jueves, diciembre 16, 2010

no lloro

Hay algo demasiado cinematográfico en estas imágenes.

Cómo explicarlo.

Le quitan credibilidad al asunto.

Por supuesto no estoy diciendo que no me crea a una hija llorando ante el féretro de su padre. Porque eso sería una estupidez.
Lo único que digo es que el momento es demasiado cinematográfico.
Y quizá es simplemente la inclusión de la cámara en este momento tan íntimo.
Pero este filtro, esta lente que nos separa a ti y a mi de la Morente cantando, es lo que convierte un momento sentimentalmente hondísimo en algo casi banal.

No lloro viendo estas imágenes.
Y mi pregunta es por qué.

Y es que hay algo, ya dije, demasiado cinematográfico en ellas.

Y puede que lo único que ocurra sea eso: que la vida no fue nunca, en absoluto, cinematográfica.

2 comentarios:

TSI-NA-PAH dijo...

Dejan paralizado a uno!

María dijo...

a mí me pareció que la quitan algo de íntimo a la escena, pero más bien por culpa de los aplausos (que es un funeral...) pero a mí si que se me saltaron un poco las lágrimas, la tía canta como una leona... por cierto, gracias por la entrada que me regalasteis para ir a verlos al Liceo, me he acordado estos días de aquel concierto! y Happy New Year!