lunes, octubre 05, 2009

[rec]2

Como diría la fotogramas: no lo lamentará. 
Que es más que "se deja ver" y menos que "no se la pierda".
Como diría aquél: la primera está mejor.
Y como digo yo (ajustándome las gafas de pasta con el, a ser posible, dedo corazón y así hacerles un faquiu a todos los que me miran con desprecio): me gustó más el libro.

¿Qué estará haciendo ahora Mauela Velasco? A lo mejor se está duchando para limpiarse la sangre, el sudor y las lágrimas. Yo a la Velasco, si me la imagino, me la imagino duchándose.
Me pasa con ella lo que a ti conmigo. 
En [rec]3, 
por favor os lo pido, 
metedme dentro de ese bloque de pisos y ponedme la visión nocturna, 
que Manuela Velasco me coja de la mano, 
tropezándonos con los muebles caminaremos poco a poco por los pasillos, 
hablaremos de lo nuestro, 
de nuestro distanciamiento estos últimos años, 
palpando las paredes llegaremos hasta un sofá y nos dejaremos caer, 
a nuestro lado un cadáver, 
aunque sólo el espectador lo podrá ver, 
nosotros seguiremos hablando de lo nuestro, 
a oscuras, 
para escucharnos mejor, 
gritos en el ático, 
golpes en la habitación de al lado, 
nosotros cogidos de la mano, 
Manuela y yo, 
personas verdes sentadas al lado de un cuerpo sin cabeza, 
el hedor es insoportable, 
aún así soy capaz de distinguir el sudor de Manuela por entre lo fétido, 
y su champú para el pelo,
aun con la cantidad de mierda que supongo llevará impregnada, 
me llega a ráfagas, 
jazmín en las noches de verano, 
sin querer toco el cadáver a mi lado pero no le digo nada para no asustarla, 
en la calle se escucha el murmullo continuo y nervioso de gente y coches de policía parados ante la puerta,
nosotros aún tardaremos en salir, 
tenemos que hablar de tantas cosas, 
así a oscuras, 
cogidos de la mano,
hazte así,
Manuela,
tienes algo ahí,
me preguntas que cómo lo puedo ver si estamos a oscuras,
yo te respondo:
no me sueltes.

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