martes, julio 07, 2009

mordiéndome los carrillos

Piqué tiene los ojos rojos porque cuando estás tan bueno se te ponen los ojos rojos. Lo sé porque a mí también me pasa, a mí se me ponen mucho más rojos que a Piqué, que me escuecen y todo, lo que pasa es que ahora no tengo ninguna foto, pero bueno, qué vamos a hacer, es el precio que tenemos que pagar gente como Piqué o como yo. 

El otro día fui a casa de mis padres, la que antes era mi casa, mi habitación, ahora es la casa de mis padres, o donde vivía yo antes o, si quiero abreviar, mi casa, porque allí donde viviste buenos tiempos, esa es tu casa, allí donde dejo el sombrero, esa es mi casa, decía alguien, no me acuerdo, 
pues el otro día fui a mi casa en busca de una memorias escolares de mi colegio, de mi antiguo colegio, del colegio al que fui de joven, 
las memorias escolares eran libritos donde aparecían las fotos de todas las clases de todos los cursos del colegio, así que tenías desde primero de EGB hasta los de COU, 
y fui a la búsqueda de estas memorias porque el día anterior había visto una entrevista que le hacían a Gerard Piqué, el jugador del Barça, el buenorro que-me-moja-toa que le marcó el sexto al madrí, en la que decía que conservaba a amigos de ese colegio, siendo ese colegio el mismo que fuera el mío, 
así que me puse a buscar en la memoria escolar teniendo en cuenta que el Piqué nació en el ochenta y ocho (88), es decir, diez años más tarde que yo. 
La cuestión es que ahí me lo encontré. Me hizo gracia verlo. 
Yo lo miraba desde un futuro que no creo ni que imaginase. Imposible que se lo pudiera imaginar. 
Nuestro futuro es imposible de imaginar, por muy aburrida que sea tu vida.
Lo miraba quince años después de esa foto, pero él estaba ahí, sonriente, 
qué coño pensaría, que había sacado un nueve en naturales, a lo mejor, o que mañana había examen de mates, qué estaría pensando el Piqué en esa foto, 
quince años después, 
dónde estaremos quince años después, 
¿alguien nos estará mirando quince años después?, 
¿qué pensará de nosotros?

Después de mirar al Piqué cual Wayne Gacy del extrarradio, pasé a mi clase, a mi curso, buscándome, comprobando que existía, no sé ahora, pero antes, al menos, sí. 
Y allí estoy yo, ahí me encuentro, haciéndome el interesante, mordiéndome los carrillos a lo Bunbury para parecer más delgado, supongo, o porque era moda, o porque lo oí en alguna parte, o porque nos apostamos algo entre algunos. 
En esas fotos de grupo nos hacían mirar hacia la izquierda, todos mirando hacia la izquierda, no sé de dónde coño sacaron esa concepción de la fotografía grupal, pero allí puedes vernos a todos mirando hacia la izquierda, como si ahí a lo lejos estuviese pasando algo. A todos excepto a los gamberros o a los que se apostaron algo a que miraban a la cámara en el último momento. Es raro ver a todo un grupo de gente mirando hacia un lado y descubrir a uno o dos o tres mirándote de frente, a los ojos, mirándote quince años después, ser descubierto por tu pasado. Miro a las chicas, las chicas que entonces eran atractivas ahora ya no lo son, mantienen ese halo de belleza pero quizá porque las recuerdo a mi manera, no a través de esa foto. 
Miro a mis mejores amigos, están desperdigados por el grupo, distribuidos según alturas. Nadie quería estar sentado porque significaba que eras bajito. 
Sentadas hay chicas empollonas. Las empollonas son bajitas.
Entonces decido buscar nombres en el Google, para ver si puedo saber algo de alguien. 
Estoy en Google, luego existo. 
Empiezo tecleando los nombres de los empollones, suponiendo que han tenido más probabilidades de triunfar, crear una empresa, ser importantes, no sé, algo así me imagino mientras tecleo. Pero no encuentro la vida de ningún empollón de clase. 
Paso a teclear el nombre de los más gamberros. Y ahí están. En Google están los gamberros de mi clase. De hecho, Google es la clase de los castigados sin patio.
Uno en un grupo de música, otro haciendo un documental, otro escribiendo en una revista. 
Y, aunque sé que esto no significa ni significará nada, me alegro por ellos.
Me alegro por todos vosotros, gamberros de clase.

P.D.: No sé por qué pero creo que Piqué, en la foto de arriba, está escuchando esta canción. 

Te. Ma. Zo.

3 comentarios:

TU PRIMO ÁNGEL MOLINA dijo...

¿EN SERIO EL PIQUÉ FUE AL LICEO ALBARROSA? O ¿ES TODO PURA FICCIÓN? A VECES ESCRIBES TAN BIEN QUE CUESTA SABER LO QUE ES REAL Y LO QUE ES IMAGINARIO.(SE NOTA QUE SOY DE TU FAMILIA)

diego dijo...

No, al cole de BUP, a la Salle, donde fuimos la élite de ojos rojos.
A ver si escaneo la foto y la subo.

¡Un saludo, primo!

;)

TSI-NA-PAH dijo...

Eres unico jefe,es verdad que escribes bien,cabron y eso que yo no soy de tu familia,todavia ,un poco ,hermanos de no-sangre.
saludos