sábado, noviembre 14, 2009

sin portero


El otro día fuimos a ver a los Manel por segunda vez en lo que va de año.
El otro día: viernes 13.
Fuimos: mi hermana, Sheila y yo.
Manel: el mejor grupo pop del momento. 
Y no bromeo. Ni siquiera exagero, yo tan dado a ello. 
Juegan en otra liga. 
Sin portero.
No les hace falta. Nadie se atreve a chutarles. 
Manel: cuatro delanteros en estado de gracia jugando en el mismo equipo. 
Los defensas rivales corren detrás, no con la intención de pararles sino para poder observar de cerca aquello de lo que todo el mundo habla: la luz.
Manel: la luz.

Antes de entrar, haciendo cola (cuánto tiempo hacía que no hacía cola), mi hermana me regaló un cómic
que más tarde me dedicó con sólo tres palabras. 
Las mejores dedicatorias son las más cortas. 
Me vino a la mente ahora el libro de pésames (no sé qué nombre exacto tiene) que leí en el tanatorio durante el entierro de mi abuelo. 
Es un libro extraño: la gente escribe algo para alguien que nunca lo va a leer. 
A mí no me pongáis libro de pésame. A mí dejadme comentarios en el blog.
Un amigo suyo le escribió una dedicatoria que me hace llorar siempre que la recuerdo. 
Sólo son cuatro palabras. 
No sé a qué venía esto.

Yo también te quiero, hermana pequeña.

2 comentarios:

Pedro Garcia Millan dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
e. dijo...

viva manel!!!!