jueves, enero 17, 2008

no siempre se le toca la mano a un chimpancé

A veces me da por pensar en cerrar este puto blog de los cojones de una puta vez. Sé que para mis padres sobrarán las palabras malsonantes pero entonces no significaría lo mismo.
A veces me da por pensar en esta puta mierda de vida y en lo que significa y que el hecho de trabajar solo en una tienda durante seis horas cada día tampoco ayuda a dejar de pensar en esta puta mierda de vida. ¿Qué cojones significa todo esto? ¿No te lo preguntas tú también de vez en cuando? Espero que sí. ¿De qué sirve que te diga esto? ¿Me voy a quedar más tranquilo? ¿Me va a ayudar en algo? No. Este blog no sirve de una puta mierda. Te podrá entretener durante un rato, pero lo que de verdad importa no lo encontrarás aquí ni en cualquier otro blog de mierda que visites. Sólo estarás dejando pasar el tiempo. ¿De qué sirve la puta mierda de vida que vivimos? Pues para disfrutarla mientras se pueda. Pues vaya puta mierda de respuesta. Hoy no estoy muy alegre, ya me ves, pero tampoco estoy pensando en suicidarme ni ninguna gilipollez por el estilo. No tengo tantos cojones para eso, ni para eso ni para nada. Ya me conoces, tú que me odias tanto.

¿De qué sirve que yo esté aquí sentado, en esta tienda? Mi trabajo lo podría hacer un chimpacé adiestrado. No bromeo. Y no me siento orgulloso de esto. Simplemente habría que enseñarle el orden alfabético y a dar bien el cambio. Se ahorrarían un sueldo. Con comprarle plátanos, todos contentos. Ni contrato ni nada. Además, la gente seguro que compraría más simplemente por la sonrisa final del mono al despedirse y por rozarle las manos a la hora de recibir el cambio. No siempre se le toca la mano a un chimpacé. La industria discográfica depende de los simios.

A veces me da por pensar que The beast of thee de Matt Sweeney y Bonnie "Prince" Billy es la mejor canción compuesta en los últimos cien años. Creo que es perfecta. O al menos roza la perfección absoluta. Escúchala si tienes ocasión. No te va a animar. Pero es perfecta.

No voy a rezar porque no creo en rezos ni mierdas de perder el tiempo.

¿De qué sirve la puta mierda de vida que vivimos? Pues para querer y para que nos quieran, ¿te parece poco? Pues vaya mierda, me parece poquísimo, claro que me parece poco, eso no es suficiente. Pues para olvidar y ser olvidados. Al fin y al cabo eso es la vida.

Toda nuestra vida se irá como una puta mierda flotando en el mar, adentro, hasta que ya nadie la vea y se hunda y, mientras cae al fondo, los peces la picotearán y la destrozarán en mil pedazos y entonces, algún día, la marea la devolverá a la orilla y se quedará pegada a las algas y a las compresas y a todo lo que nos molestaba cuando nos bañábamos y luego permanecerá allí, inmóvil, viendo pasar el tiempo, los niños y las chicas en bikini, sin hacer absolutamente nada, como la puta mierda que es en definitiva.

¿Te parece que me importa que no te llegue ese DVD que pediste hace más de un mes y que era para un regalo y que el vale se te va a caducar? ¿Me ves cara de importarme una mierda tu puto DVD de los cojones? ¿Es eso lo que quieres oír? ¿Que me importa una mierda tu vida y tus regalos? Pues ponte ahí que ahora te lo digo.

Hoy voy a un concierto de un pianista. Espero que me cambie un poco el humor porque voy a subir al escenario y voy a arrancar las teclas una a una hasta que suba alguien de seguridad.

No hagas caso de nada de lo que he escrito. Es simplemente un día triste por algunas cosas. Otras me ponen alegre, claro, pero hoy las tristes son más densas y se han quedado arriba.

2 comentarios:

S. dijo...

:(

Anónimo dijo...

Pues aunque sólo sea para quejarnos de que ayer o mañana, será peor que hoy. Bastante es, ¿no crees? ;)