísticas, podríamos decir decimonónicas, las de los mineros, debido al tipo de cámara y al reducido entorno, suelen ser de primer plano o plano medio. Es decir, que casi nunca, por no decir nunca, podemos (podremos) verles las piernas.

La culminación de la imaginería de esta tragedia minera, la manera de cerrar el círculo, es la siguiente fotografía donde podemos ver a algunos de los supervivientes de los Andes cuando se acercaron a la mina para animar a los familiares y, sobre todo, para ser fotografiados, que es una forma de seguir vivo.
Uno de ellos enarbola una bandera chilena, otro levanta el puño al aire y el otro simplemente sonríe.
Detrás, igual que en 1972, un paisaje, una cordillera.
Hoy, en cambio, la cara de tranquilidad de saberse a salvo
Y, sobre todo, el plano medio.

jueves, septiembre 09, 2010

groove is down the birds


Original: Bring down the birds - Herbie Hancock [Blow-up] 1966
Sample: Groove is in the heart - Dee-lite [World Clique] 1990


miércoles, septiembre 08, 2010

grande

Joaquín Soler Serrano (1919-2010) hizo algo que sería insólito hoy en día: preguntó, dejó contestar y escuchó.
Y así fue como se hizo grande.

martes, septiembre 07, 2010

harder, better, faster, bottle baby




lo más refulgente

Vuelta al cole.
Vuelta a la rutina.
Vuelta a la vida tal y como la conocemos, tal y como nos la escribieron de pequeños, tal como nos la cocinaron hace años.
Para que el asunto, todo esto que nos espera de aquí en adelante, sea de fácil digestión, lo mejor es empezar con una canción.
Lo mejor, antes de intentar hacer cualquier cosa, es plantearse una canción.

Esta que viene a continuación es lo más refulgente que he escuchado desde el Hey ya! de Outkast.
Y no digo ninguna estupidez si afirmo que está al mismo nivel.
Y que Cee-Lo Green, con esa tesitura entre clásica y moderna, es una de las voces soul más estimulantes de la última década.

Disfruta, y dime si tengo razón o no.

lunes, agosto 30, 2010

cuándo vuelve la gente de los sitios

Me voy unos días de relax (sí, otra vez) al pueblo que me vio aprender a nadar.
Estaré una semana, más o menos, el sábado o el domingo ya volveremos. Lo digo porque seguro que te interesa saberlo, a mí al menos es una de las cosas que más me interesa saber: cuándo vuelve la gente de los sitios.
Me llevaré una munición de libros y películas.
Entre los libros, uno que me empecé ayer y ya puedo asegurarte que es una de las joyas de este año: Tiempo de vida, de Marcos Giralt Torrente. Una delicia.

Y entre las pelis, un documental, EL documental, sobre el Holocausto.
Shoah ("masacre", en hebreo).
Nueve horas, cinco discos.
Miedo me da.

help me, glory box

Original: Ike's rap II (Help me love) - Isaac Hayes [Black Moses] 1971
Sample: Glory box - Portishead [Dummy] 1994



it's all over now, baby jack-ass

Original: It's all over now, baby blue (Bob Dylan) - Them [Them again] 1966
Sample: Jack-ass - Beck [Odelay] 1997



desnudas de letra

Empiezo aquí una nueva, novísima, sección, algo innovador, lo nunca visto, empiezo aquí otra nueva sección, y ya van, que lleva por título Sample, algo innovador, dije, ya te imaginas, conociendo como conoces este blog.
Se tratará de ir descubriendo a artistas a través de samples de sus canciones que han sido utilizados en otras, claro, en otras canciones.

Pondré primero la canción original y luego la canción que utiliza el sample.

La foto siempre será del disco o del artista que compuso la canción original. Esto no será ninguna forma de desprecio hacia el artista que samplea, ni mucho menos. Es algo más relacionado con la pereza. Mi pereza, quiero decir.

Las entradas bajo la etiqueta Sample irán desnudas de letra.

Sólo dos canciones.
Frente a frente.

Original: Consider me - Jennifer Lara [Studio One. Women] 2005
Sample: Ni de ellos ni de ellas - Toteking [Un tipo cualquiera] 2006


domingo, agosto 29, 2010

pero lo pienso yo

Este texto lo escribe Javier Marías pero lo pienso yo, y quizá tú también.
Qué bueno, y cómodo, es tener cerca a gente que sabe escribir, que sabe escribirte.

Me estallará la cara

Javier Marías, El País, hoy

Uno de los mayores inconvenientes de cumplir años, que rara vez se menciona, es la creciente vergüenza que uno va pasando. Le cabe siempre la duda de si la culpa es suya, por no saber adaptarse a los nuevos usos y tiempos, o si lo es de éstos, es decir, si los que le ha tocado vivir en su edad madura son particularmente grotescos y zafios. En modo alguno descarto la primera posibilidad, pero, sea como sea, me voy dando cuenta de que cada vez soporto menos ver la televisión y leer la prensa, lo cual es grave para quien, por mor de estos artículos (ya ven qué antiguo: ¿quién emplea hoy esa expresión? Y aún es más, ¿cuántos la entienden?), no tiene más remedio que estar al tanto de lo que ocurre. La televisión y la prensa carecen de culpa, claro está, sólo son los mensajeros; o, bueno, quizá sí tienen alguna, en la medida en que indefectiblemente dan cancha y se ocupan de todas las sandeces imaginables. A menudo me pregunto cómo es que sus responsables no se plantan nunca ante la enésima iniciativa idiota -concebidas casi todas precisamente para conseguir "eco mediático"- y dicen: "Esto es una majadería y no tiene cabida como noticia; es más, es una trampa que se nos tiende, no caigamos en ella: nos ahorraremos unas cuantas si sus fautores comprueban que no siempre bailamos a su son ni les hacemos caso". (Ya sé, ya sé: "fautores".)

Lo cierto es que, con o sin trampa, cada vez padezco más vergüenza, y, al paso que vamos, no quiero ni imaginar mi grado de sonrojo si vivo otros veinticinco o más años. Huelga hablar de la que me provocan nuestros políticos, en quienes no se sabe qué admirar más, si las memeces y desfachateces que la mayoría suelta de continuo o el lenguaje estropajoso, casi inarticulado, que emplea para soltarlas. Esa vergüenza ya se da por descontada: uno no puede pretender que sean más listos o decentes de lo que son, pero no estaría de más que, antes de lanzarse a vomitar declaraciones, recibieran unas pocas lecciones de sintaxis, gramática y dicción castellanas. Lo peor no es eso, sino lo que se muestra en las noticias "inocuas". Veo que en un pueblo aragonés la plaza va a llenarse por primera vez en años porque en no sé qué espectáculo innominado -no una digna y codificada corrida- va a medirse con los mozos un vetusto toro llamado Ratón, cuyo mérito estriba en haberse cargado a un hombre en una anterior charlotada. Aparecen babeantes vecinos, entre ellos alguna joven descerebrada que a punto del éxtasis exclama: "¡Ay, estoy loquita, loquita por verlo!" A los pocos días me entero de que Plácido Domingo ha actuado en una ópera en el Teatro Real de Madrid, y de que el público de ese lugar en teoría educado no se ha limitado a aplaudirlo durante más de veinte minutos, sin duda en busca de algún estúpido récord, sino que ha coronado su ovación cantándole "Campeones, oé, oé" desde el patio de butacas. No sé qué me produjo mayor vergüenza, si eso o el propio Domingo dando verónicas con su manto en el escenario. Por las mismas fechas veo la ascensión al Tourmalet durante el Tour de Francia, y estoy a punto de apagar la televisión, sin enterarme del desenlace, por no soportar la contemplación de la caterva de oligos que impiden avanzar a Contador y Schleck, o bien ansían derribarlos: unos van disfrazados de bandera, otros de Batman o de Superratón, otros van casi desnudos, buena parte son vejetes y una parte aún mayor son unos gordos que hacen bambolearse al sprint sus deprimentes carnes (claro está, sprints muy breves).

Pocos días después me dan vergüenza las colas -de hasta siete mil personas por achicharrante jornada- que se forman en la Puerta del Sol para hacerse una foto junto a la Copa del Mundo de fútbol, o su réplica. Pero no es menor la que me ocasiona la aparición de cinco actrices que "interpretan" no sé qué obra clásica en el Teatro de Mérida, recitando todo el texto al unísono y haciendo aspavientos pueriles, como si fuera una función de colegio. A continuación se me enseña a un montón de individuos que, para reclamar más carriles bici, han decidido montarse en las suyas y recorrer las calles ... desnudos. No sólo no veo la necesidad, no sólo son unos copiones (la gente hoy se desnuda para protestar contra cualquier cosa o para que la fotografíe en masa un farsante), sino que me da enorme grima figurarme los sillines tras la passeggiata pedaleante. Más tarde se presenta en Marbella o por ahí Michelle Obama, y lo que me causa indescriptible bochorno no es ya la actitud hortera, aldeana, agobiante e innoble de la multitud que la persigue por donde quiera que vaya y que le vocea "¡Eh, Michel!" como si fuera una vecina suya de toda la vida, sino los codazos entre políticos y empresarios indignos para hacerse una miserable foto a su lado, la pasta que pagan para poder decir que han "compartido" cena con ella, sus disputas sobre la pedanía que pisan los pies consortes presidenciales, y, sobre todo, el comportamiento de nuestros medios: he visto abrir las noticias de TVE y otras cadenas con esas imágenes peronistas o franquistas, las mismas que han ilustrado las portadas de periódicos supuestamente no folklóricos. Insisto: seguramente la culpa sea mía y sólo mía, por educado a la antigua, pero no veo posible aguantar veinticinco o más años con un permanente rubor en las mejillas, y en aumento. A este paso, no se me caerá: me estallará la cara.

sábado, agosto 28, 2010

me olvidarás, me olvidarás


magia
: 2. f. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.

lo primero

Nueva entrega por fascículos bajo la sugerente etiqueta Noticias en frase.
Aunque las etiquetas siempre molestan (algunas pueden provocar incluso, se ha dado, y esto es cierto, sarpullidos, erupciones leves y pasajeras en el cutis, siendo dos zonas concretas más propensas a éstas:
a) la nuca, si se trata de una camiseta, camisa o chaqueta, y
b) el coxis, si se trata de calzoncillos, bragas, faldas o pantalones), y es por ese motivo por lo que recomendamos siempre, desde aquí, cortarlas de raíz sin llegar, eso sí, y esto es cierto, se ha dado, a estropear la prenda en cuestión.

Ya sabes cómo funciona esto: los fascículos pueden durar años o días o, ya, nada.
Este ha sido y es el funcionamiento del blog y, a estas alturas, faltaría más, no vamos a mejorar.

[Noticias de ayer y de hoy
transformadas
en un abrir y cerrar de ojos
en microrrelatos
de una sola frase] Nº 1


La noticia (27/8/10)
El ministro de Minería chileno, Laurence Golborne anunció una reestructuración sustancuial del Sernageomin y de las labores fiscalizadoras en la actividad minera.

"El principal objetivo es potenciar la fiscalización de la actividad minera. Vamos a reorientar el rol del Estado a la fiscalización de la industria, seguridad minera y una revisión de permisos", señaló Golborne.

Golborne agregó que se separarán las áreras de geología y Minería en el Sernageomin.

El Ministro señaló que se creará una superintendencia de Minería, la que velará por la autorización de los planes de exploración y explotación, seguridad, estadísticas y mediciones.

Además se aumentarán los recursos para la fiscalización. Esto se traduce en que los 18 fiscalizadores que existen actualmente habrán 45 a fines de 2011.


{El microrrelato}

Cuando nuestro hijo se disparó con la pistola por accidente, mi mujer y yo decidimos que, si algún día teníamos otro, lo primero que íbamos a hacer sería esconder las balas.

jueves, agosto 26, 2010

y dejar que el zorro te olisquee

Hace unos días aprendí, descubrí, en microsiervos, lo que es un pangrama.
¿Tú lo sabías? Yo no, el otro día, ya digo, lo descubrí en esa página.

¿Y qué es un pangrana, Diego, imbécil? Ya que lo sabes, explícalo si te atreves.

Un pangrama es una frase, un texto, que contiene todas las letras, o las máximas posibles, del alfabeto de un idioma. Por lo que he leído, se hace servir para mostrar diferentes tipografías.
Lo contrario sería un lipograma, que consistiría en un texto en el que se omite sistemáticamente una o varias letras del alfabeto.
Aunque no es una cosa nueva, ya que se viene haciendo desde el s.VI a.C., me acuerdo que el rapero Nach hizo algo que podría denominarse lipograma cuando compuso una de sus canciones utilizando sólo las vocales a, o y e, una por cada estrofa.
Escúchalo si quieres. Tiene su gracia.

La cuestión es que en microsiervos acompañaban la lección del pangrama con este vídeo que sigue, ya que en el minuto 1:24 se produce un pangrama en lengua inglesa: The quick brown fox jumps over the lazy dog.
El rápido zorro marrón salta sobre el perro perezoso.

No te parece bonito que sucedan estas cosas. Pregunto. A mí sí.

Y lo más bonito de todo es la calma que se respira viendo el vídeo.
Es un atardecer maravilloso. El trino de los pájaros.
No se oye ni un vehículo. Piénsalo, es difícil no oír ni siquiera un motor a lo lejos hoy en día. Ahora mismo, pese a ser más de las dos de la mañana y vivir como vivimos en una house on the hill, puedo escuchar un zumbido lejano que no sé de dónde proviene, de alguna fábrica, supongo. Pero ni por asombro escucho aquello que llamaríamos el verdadero silencio. Pese a ser esta hora de la madrugada. Ahora mismo acabo de escuchar un petardo, quizá a un par de kilómetros de aquí. Quién tira un petardo a estas horas. Y para qué.

No te dan ganas de entrar ahí, en el vídeo, traspasar la pantalla y tumbarte en la hierba. Pregunto.
Y dejar que el zorro te olisquee y salte también sobre ti.

Acaso no es esto que sigue una perfecta representación del paraíso.

Podré verlo mil veces.


miércoles, agosto 25, 2010

una cosa me llevó a la otra

Estaba pensando el otro día en Saul Bass, que tendría que darle las gracias por lo que ha hecho por este blog, dignificarlo, digo, aunque sea la cosa ya imposible a nivel de comunicación verbal o no verbal.

Estaba pensando el otro día en Saul Bass mientras veía los títulos de crédito de la serie True Blood. Pensar en títulos de crédito es pensar en Saul Bass, y una cosa me llevó a la otra. Sin duda no tiene nada que ver con lo que hizo el Bass, pero no puedo negar que son unos títulos de crédito memorables. Perdurarán más allá de la serie.


Estaba pensando el otro día en Saul Bass, y en que sus opening credits son una obra de arte en sí mismos. Quiero decir que aunque sean una sólida base para las películas, pueden ser saboreados como pinturas en un museo. Ya me habías entendido a la primera.

Aquí te dejo una pequeña muestra de lo que hizo este buen hombre, con una carrera cinematográfica de cuarenta y un años (1954-1995)



lunes, agosto 23, 2010

me devolvieron mal el cambio

A finales de noviembre de 1970 apareció muerta una ballena en la playa de Florence, Oregon.
Era demasiado grande como para transportarla a otro lugar, ¿qué lugar?, cortarla en pedazos o, simplemente, enterrarla.
Así que, por qué no utilizar dinamita.
Si tienes algún problema, dinamita (que puede ser leída como sustantivo y como verbo).
Sin ir más lejos, el otro día tuve un problema: me devolvieron mal el cambio. Por suerte, siempre llevo algo de dinamita en el bolsillo.

Ahora, eso sí, cuando decidas detonar otra ballena, procura dejar el coche en un parking.

A base de errores hemos acabado fabricando coches con la carrocería más sólida.
Por todo lo que nos pueda llover algún día.

martes, agosto 17, 2010

aclaración

Aclaración de la entrada anterior (modificada el martes 17 a las 14:00).

Ayer hablé con el ganador del que te hablaba el domingo.
Me dejó muy claro que él no conocía mi blog.
Yo pensaba que sí, soy así de engreído, yo pienso que toda la gente con la que me cruzo conoce mi blog. Así soy.
Pero no. Si él me lo dice, tendré que creérmelo.

La cuestión es que yo, entonces, le había estado acusando de algo que él no había cometido.
Es por eso por lo que, ya que la historia ha cambiado, he rectificado también mis palabras.

Hablando del asunto de forma distendida, ya que no conocía mi blog, coincidimos en afirmar que aquello había sido una casualidad entre casualidades. Algo casi mágico. Y lo digo sin ningún tipo de ironía.

En fin, aclarado el tema, la conclusión es ésta: fue una casualidad y no hay nada que hacer.

Nos vemos en los concursos.

domingo, agosto 15, 2010

una historia de casualidades

Te voy a explicar una historia que te va a hacer gracia.
Una historia de casualidades.
A mí me hizo muchísima más gracia de la que te va a hacer a ti. No me puedes ver pero te aseguro que estoy riéndome a carcajadas. Desde que supe de esta historia, así estoy, a carcajadas: por casa, en el coche, en el súper, en el lavabo: a carcajada.
Por eso te digo que gracia te va a hacer, pero ni siquiera te acercarás a la que me hizo a mí.
Ha pasado ya algún tiempo desde que sucedió, un par de meses, y no quería hablar de este tema, por pereza, pero al final me he dicho Qué coño, por qué no explicarlo.

Voy a ir por partes, aunque seré rápido y esquemático.

Hay un concurso en la Cadena Ser.
Por la mañanas, en el programa Hoy por hoy que presenta el Francino.
Al concurso lo llaman Relatos en cadena. Es un juego de palabras en el que "cadena" tanto se puede referir a la emisora como a la modalidad del juego: alguien propone una frase, a partir de esa frase se escribe un microrrelato, cada semana hay un relato ganador, la frase final del relato ganador será la primera frase con la que tengan que empezar los relatos de la semana siguiente, y así durante todo el año, hasta que, de los ganadores mensuales se elige al ganador anual, en junio, hace un par de meses.

Además de este bendito blog, voy escribiendo otro. Poco a poco.
Quizá lo conoces. Es La madera es nuestra, y lo abrí para ir escribiendo cien cuentos de cien palabras.
En fin, tú quizá no conocías este blog, no tienes por qué.
Pero es que el ganador anual de Relatos en cadena, tampoco.
Y, es más, me consta que no lo conocía.

La cuestión es que escribí este relato hace un par de años, ahí está la fecha (clica para ampliar):

Y aquí está el relato ganador del pasado mes de junio, 2010:

Carne rebozada

La cena se enfriaba en la mesa y nuestro vecino seguía igual. Desnudo, subido en una silla y con una soga al cuello. A veces, bajaba y deambulaba cabizbajo por la habitación. De aquí para allá. De allá para aquí. Luego volvía a subirse, se anudaba la cuerda y colocaba los pies en el filo. Así llevaba toda la tarde. Nosotros, desde la ventana, lo observábamos expectantes. Papá decía que sí. Mamá decía que no. Pero el hombre, que si sí, que si no, no se decidía nunca. Al final, corrimos las cortinas y nos sentamos a la mesa. La carne rebozada fría no vale nada.


El día que me dijeron quién había sido el ganador me alegré, claro, por ser un conocido, un vecino de toda la vida, como quien dice. En cuanto llegué a casa busqué el relato. A medida que lo iba leyendo me venía a la mente el mío, que quizá no lo había vuelto a leer desde que lo escribí. Al principio pensé que eran cosas mías, paranoias. Pero toda la gente de mi alrededor constató que aquello había sido, cómo decirlo, una casualidad.

No reclamo nada, por supuesto, y felicito desde aquí al ganador.
Sólo quería hacerlo saber: las casualidades existen.

qué quieres que te diga

A mí estas tonterías me gustan.

anemia


El hambre agudiza la anemia.